Publicado por: El Deber (Santa Cruz - Bolivia)

Roberto Navia. La Paz

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El cementerio del Valle de las Flores se ha partido en dos y hay tumbas que quedaron destapadas.
Los restos óseos están por ahí, blancos, sin ropa ni ataúd. Ronald Luque (22) se encuentra sentado en un morro de tierra, mirando desde hace dos horas una montañita de huesos. No sabe cuáles son los de su padre Eustaquio, que falleció hace tres años. Al igual que decenas de otras personas, él ha llegado para intentar recuperar a su muerto tras que una cadena de cerros de las laderas de la zona este de La Paz empezó a desplomarse desde el pasado sábado.

El resultado: ocho barrios colapsados, 5.000 damnificados, 600 lotes y casas hecha polvo, un cementerio partido en dos y el peligro latente por el derrumbe que no cesa.

Los intentos de recuperar los cadáveres del cementerio del Valle de las Flores es sólo una muestra de que el drama no termina. Al epicentro del desastre, en Pampahasi Alto, miles de damnificados que perdieron sus casas retornaron en el intento de salvar sus bienes materiales entre toneladas de escombros.

Alrededor de esa olla de quejas los deslizamientos continúan alimentando el terror. La desesperación aún no se va de Kupini I y II, del sector Cervecería, del puente Irpavi II, de Kallapa  y del mismo Valle de Las Flores, porque en esos lugares la tierra sigue bramando.
En la zona, la gente ya no llora porque ya lo hizo hasta el cansancio. Ayer en la tarde, en la antesala de un derrumbe, antecedían los aullidos de los perros como señal de mal presagio. Cuando eso sucedía, todos se agachaban, como si la mazamorra estuviera llegando del cielo y no de los costados donde los cerros no se cansaban de tronar.

Había momentos en los que la situación se tornaba insoportable. Aúlla un perro y le seguían otros que se encontraban en diferentes esquinas. "Ellos pueden adivinar tragedias", dijo Carlos Mamani mientras se tapaba los oídos.

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, atribuyó a una falla geológica el deslizamiento de tierra que afectó un área de por lo menos 100 hectáreas y dijo que las lluvias empeoraron el panorama.

La Alcaldía habilitó 10 albergues para los damnificados, pero muchos estuvieron vacíos durante el día porque la gente prefirió volver en busca de un ropero, de un televisor o del gato que no pudo salir antes de que los derrumbes lo destruyan todo. La unidad de Bomberos del municipio trabaja a doble turno. El subcomandante Guillermo Chamón dijo que son 60 los oficiales y más de 30 los voluntarios. Ayer él estuvo pendiente de que las personas no se acerquen a los precipicios en los que se transformaron las calles de piedra y asfalto que antes unían a los barrios que ya no existen.

La gente caminaba y, de pronto, se encontraba con una barranca que hasta el pasado sábado no existía.
Desde lo alto, la zona parece un hormiguero en el que algunos suben con un bulto en la espalda y otros bajaban zigzagueando por las grietas abiertas. También se ven motorizados inclinados encima de los techos tendidos en el suelo y calles asfaltadas quebradas como cáscaras de huevo. Un policía dijo en voz alta que lo ocurrido en La Paz tranquilamente se podía comparar con los daños que deja un terremoto y que ha escuchado en la tele que cada hora la tierra se hunde un centímetro. El tamaño del desastre ha dejado pequeño todo esfuerzo manifestado hasta ahora.

Por la tarde, en el Palacio de Gobierno, el presidente Evo Morales se reunió con el alcalde Revilla y con el Gobernador César Cocarico  y anunció que pone a disposición a las Fuerzas Armadas para socorrer a los damnificados y entregar casas a los que tenían y la han perdido como también a los inquilinos. Mientras se gestionan esas promesas, las víctimas han buscado, por su cuenta, lugares donde llevar sus pocas pertenencias que van logrado desenterrar.

Abel Quispe consiguió un espacio en la casa de su yerno, Milton, que se encuentra en la Ceja de El Alto. Hasta un caminito apretado entre el cerro y el cementerio que ha quedado partido en dos ha sacado a lomo de mula sus catres y su caja de herramientas de albañilería. A las 17:00 los ha subido a un volquete que puso a disposición la Alcaldía a favor de los damnificados.

La solidaridad no se concentró en la sede de Gobierno. En Santa Cruz, la Gobernación inició una campaña para recaudar ropa, medicina y vituallas y en otras regiones se repitió esta muestra de apoyo. "Hace falta de todo. Desde chinelas hasta panes, porque muchos no tienen para vestirse ni qué llevarse a la boca", decía Rafael Contreras, líder de un grupo de vecinos del barrio Kupini que aclaraba que la ayuda de la Alcaldía va llegando poco a poco. En uno de los refugios se habilitaron 72 casas prefabricadas que se encuentran en Villa Armonía. Como los colegios cercanos a la zona donde ocurrieron los derrumbes no alcanzan para cobijar a todos los afectados, Defensa Civil y el municipio empezaron a habilitar centros educativos en otros puntos de la ciudad.

En los barrios vecinos las personas también sacaban sus pertenencias y había filas de camiones cargados con muebles, con niños y perros. El éxodo no cesó durante el día y hasta las 20:00 de anoche el trajín continuaba, aunque los bomberos recomendaban prudencia por la falta de energía eléctrica. El agua está cortada en la zona y también en los barrios cercanos. Por eso, las autoridades enviaron camiones cisterna para abastecer con el líquido elemento.

Cayó la noche y desde la cresta de cementerio partido en dos se veían a las personas que seguían escarbando entre los escombros y se escuchaba el aullido de los perros que estaban parados bajo un cielo tristemente negro.

   Solidaridad en todo el país  

- Santa Cruz. La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) inició una campaña  con los damnificados del deslizamiento que afectó a varios barrios de la ciudad de La Paz.

- Contacto. Cainco recibirá el apoyo de todas las personas que quieran ayudar, para lo cual les solicita comunicarse con Rosmery Bulacia al 3383503 o al correo electrónico rosmery.bulacia@cainco.org.bo

- AeroSur. La aerolínea AeroSur apoya a los hermanos bolivianos en desgracia por el deslizamiento. Por ello, ha dispuesto transportar hasta La Paz todo lo que la Cainco de Santa Cruz logre recolectar. 

- UCB. Docentes y estudiantes voluntarios de la Universidad Católica Boliviana San Pablo se encuentran en la zona del desastre ayudando en labores humanitarias y tareas en salud para los damnificados. 

- Medios. Diversos medios de comunicación iniciaron ayer una cruzada en beneficio de los afectados por el deslizamiento en Kupini. Recolectan alimentos, medicinas y frazadas para las miles de víctimas.

Más zonas están en riesgo

La Prensa. La Paz

Las zonas Metropolitana e Irpavi II aún están amenazadas por el megadeslizamiento que se produjo en la ladera este de La Paz, informó a La Prensa el geólogo Pavel Mareño, de la Dirección Especial de Gestión de Riesgos (Degir) de la Alcaldía.
"Es posible que (en estas zonas) pudiera haber inconvenientes. Metropolitana está incluida en las zonas de riesgo. De allí se evacuaron personas, pero no se ha deslizado totalmente y está en observación".
En el caso de Irpavi, dijo, por el movimiento que hubo desde Pampahasi Bajo Central, hasta Callapa, se movió parte de la cuenca del río Chujllunkani, lo que obligó a evacuar, por precaución, algunas viviendas de ese sector. "No tenemos datos sobre cuántas casas, pero la decisión se tomó por el empuje del río". 
El director de Comunicación municipal, Edwin Herrera, informó de la subida en seis metros del río Irpavi. Para atender este problema la Alcaldía movilizó maquinaria y obreros para evitar el rebalse.
 Por otra parte, una vivienda de la zona de Obrajes cayó ayer a causa del movimiento de tierra que se efectuó en el terreno vecino. A raíz del problema, el edificio Obrajes, contiguo a este terreno, se encuentra inclinándose hacia uno de sus costados, con peligro de desplome, por lo que familias residentes del inmueble se encuentran evacuando la estructura.
El movimiento del inmueble no produjo daños personales, solo materiales, pero existen viviendas vecinas que se encuentran en peligro de desplomarse a raíz del deslizamiento de este inmueble.
Una de las propietarias del edificio, ubicado en la avenida 14 de septiembre, entre calles 8 y 9, relató que en diciembre del año pasado comenzó la preocupación en la zona, ya que el dueño del terreno vecino habría empezado a remover la tierra,  sin un previo estudio geológico.

Catástrofe que desnuda falencias
Willy Carranza / Arquitecto
Estamos frente al mayor desastre urbanístico de la historia de La Paz y hay varias causas que explican este trágico suceso.
En primer lugar, hay que saber que no es la primera vez que ocurren estos deslizamientos en la zona de Kupini, donde ha ocurrido el hecho.
El problema general tiene que ver con el sistema de aguas subterráneas que no tienen buena evacuación hacia la superficie.
Además, los taludes y muros de contención no están bien hechos para dar estabilidad a la zona. Hay cañerías rotas y ríos subterráneos que se filtran a lo largo del terreno. A esto se sumó, durante años, la falta de control en las instalaciones de agua potable, la mayoría de las cuales se hizo de forma clandestina y sin control de las autoridades. En este caso, por las lluvias, las aguas se han colapsado. La situación se agrava por los asentamientos ilegales y la falta de control de la Alcaldía.
El 70% de los asentamientos en La Paz son clandestinos, la gente construye casas donde no debe hacerlo, en cerros sin planificación alguna. Paradójicamente, gran parte de estas urbanizaciones tienen planos aprobados por la Alcaldía, eso dicen los vecinos.
Por ello, podemos concluir que no hay control urbano suficiente de parte del municipio.
Aquí hay responsabilidad de los propietarios y de la comuna. Entonces, la Alcaldía no debería aprobar planos en sectores de la ciudad donde hay problemas geológicos serios y debe evacuar a los barrios que están en zonas de riesgo de forma inmediata. El gran problema de La Paz es que hay una enorme presión social por lugares para vivir y una falta de autoridad flagrante. Si no cambiamos esto vamos a lamentar otras tragedias como la de Kupini en el futuro.

http://www.eldeber.com.bo/2011/2011-03-01/vernotaahora.php?id=110301011712