Publicado por: El Deber (Santa Cruz - Bolivia)

 La Prensa/ Pablo Pedraza

La Iglesia Católica respondió ayer a la presión de los cocaleros del Chapare y del MAS. Dijo que no dejará de denunciar las injusticias, la prepotencia del poder y el narcotráfico y se solidarizó con el arzobispo de Cochabamba, Tito Solari.

En sus homilías dominicales, tanto el cardenal Julio Terrazas como el arzobispo auxiliar de El Alto, Eugenio Scarpellini, coincidieron en respaldar a Solari, que el viernes 19 manifestó que niños y adolescentes son usados para el microtráfico de cocaína.

Esa afirmación causó indignación entre los productores de hoja de coca de Chapare, que el sábado declararon persona no grata a Solari. Gualberto Bustamante, dirigente del sector, anunció que hoy abrirán una querella.

En Santa Cruz, el cardenal alentó a Solari y le recordó la palabra del Señor: "Felices ustedes, cuando los persigan, cuando los calumnien, cuando los maltraten, cuando piensen que es un favor a la sociedad quitarlos del medio privándoles de la vida".

Aseguró que la fe no busca un espacio físico para tener poder, sino el corazón del hombre para que no se incline, ni se arrodille ante ningún ídolo o dios falso, velando para que la dignidad de la persona, de los niños, sea respetada. Según Terrazas, hay que agradecer a Dios que quiere que los cristianos se mantengan despiertos y listos para impedir que la muerte se apodere de las personas y espacios físicos.

"Aquí, delante de nuestra Madre la Virgen, queremos animar a nuestro hermano Tito y a toda la Iglesia de Cochabamba (...) Que ella como Madre le permita gozar la alegría de sentir las consecuencias de un servicio desinteresado, humilde, lleno de amor y siempre buscando lo mejor para su pueblo"acotó.

A su turno, Scarpellini dijo: "Nos unimos en solidaridad y acompañamos la denuncia grande que monseñor Tito Solari ha hecho a todos nosotros para que la preocupación de esos jóvenes (de Chapare) realmente sea una preocupación de la comunidad".

La diputada masista Adriana Arias y el viceministro César Navarro calificaron la posición eclesiástica de política.

Por su parte, el empresario y político Samuel Doria Medina, dijo que no se puede seguir ocultando el problema del narcotráfico.

Arzobispo abló con radio vaticana
El arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, ratificó su preocupación por el empleo de niños y adolescentes en el microtráfico de cocaína, aunque, entrevistado por Radio Vaticano, aseguró que dio un mensaje pastoral, no político.
El prelado dijo: "He tenido la oportunidad de compartir (esa preocupación) en una entrevista pública, y en mi intervención no hice una denuncia, fue la manifestación de una preocupación, de un pastor, de los padres de familia, de los educadores, de los agentes pastorales por este peligro en el que están envueltos algunos jóvenes".
Entretanto, los afiliados cocaleros a las seis federaciones del trópico de Cochabamba anunciaron para hoy una denuncia formal por racismo y discriminación contra Solari, ante el Ministerio Público. El vicepresidente de la organización cocalera, Gualberto Bustamante, afirmó: "Como (Solari) no tiene voluntad de retractarse, el caso pasará a  la justicia. El sábado, un ampliado cocalero declaró persona no grata a Solari.