Publicado por: La Prensa (La Paz - Bolivia)

Linchamiento: En Ivirgarzama, localidad del trópico de Cochabamba, 400 pobladores tomaron las celdas donde estaban cuatro sospechosos, los llevaron a la plaza y los incendiaron con gasolina. Sólo uno se salvó.

El poblado de Ivirgarzama, a 220 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, fue escenario del linchamiento de tres hombres sospechosos de haber entrado a robar a una casa. La Policía los había atrapado a las tres de la madrugada de ayer. En su camioneta habrían llevado armas.

Según la red Erbol, los asesinados fueron Vladimir Herrera, Édgar Alba Caero y Eldy Elioth Villanueva Chávez. Uno de los linchados pudo escapar, pero se encuentra hospitalizado en estado grave. Es Eufrasio Carlos Alba, de 29 años. Otros dos supuestos ladrones pudieron escapar ayer por la madrugada de la detención de la Policía, que resultó fatal.

A las ocho de la mañana, cientos de vecinos comenzaron a reunirse en la plaza principal. Primero incendiaron el vehículo en el que viajaban los detenidos. Luego, a las 10.00, tomaron el puesto policial, sacaron a los detenidos, los golpearon, los rociaron con gasolina y los quemaron. A las 11.00, el suplicio de los supuestos ladrones había terminado, como sus vidas.

Los organismos de derechos humanos responsabilizan al Poder Judicial, porque no cumplió con su obligación de prevenir el delito cometido por decenas de vecinos.

"Lamentablemente, tres posibles antisociales han sido ajusticiados. Además de ese caso, acá en Chimoré se ha hecho un operativo para detener a cuatro sujetos involucrados con varios robos perpetrados en esta región. Creo que a la gente le domina la bronca por todos esos robos", dijo a la radio Causachun Coca un policía que optó por no identificarse.

Los supuestos ladrones fueron aprehendidos por efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), quienes consideraron que tenían una actitud sospechosa. Más tarde fueron acusados de atracar a una familia de esta localidad de 10.000 habitantes en la provincia Carrasco. Los encerraron en las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), de donde los sacaron aproximadamente 400 vecinos. A palazos y latigazos los llevaron a la plaza de Ivirgarzama, donde fueron quemados vivos.

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Marcos Farfán, consideró que "es preocupante. En el Ministerio de Gobierno estamos buscando acciones directas para evitar que sigan sucediendo este tipo de hechos, porque definitivamente dejan a la población en completa orfandad en cuanto a seguridad". Farfán anunció que envió policías a esa zona del trópico cochabambino para garantizar la tranquilidad e investigar los tres asesinatos.

De todos modos, hasta ahora nunca nadie fue condenado por cometer un linchamiento. Por lo general, ocurren en poblados alejados de fiscalías y tribunales, o donde la justicia ordinaria tiene poca credibilidad. En las comunidades donde sucede este tipo de delitos, los vecinos prefieren guardar silencio hasta que las autoridades dan por vencida su labor investigativa.

El fiscal Milton Mendoza, en consulta telefónica, refirió a La Prensa que la ineficacia de los operadores de justicia y la falta de inclusión de ciudadanos en la justicia ordinaria son las causas para que el país ocupe el segundo lugar en casos de linchamientos.

Los datos sobre justicia por mano propia en Bolivia no están sistematizados, pero informaciones de prensa dan cuenta de que en 2005 se produjeron siete ejecuciones sumarias; en 2006 fueron diez; en 2007, 48, y en 2008 se registraron 42 asesinatos. Muchas veces, estos delitos ocurren sin que nadie se entere fuera de la comunidad "justiciera".

Mendoza comentó que en Bolivia esta conducta se vincula con la falta de apropiación de la denominada justicia ordinaria. Es decir, los pobladores no creen que ésta resolverá sus ansias de justicia. Y si a este factor se suma la inoperancia del sistema, la situación es altamente explosiva.

El ex defensor del Pueblo y activista de derechos humanos Waldo Albarracín dijo a BBC Mundo que el linchamiento "no tiene nada que ver con la justicia comunitaria. Es un acto de masas en el que la turba enardecida sorprende a una persona que puede o no ser culpable. Resuelve ahorcarla, golpearla, termina matándola. No tiene que ver con la realidad de la justicia comunitaria".

Roberto Quiroz, representante del Defensor del Pueblo en El Alto, escarbó sobre las posibles causas de estos hechos, con la aclaración de que no pretende justificarlos.

"La población considera poco confiable al Estado, que tiene deficiencias en la administración de justicia y en el papel de la Policía. Para no perder el tiempo y no entrar en gastos innecesarios, deciden hacer justicia por mano propia. No es legal, por una parte están cometiendo un ‘supuesto acto de justicia', pero están cometiendo un asesinato u homicidio en grupo".

El representante explicó que después de Cochabamba, El Alto es la ciudad con más linchamientos. Pero no dio a conocer cifras porque no se realizó un estudio sobre este asunto.

"El Ministerio de Gobierno busca acciones directas que eviten estos hechos".

"La población considera poco confiable a la administración de justicia".

Análisis

"Un delito y no justicia originaria; el linchamiento es un acto de masas"

"El linchamiento no tiene nada que ver con la justicia comunitaria. El linchamiento es un acto de masas, en el que la turba enardecida sorprende a una persona que puede o no ser culpable de un delito. Resuelve ahorcarla, golpearla, la termina matando. En los barrios alejados de La Paz, los vecinos muestran unos muñecos de trapo del tamaño de un ser humano colgados de los postes de energía eléctrica. Se exhiben como una tácita amenaza a los amigos de lo ajeno. En el pecho de estos muñecos, los vecinos cuelgan letreros que, entre otras cosas, dicen: "Me colgaron por ladrón" o "Ladrón pillado será colgado". El linchamiento es un delito y no está relacionado con la justicia originaria que se aplica en las comunidades, ahora reconocida en la Constitución Política del Estado".

Roberto Quiroz / Representante del Defensor del Pueblo

"Los linchamientos son inaceptables, tienen derecho a un juicio"

"Los linchamientos son inaceptables. Toda persona tiene derecho a un juicio justo por la comisión de un delito. Por este motivo, lo ocurrido en Ivirgarzama no es un caso de aplicación de la justicia indígena. Es más bien la reacción de una población al calor de los hechos. Que se busque a la gente en la cárcel para eliminarla es inaceptable, sea en El Chapare, en El Alto o en cualquier parte del territorio nacional. Hay un deber de la Policía y de la justicia ordinaria por prevenir este tipo de delito. Estas entidades tienen el mandato de asegurar la aplicación de la justicia. Insistimos en no confundir los hechos de esta clase con lo que el país conoce como justicia indígena originaria, establecida en la nueva Constitución. La justicia indígena merece de aquí adelante un debate público profundo para que sea adecuada su ley de aplicación. Frente a los linchamientos, es necesaria una acción más enérgica de las autoridades públicas".

Denis Racicot / Alto Comisionado de la ONU en Bolivia

Para destacar

Durante 2008, en Cochabamba, más de 12 personas murieron ejecutadas por las turbas.

El primer linchamiento de 2009 se produjo el 5 de enero en Villa Mercedes B, en la ciudad de El Alto.

En Achacachi, población rural de La Paz, lincharon a 11 presuntos ladrones en 2008. Dos fallecieron.

En Capinota se presentó uno de los casos, donde tres policías fueron asesinados por pobladores.

En Matarani fueron asesinadas personas con picotas por vecinos que las acusaban de robar peroles.

Un epiléptico de 21 años fue quemado en Porvenir, El Alto, por un supuesto robo. Agonizó dos días.

http://www.laprensa.com.bo/noticias/15-12-09/noticias.php?nota=15_12_09_segu1.php