(Votar por la autonomía, no pasa porque esté incluida en la nueva constitución; lo importante, es que se constituya en una ventajas para el desarrollo de Oruro)

Eduardo Campos V. (*)

Se han escuchado en los últimos días, varios criterios apoyando la autonomía departamental que será motivo de consulta el 6 de diciembre. Felizmente, a diferencia de hace 3 años, ahora no se oyen voces que se opongan a esta posibilidad. Sin embargo, por los argumentos que se manejan, se infiere que muchas cosas no están muy claras. La propia campaña que despliega la prefectura, no ha pasado de diseñar un logo, justificando el voto por la autonomía, porque está incluida en la nueva constitución. Por otra parte, algunos ciudadanos (antes furibundos opositores de la autonomía), hoy - contradictoriamente - se pronuncian por el SI, con argumentos estrictamente jurídicos.

 La falta de argumentos y la actitud interesada de los autonomistas de "última hora", indudablemente están generando mayor confusión en la ciudadanía, la que tiene dificultades para entender, cómo es que ahora, debe apoyar la autonomía, cuando no hace mucho - sus detractores - sostenían que se trataba de una traición a la patria. Superar esa confusión, es fundamental para que el voto del 6 de diciembre, tenga correspondencia con los intereses de la región. En ese sentido, a continuación presento algunos factores (argumentos) que pudieran ser tomados en cuenta.

 ARGUMENTOS CONCEPTUALES.- Etimológicamente, la palabra autonomía, proviene del griego auto. "uno mismo" y nomos, "norma", conjugación de términos que se entiende como la capacidad de tomar decisiones sin la ayuda de otro. Conceptualmente la autonomía, no es sino la aproximación del estado a la sociedad, la aproximación de la toma de decisiones a los ciudadanos. Se trata de algo más que una simple reorganización política, territorial y administrativa; es una manera distinta de gestionar el desarrollo. Más allá de las preferencias político-ideológicas que tengamos, antes de fijarnos si la autonomía es de izquierda o de derecha, oficialista u opositora, debiéramos  preguntarnos si es útil o no para resolver nuestros problemas e impulsar nuestro desarrollo. La respuesta es contundente. Nada puede ser peor que el centralismo que vivimos.

 ARGUMENTOS HISTÓRICOS.- Creo que todos los orureños sabemos y estamos concientes que Oruro es la principal victima del centralismo, particularmente en los últimos 50 años. De ser la capital industrial de Bolivia, a fines de la década de los 40, hoy nos situamos entre las regiones más deprimidas del país. También creo que conocemos lo suficiente, respecto a cómo se trasfirieron recursos económicos de la región para impulsar procesos de desarrollo en otras regiones del país. Es esas décadas, no sólo perdimos recursos económicos, sino recursos humanos y naturales, para acabar perdiendo hasta representación parlamentaria, como sucedió a partir de las elecciones del 2005. En términos generales, los perjuicios que nos ha ocasionado el centralismo, son tan evidentes que resulta incomprensible que haya voces que pretendan justificar esa situación.

 Oruro, desde antes de la colonia, por su estratégica ubicación geográfica, siempre fue una tierra de integración y de alto intercambio de mercancías e ideas. Con seguridad esa cualidad, influyo para que en 1739, se acuñaran en estas tierras, las primeras ideas de patria que luego se generalizaron en todo el continente. En el período republicano, después de la funesta guerra del Pacifico, fue Oruro que hizo realidad el ferrocarril Antofagasta - Bolivia, superando los traumas de la perdida del Litoral, pero concientes, que de no hacerlo, se ponía en riego la viabilidad de la sociedad boliviana. En los años 40 del siglo pasado, después de la guerra del Chaco, nuevamente Oruro es la región que visualiza la necesidad de vincularse por carretera con la costa, mediante el camino Oruro - Pisiga - Iquique, buscando mejorar el acceso de la encomia boliviana con el mundo.

 Diríamos que mientras Bolivia (como sociedad) no salía de sus frustraciones, principalmente producto de las consecutivas pérdidas territoriales y sus luchas intestinas; Oruro, nunca se resigno a que el país quede enclaustrado, también económicamente. En fin, son muchos los argumentos históricos que se pueden referir, sin embargo, pudiéramos concluir señalando que fue el centralismo que se consolidó con la revolución del 52, el que acabó con el sueño de hacer de Oruro, la puerta de Bolivia al Pacifico.

 ARGUMENTOS POLITICOS.- Oruro está tan cerca de la sede de gobierno y la vez, tan lejos del desarrollo, que queda claro que no es la distancia física no nos separa del poder, la que nos tiene postergados. En todo caso, se trata del modelo de organización estatal el que ha provocado esas enormes asimetrías en el país. El centralismo no sólo nos afecta administrativa y económicamente, sino fundamentalmente en términos políticos. Es bajo esa lógica que los orureños nos hemos acostumbrado a que las decisiones que nos competen, sean tomadas en la Plaza Murillo. Pregúntense: ¿donde se deciden las candidaturas para diputados y senadores?, y no me refiero al pasado, sino ahora mismo. Pero algo más evidente. Díganme: ¿dónde se decidió que el prefecto Aguilar, revocado por el voto ciudadano de los orureños, continué en funciones?

 Recuperar la toma de decisiones para los propios orureños, es pues lo central de la posibilidad de pasar al régimen autonómico. Mientras sigamos siendo, algo así como el barrio más alejado de La Paz; mientras tengamos que pedir permiso para los mínimos actuados administrativos, la suerte de Oruro será la misma. Solo recuperando la capacidad de decidir podremos construir el proyecto político concertado de desarrollo que puede cambiar nuestro destino.

 ARGUMENTOS ECONÓMICOS.- Existe muy poca información que evalué los perjuicios económicos que nos ha ocasionado el centralismo. Sin embargo, pese a esa limitación, podemos señalar que durante décadas, Oruro se ha constituido en el sostén de la economía nacional, recursos que fueron transferidos a otras regiones, con los que se han logrado importantes proceso de desarrollo. Ojala que en algún momento el análisis de este tema sea abordado por las instituciones académicas de nuestro departamento. Veamos los datos del presente.

 El año 2008, el Departamento de Oruro ha exportado un valor total de 395 millones de dólares; suma que representa el 5.74% de las exportaciones de Bolivia. La importaciones de la región alcanzaron la suma de 348 millones de $us., monto que representa el 7% del país. De manera general, la balanza comercial de Oruro tiene un superávit de 45 millones de $us. Por otra parte, Oruro, pese a que ocupa el cuarto lugar en las importaciones, contribuye con el 34% de ingresos de los gravámenes aduaneros nacionales; situación que se debe fundamentalmente a que el paso fronterizo de Tambo Quemado se encuentra en nuestro territorio. Por esta vía ingresa al país una total de 1.657 millones de dólares de importaciones, de los cuales, sólo 245 tiene destino el propio departamento. Por la misma vía, Bolivia exporta un total aproximado de 1.134 millones de dólares, de los cuales, 206 millones corresponde a las exportaciones del departamento de Oruro. Claramente, Tambo Quemado se constituye en la principal frontera de ingreso y salida del comercio de Bolivia, situación que no está generando beneficios significativos para nuestro departamento.

 Entre otros datos, el presupuesto departamental para la gestión 2009 es de 818 millones de bolivianos, monto con el cual se financias las actividades de carácter publico correspondientes a la prefectura de Oruro. Estos recursos, provienes de diferentes fuentes, entre ellas fundamentalmente, los del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), las regalías mineras, el Impuesto Especifico a los Hidrocarburos y otros. De manera general, pese a la baja relevancia de la  región, en la encomia nacional, Oruro sigue siendo uno de los centros más dinámicos del país. La posibilidad de aprovechar convenientemente las ventajas que se disponen, dependen fundamentalmente de la implementación de políticas publicas que históricamente nunca han sido atendidas desde el gobierno central. Queda evidente que, sólo en la medida en la que los propios orureños podamos visualizar, cómo aprovechamos los recursos naturales, humanos, económico-financieros y estratégicos que disponemos, podremos impulsar nuestro desarrollo.

 ARGUMENTOS ESTRATEGICOS.- Oruro como región, siempre estuvo empeñada en hacer una realidad, la vinculación con el océano Pacifico. Más allá de la legítima reivindicación marítima que compartimos con todo el país, siempre hemos sostenido que la vinculación con el mundo, será uno de los principales factores que permitan resolver los problemas que nos sitúan en el subdesarrollo. Esa es la idea central que hace más de 50 años, llevó a hombres como Don Josermo Murillo y otros emprendedores orureños a plantearse la marcha al occidente; .esa es la causa por la que hoy mismo, seguimos perseverando para que de una vez se concluya el camino Oruro - Pisiga. Hacer realidad el conjunto de iniciativas que tenemos, como el aeropuerto, la vinculación ferroviaria, el puerto seco y otra infraestructura que se requieren para aprovechar eficientemente nuestra ubicación geográfica, dependen de la recuperación de nuestra capacidad de decidir. El aprovechamiento de las potencialidades que disponemos (minería, comercia e industria, agropecuaria y turismo) sólo será posible, cuando las políticas publicas respondan a nuestros propios intereses.

 ARGUMENTOS JURIDICOS.- El marco jurídico para que los departamentos accedan a la autonomía está plenamente vigente. El artículo 272 de la nueva Constitución Política del Estado (NCPE), señala que la autonomía implica, la elección directa de autoridades mediante voto, la administración de sus recursos económicos y el ejercicio de las facultades legislativas, reglamentarias, fiscalizadoras y ejecutivas en el ámbito de su jurisdicción y competencias. El artículo 277, señala que el gobierno departamental estará constituido por una Asamblea Departamental, con facultades deliberativas, fiscalizadoras y legislativas y, un órgano ejecutivo. El artículo 279, establece que el órgano ejecutivo departamental, estará dirigido por un gobernador en condición de máxima autoridad ejecutiva. El artículo 300, establece 36 competencias exclusivas para los gobiernos departamentales, entre ellas, indudablemente la más relevante se refiere a la capacidad  de planificar el desarrollo departamental. Finalmente el artículo 305, señala que toda asignación o transferencia de competencias deberá estar acompañada de la definición de la fuente de los recursos económicos y financieros necesarios para su ejercicio. Creo que no hay más que decir al respecto y en todo caso, aun siendo importantes estas disposiciones, no son - en mi criterio - lo fundamental para decidir nuestro voto por el SI.

 ARGUMENTOS MORALES.- Finamente, debiéramos tomar en cuenta lo siguiente: Si seguimos bajo la tutela del centralismo, al que lamentablemente pareciera que nos hemos acostumbrado, los sueños que históricamente hemos acuñado, no se harán realidad. No se trata de esperar que "un hombre de buen corazón", llegue al palacio Quemado; tampoco es suficiente que el presidente sea orureño (lo estamos comprobando). Para que las cosas cambien, debemos recuperar esa capacidad propositiva que históricamente nos ha caracterizado. Los orureños de la presente generación, tenemos la obligación de iniciar un nuevo ciclo que garantice un futuro mejor para nuestros hijos, para nuestros nietos. De eso se trata. Ojala que esta vez, seamos capaces de llegar puntuales a la cita con la historia.

 (*) Consejero Departamental

educamposv@hotmail.com

http://educamposv.lacoctelera.net