De idiomas originarios y sus usos
el 11 oct En: EDUCACIÓN SOCIEDAD Y CULTURA POLITICA Y DESARROLLO - sin comentarios

Agustín Echalar Ascarrunz*
El viernes, volví a La Paz desde Cochabamba en un avión del Lloyd que está siendo operado por el TAM, o en un vuelo del TAM que está siendo operado por el Lloyd. Mis compañeros de fila eran un Curaca de Chichas y su esposa, la Mama Thalla. El comandante del vuelo dio sus explicaciones tanto en castellano, como en inglés. El tener a dos autoridades originarias, de chuspa en pecho y bastón de mando en el maletín, me sensibilizó respecto al absurdo que es que en un vuelo local se hable en inglés, y no en una de las lenguas originarias. Digo, ¿de qué diablos sirve el "cambio" que tanto cacarea el Gobierno, si el pueblo, que es el dueño de las aeronaves, no puede recibir las importantes instrucciones en los idiomas "originarios"? Digo, saliendo de Cochabamba, ¿no debería darse la información en quechua?, y llegando a La Paz, ¿no debería esta ser en aymara?
Quise comentar el tema con mis vecinos, saber si ellos, como autoridades originarias, no se sentían ninguneados por las aerolíneas estatales, y empecé mi conversación con generalidades porque no quería hacerlos sentirse interrogados, pero las primeras frases, sobre todo las de él, hicieron que ya no tocara el tema, porque el curaca me respondió, en un castellano muy correcto, aunque con acento argentino. Dejé de lado el tema, y más bien comentamos otros asuntos, les conté que mi abuelo y mi padre eran orgullosos chicheños, y separatistas, promotores de la creación del departamento del Chorolque, y si el vuelo hubiera durado más, tal vez hasta habríamos encontrado parientes comunes.
Esta anécdota viene a cuento, porque mientras que lo de la información en los vuelos es un detalle , algo que hace de verdad al accionar democrático del país es el idioma en que estarán impresas las nuevas papeletas de sufragio. Si la Constitución dice que tenemos 36 idiomas oficiales, lo correcto y legal, aunque poco ecológico, es que se impriman papeletas en los 36 idiomas, si no estaríamos aferrándonos a ese abyecto colonialismo del que Evo se olvidó por un par de horas allá en Madrid, pero que lo recordó apenas puso pie en el país, y que está claramente condenado por la Constitución del nuevo Estado Plurinacional.
Por supuesto que hacer las papeletas en los 36 idiomas oficiales es un absurdo, pero los masistas deberían probar de su propia medicina, y la oposición debería ponerse intransigente en el cumplimiento de estos detalles; es a partir de los mismos, que se puede poner en evidencia no sólo los múltiples absurdos e inconsistencias que contiene esa "pepa" boliviana, sino lo impostores que fueron sus autores, que como sabemos gracias a un abogado leído, son no sólo los constituyentes de la Glorieta, sino unos vagabundos y extravagantes llegados de la "madrastra" patria.
*Agustín Echalar
es periodista independiente.
http://www.la-razon.com/versiones/20091011_006877/nota_246_893040.htm
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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