Zelaya regresa a Honduras y los golpistas piden su cabeza a Lula
Publicado por: La Prensa (La Paz - Bolivia)
LA OEA Y AL MENOS 3 PAÍSES LLAMARON AL PUEBLO HONDUREÑO A MANTENER LA CALMA
Los seguidores de Zelaya se apostaron frente a la Embajada brasileña para respaldarlo. Micheletti reiteró que Manuel Zelaya fue removido de su cargo por las vías legales.
Tegucigalpa / Agencias.- El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, regresó ayer de sorpresa a su país y se asiló en la Embajada de Brasil, 86 días después del golpe de estado que lo expulsó de su tierra. Tras su retorno, el mandatario de facto Roberto Micheletti reclamó a Brasil que lo entregue y la Cancillería dijo que esa nación será responsable de posibles hechos violentos.
El régimen golpista también aseguró que el depuesto Jefe de Estado tendrá culpa "por cualquier disturbio, acto vandálico, provocación o desorden que protagonicen sus seguidores en cualquier lugar del territorio nacional". Indicó además que "la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas están prestas y listas para garantizar la seguridad de las personas y sus bienes en todo el territorio hondureño".
Entretanto, la Organización de Estados Americanos (OEA) y los gobiernos de Estados Unidos, Venezuela, Guatemala y España hicieron llamados al pueblo hondureño para mantener la calma, a fin de encontrar una salida pacífica mediante el diálogo. Solicitaron también garantías para la seguridad de Zelaya.
El Mandatario constitucionalmente elegido fue arrestado y expulsado por los militares el 28 de junio pasado. En su lugar asumió Micheletti, hasta entonces titular del Parlamento.
Esa acción fue rechazada por la comunidad internacional, que aisló diplomática y económicamente al Gobierno golpista.
Desde entonces, el depuesto Jefe de Estado intentó, sin éxito, retornar en dos ocasiones: una de ellas el 5 de julio y la otra 24 de ese mismo mes.
Micheletti aseguró ayer que Zelaya, con su regreso, "acepta su deber" de enfrentarse a la justicia hondureña. Los cargos que pesan sobre él son abuso de autoridad y traición a la patria, entre otros. Por ello hizo un llamado al Gobierno de Brasil "a que respete el orden judicial entregándolo a las autoridades competentes".
Retorno consumado
La vicecanciller Beatriz Valle fue la primera en asegurar que Zelaya se encontraba en Tegucipalpa.
Posteriormente, el presidente venezolano, Hugo Chávez, confirmó tal situación, información que más tarde fue refrendada por el Departamento de Estado de Estados Unidos y por el propio Gobierno brasileño.
Sin embargo, antes de esas aseveraciones, Micheletti y los militares negaban tal situación.
Según Efe, jovial, con su acostumbrado sombrero de ala, camisa blanca, chamarra café y pantalón negro, Zelaya llegó silenciosamente a Tegucigalpa para luego asilarse en la legación diplomática de Brasil.
En los primeros contactos con los medios, el derrocado Jefe de Estado agradeció públicamente al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva por su apoyo al darle refugio en su Embajada.
Reveló que llegó a Honduras desde Nicaragua y que su travesía duró más de 15 horas y tuvo que utilizar "diferentes transportes" para llegar. "Tuve colaboración pero no puedo decirlo para que no molesten a nadie".
Agradeció que la resistencia popular se haya mantenido durante los 86 días que estuvo ausente y pidió a los hondureños que lo protejan ahora que vino en busca del "diálogo". Luego aseguró que "nadie" lo volverá a sacar y que su consigna sigue siendo "patria, restitución o muerte".
El retorno de Zelaya desató el júbilo de miles de sus seguidores, pero antes de que se confirmara que está en la legación diplomática brasileña reinó la confusión.
La emisora hondureña Radio Globo, afín al derrocado Jefe de Estado, dijo que éste había llegado bajo la protección de las Naciones Unidas, mientras que Micheletti afirmaba que el depuesto Presidente se encontraba en "una suite de un hotel de Nicaragua".
A raíz de esa noticia, los adeptos de Zelaya se concentraron frente a la sede de la ONU. Sin embargo, la portavoz de esa organización, Ana Elsy Mendoza, negó que el depuesto Mandatario se encontrara en su sede.
Fue la esposa de Zelaya, Xiomara Castro, quien informó que su marido se encontraba en la Embajada de Brasil, que lo había visto y que "está muy bien y feliz" de haber regresado.
Los seguidores del Jefe de Estado se dirigieron a esa Embajada, donde, después de escuchar al Presidente hablando por varios medios, pudieron verlo cuando asomó jubiloso por un balcón levantando sus brazos. "¡Sí se pudo!, ¡Sí se pudo!", coreaban sus seguidores, mientras la Policía comenzaba a movilizarse en la capital y un helicóptero de la misma institución sobrevolaba esa zona.
Las acciones
Una de las primeras medidas asumidas por el régimen de facto fue decretar el toque de queda en todo ese país. En un escueto comunicado, la administración de Micheletti indicó que esa medida es "debido a los acontecimientos ocurridos en las últimas horas", con el propósito de "proteger la tranquilidad, la vida y los bienes de las personas".
Además de ello, el Gobierno de facto, a través de la Cancillería, envió una nota de protesta a la Embajada brasileña y responsabilizó a ese país "de los actos violentos que se puedan suscitar dentro y fuera" de esa legación.
"Resulta inaceptable para el Gobierno de la República la conducta de tolerancia al permitir que desde su sede se formulen llamados públicos a la insurrección y la movilización política de parte del señor José Manuel Zelaya Rosales, prófugo de la justicia hondureña".
Micheletti también comentó que la presencia de su antecesor no "cambia nuestra realidad", por lo que dijo que las elecciones se celebrarán en noviembre. Reiteró que Zelaya fue removido de su cargo legalmente.
La OEA apoya a Insulza, y el régimen de facto cierra aeropuertos
Mientras el Consejo Permanente de la OEA respaldó ayer las nuevas gestiones del secretario general, José Miguel Insulza, quien planea trasladarse hoy mismo a Tegucigalpa para ayudar a resolver la crisis de Honduras, el Gobierno de facto, encabezado por Roberto Micheletti, anunció que a partir de hoy se cierran los cuatro aeropuertos internacionales que tiene ese país.
En una sesión extraordinaria del Consejo, Insulza indicó su intención de viajar hoy mismo a Tegucigalpa, tras el regreso del presidente depuesto, Manuel Zelaya, con la esperanza de "que no haya obstáculos" a su gestión.
Sin embargo, el director de Aeronáutica Civil, Alfredo San Martín, dijo a la radio HRN en Tegucigalpa que hoy "se suspenden todo tipo de operaciones aéreas" y que "la Fuerza Aérea Hondureña tomará control de los aeropuertos".
Agregó que "ya se les está comunicando a las aerolíneas que no van a haber operaciones aéreas el día de mañana (hoy)".
Antes de esa acción, Insulza dijo que se comunicó con Zelaya, quien le dijo que había vuelto a Tegucigalpa para lograr que se firme el Acuerdo de San José.
En la sesión de ayer, los delegados insistieron en la necesidad de que los hondureños mantengan la calma ante lo que calificaron como una nueva situación en ese país centroamericano.
En su declaración, el Consejo Permanente reiteró su respaldo a la gestión de Insulza para "facilitar el diálogo en Honduras" encaminado a restablecer el orden constitucional. Al mismo tiempo, indicó que tomó conocimiento de la presencia de Zelaya en Honduras y dijo que "exige plenas garantías para asegurar su integridad física", así como su retorno a la Presidencia de conformidad con lo que propone el Acuerdo de San José y la resolución 1 del Periodo Extraordinario de sesiones de ese organismo.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, y el presidente costarricense, Óscar Arias, expresaron también su esperanza de que el retorno del Mandatario depuesto puede servir para solucionar el conflicto.
Tras una reunión en Nueva York, previa a la Asamblea General de la ONU, Clinton dijo que espera que "todas las partes vuelvan a la mesa de negociaciones".
Cronología
28 de junio. Manuel Zelaya fue detenido por comandos del Ejército en su casa y expulsado a Costa Rica. Fue sustituido por Roberto Micheletti, hasta entonces presidente del Congreso Nacional.
29 de junio. La ONU condena de forma unánime el golpe de Estado.
30 de junio. El derrocado Presidente anunció su inminente regreso a Tegucigalpa, mientras que Micheletti advirtió que si lo hacía sería detenido por abuso de autoridad y traición a la patria, entre otros delitos.
1 de julio. La OEA dio un plazo de 72 horas al Gobierno golpista para que restituyera a Zelaya en la Presidencia.
3 de julio. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajó a Tegucigalpa y advirtió de la "gran tensión" vivida en ese país. Ese mismo día, el régimen de facto denunció la carta de la OEA, lo que implica el no reconocimiento de aplicación de las normas y de la jurisdicción de ese organismo.
4 de julio. La OEA suspendió por unanimidad la participación de Honduras en ese organismo tras el vencimiento del ultimátum.
5 de julio. Zelaya partió de Washington a Honduras en un avión venezolano, pero no pudo aterrizar en Tegucigalpa debido a la presencia de vehículos en la pista del aeropuerto, en el que miles de seguidores le esperaban para darle la bienvenida.
7 de julio. El derrocado Mandatario se reunió con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, en Washington, donde se acordó el inicio de negociaciones bajo la mediación del presidente de Costa Rica, Óscar Arias. Estados Unidos suspendió la ayuda económica a Honduras.
9 de julio. Comenzó el diálogo de San José en la capital de Costa Rica con delegaciones de Zelaya y de Micheletti.
18 de julio. Arias presentó un plan de siete puntos, entre ellos la restitución de Zelaya como Presidente hasta enero, pero ese planteamiento fue rechazado por el Gobierno de facto.
24 de julio. El depuesto jefe de Estado llegó a Las Manos, punto fronterizo entre Nicaragua y Honduras, donde cruzó la línea divisoria y permaneció dos horas en una zona neutral, para luego regresar a Nicaragua ante la presencia de contingentes militares en el lado hondureño con la orden de detenerle.
26 de julio. Zelaya anunció que se instalaba indefinidamente en la frontera de Nicaragua con Honduras para organizar con sus simpatizantes una "resistencia pacífica" para internar retornar a su país.
28 de julio. Estados Unidos revocó los visados diplomáticos a cuatro funcionarios jerárquicos hondureños por su apoyo al golpe.
31 de julio. El Gobierno de facto levantó el toque de queda de varias horas que mantenía prácticamente ininterrumpido desde el golpe, con la excepción de la zona fronteriza con Nicaragua. Entretanto, un juzgado de Tegucigalpa ordenó la captura de Zelaya por falsificación de documentos y otros delitos.
3 de agosto. El derrocado presidente abandonó definitivamente la frontera entre Nicaragua y Honduras.
1 de septiembre. Los países miembros de la OEA anunciaron que no reconocerán los resultados de los comicios hondureños.
2 de septiembre. Arias rechazó tres contrapropuestas al Acuerdo de San José presentadas por el Gobierno de Micheletti.
3 de septiembre. Estados Unidos amplió las sanciones contra Honduras y anunció que no reconocerá al vencedor de las elecciones en ese país.
12 de septiembre. El Gobierno de Barack Obama les canceló la visa al Jefe de Estado de facto; a su canciller, Carlos López, y a 14 magistrados de la Corte Suprema de Justicia hondureña.
16 de septiembre. Los candidatos a la Presidencia de Honduras se reunieron en San José de Costa Rica con Óscar Arias para dar su "apoyo" a su plan para resolver la crisis.
21 de septiembre. Zelaya anunció que logró ingresar en Tegucigalpa y que se encuentra en la Embajada de Brasil.
Hechos
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue expulsado por los militares el 28 de junio.
Ese día se disponía a realizar una consulta popular para reformar la Constitución.
Tras su expulsión recibió el respaldo de la comunidad internacional.
http://www.laprensa.com.bo/noticias/22-09-09/noticias.php?nota=22_09_09_mund1.php
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