Publicado por: La Prensa (La Paz - Bolivia)

Fue bailarina, radialista, presentadora de televisión, alcaldesa de La Paz (1993-1995); acompañó en la vida política al que fuera su esposo, Carlos Palenque, líder de Conciencia de Patria (Condepa), quien murió intempestivamente en 1997. Cinco años después de enviudar se casó con un médico colombiano. Desde entonces vive entre Colombia y Bolivia. En pleno jardín de su casa, en La Paz, en una cálida tarde, Mónica Medina recibió a Punto de Encuentro para contarle qué sorpresas le trajo la vida en estos años.

-Lo último que supimos de usted es que se fue a Colombia...

-Estoy casada con un colombiano (Fernando Díaz) desde hace siete años; tengo una hija nacida allá. Me gustan mucho los cambios, no lo estático; sin pensar fui a parar y a vivir a un resguardo indígena. Es una experiencia muy linda, la gente colombiana es muy bella y de ella he aprendido muchas cosas. Sólo cuando sales ves y algo cambia en ti, tu mirada, tu actitud.

-¿Vino al país para quedarse o temporalmente?

-Estoy yendo y viniendo, cuatro meses aquí, cuatro meses allá. Ahora estoy embalada en llevar adelante toda una propuesta que hemos instalado hace siete años en Radio Televisión Popular (RTP), otra mirada. El ser humano como que está borracho, pues ha perdido todo vínculo con la vida misma, se ha robotizado. La idea es cómo podemos conectarnos con la vida, con la simpleza de ésta. Estamos trabajando en eso desde lo que fue "La comunidad de la vida", queremos llevar adelante una propuesta comunicacional en ese sentido, un vínculo más amoroso con lo que yo siento que es cierto: un árbol, el aire, la vida misma.

-Cuéntenos sobre su familia.

-Tengo tres hijos: Jorge Luis (21), Ana Carolina (18) y Maya (6). La mayoría de los jóvenes llegan a sus casas, entran en sus cuartos y pierden el vínculo con la familia. Si algo bonito tenemos es que..., por ejemplo, mi hijo le comentó a su catedrática: "Todas las noches nos reunimos en la casa, mi mamá prende el fuego y sabemos todo lo que nos pasa a todos". Y ella le dijo: "Lo que tú vives debe ser una excepción". La unión, eso es lo que los padres pregonamos, pero no generamos esos encuentros entre nosotros mismos; en mi caso, eso me parece muy gratificante y ojalá los padres podamos recobrar eso, pues el tiempo pasa y luego ellos se van.

-Se la ve muy contenta, ¿está pasando un buen momento?

-Es como que he vivido mucho, mucho, desde niña: cuando actuaba, hacía baile; más grande me fui a España; volví a Bolivia y conocí a Carlos, ahí tuve otra dinámica, por problemas de salud ya no podía bailar. Entré en la radio, donde se había creado el brazo social. He hecho muchas cosas; ahora, a los 45, digo ¡uaoo! Veo que se me abre otra forma de vida que me la estoy gozando con una libertad..., quitándome estructuras mentales con las que la sociedad te atrapa. Yo siempre me he atrevido a hacer las cosas, puedo caer, pero digo ¡ya! No creo en los órdenes establecidos, soy una rebelde en ese sentido. Tengo un espíritu muy libre. No me encasilles, ni me impongas.

Creo mucho en que el ser humano está como un arbolito bonsái. Cuando uno lo pone en otra maceta, entonces vuelve a su naturaleza. Los humanos nos hemos vuelto así, como el bonsái, enanos. Nos han metido falsas morales, religiones y nos han convertido en personas llenas de temores.

Es como que mi maceta de bonsái se hubiera hecho añicos, ahora vivo el instante plenamente, siento todo. Lo lindo es ser así, estar así y actuar en consecuencia. Y agradezco haber estado en estado bonsái, porque eso me ha permitido vivir lo que vivo ahora, simplificarme la vida, vivir a plenitud y no aparentar nada.

La vida es un arte. Soy viajera de naturaleza, me encanta irme al campo y dormir donde me toque, no me condiciono. Me gusta revolcarme en el pasto como cuando niña. No acepto la rutina, no tengo un cronograma para hacer las cosas, ni condicionantes, cada día es único. No me enfermo de nada.

-¿Y cuál es su visión del país?

-Este proceso de cambio lo vimos venir desde hace mucho. Nosotros fuimos parte de éste desde lo que fueron Los Caminantes, con Carlos Palenque; desde La hora del chairo y su primer programa; después el nacimiento de Condepa, con la presencia por primera vez de la mujer de pollera. Para nosotros es algo natural. Llama la atención a quienes nunca pudieron ver, no por malas personas, si no por una estructura condicionada de pensamiento.

Cuando a veces escucho que hablan desde donde hablan, pienso que es de puro miedo; el miedo es torpeza, dictadura, agresión. Yo siento que eso va a ir cediendo y vamos a entrar en un momento distinto, en que tengamos la capacidad de tejer un tiempo en que nos reencontremos entre nosotros y entre lo que nosotros decimos, la naturaleza, la vida misma; juntos mirarnos, frente a frente, y vernos iguales, estamos en la misma Tierra y vamos a vivir las mismas consecuencias, seas joven, viejo, niño, negro o blanco. Hay que ponernos las pilas frente a esto y no distraernos en nuestras falsas discusiones, que vienen desde el miedo, además, para darnos cuenta de que todo va más allá de "mi pensamiento".

-¿Ha pensado regresar a la política?

-No, no es el tiempo. Yo siento que uno ya ha hecho lo que tenía que hacer. A mí la vida ya me convocó para una vida política y ahora me convoca de otra manera. Eso ya pasó, agradezco y uno desea que siempre nos vaya bien como sociedad, como humanidad y salir de cualquier capacidad de juzgar. Septiembre, mes de la siembra, ¿qué semilla vas a sembrar en tu corazón? ¿O no vas a sembrar ninguna? ¿Cómo la vas a cuidar? ¿Cómola vas a regar?

PERFIL

Nombre: Mónica Medina

Nacida en: 1964 La Paz- Bolivia

 http://www.laprensa.com.bo/puntodeencuentro/08-09-09/edicion.php