
Jimena Costa Benavides *
El viejo sistema político en crisis es centralista, caudillista, personalista, prebendal y clientelar al igual que los partidos que nacen y se fortalecen en su seno...
muchos se preguntan la razón de mi corto ingreso en la arena política, pero muchos más se preguntan el porqué de mi salida. Si bien ya mencioné que el objetivo de fondo era el establecer una marca en el Guinness con la carrera política más corta, existen otras razones adicionales.
Como lo dije en múltiples y públicas oportunidades, mi participación no tenía como objetivo el protagonismo personal, sino contribuir a la articulación del bloque, ya que la única manera de ganar la elección de diciembre era a partir de nueve batallas departamentales con un binomio que las coordine. No habiendo bloque, mantener una candidatura adicional era contribuir a fragmentar el voto opositor, irresponsabilidad que no pienso cargar en mi espalda como el peso de haber votado por Evo Morales en 2005. Además, para que la participación de las mujeres en la política refleje un verdadero cambio no se pueden reproducir las viejas prácticas ni prestarse a florero para acomodarse en una lista.
¿Qué pasó en el bloque?, es una parte de la historia política que debe escribirse con detalles más adelante, después del proceso electoral, pero existen algunos elementos claves que deben tomarse en cuenta y que son más importantes que concentrarse en la miseria de algunas individualidades que serán rápidamente olvidadas en la historia.
La estrategia regional responde a una realidad indiscutible: al no haberse superado la crisis del sistema de partidos políticos son los movimientos regionales autonomistas los que canalizan y representan el descontento. En consecuencia, estos movimientos sustituyen a los partidos en el rol de oposición, expresan un cambio estructural no sólo en el diseño de Estado sino en la forma de hacer política. El viejo sistema político en crisis es centralista, caudillista, personalista, prebendal y clientelar al igual que los partidos que nacen y se fortalecen en su seno, por eso el principal enemigo del MAS no es Podemos, ni UN, ni el MNR, sino las regiones autonomistas, por eso el principal enemigo de Podemos, de UN y del MNR no es el MAS, sino las regiones autonomistas.
La oposición debe pasar por aceptar que el viejo sistema no va a volver, que el viejo Estado está en crisis y que para reponer las instituciones democráticas se requiere de comportamientos y cultura democrática. Por eso, para pensar no sólo en ser oposición sino en renovar la política, más allá de las personas, se requiere cambiar las prácticas.
El sistema de partidos debe renovarse no sólo con nuevas siglas o caras, sino especialmente con nuevas formas de hacer política que pasan por devolverle la ética a la política; no sólo discursar sobre democracia, sino actuar en base a sus preceptos, y sobre todo por abandonar los intereses particulares a favor del país. Lo peor que le puede pasar a un país que tiene un mal gobierno es tener una mala oposición, porque no hay salida. Éste es el momento en el que, junto al viejo Estado, los partidos, viejos y nuevos pero con viejas prácticas, y los políticos, viejos y nuevos con las viejas mañas, deben desaparecer. Es necesario que se articulen las estructuras partidarias con las cívicas, prefecturales y ciudadanas. Las disputas por prefecturas y alcaldías deben postergarse hasta el 7 de enero de 2010, ya que no hay abril sin diciembre. Como el biométrico es sólo un instrumento y puede ser bien o mal usado, la política también, puede servir para realizar las metas colectivas como para satisfacer los apetitos personales, al fin y al cabo todo depende de los principios y los valores de quienes hacen política.
* Politóloga
http://www.laprensa.com.bo/noticias/06-09-09/noticias.php?nota=06_09_09_opin11.php
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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