Pubicado por: La Prensa (La Paz - Bolivia)

Desde pequeña supo que lo que más le gustaba era el mundo de la literatura. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Católica Boliviana, en Cochabamba; después hizo una maestría en Argentina, además de un curso de cocina que la ayudó en su primera publicación, Los secretos de Rosalba.

Ganadora de concursos literarios desde sus 14 años, Mariana Ruiz, joven escritora tarijeña, accede a un diálogo con Punto de Encuentro en el stand de La Hoguera, de la Feria Internacional del Libro (FIL) La Paz, poco antes de la presentación de su primer libro en el género de literatura infantil, Uma y el círculo mágico.

-¿De donde surgió Mariana Ruiz, la escritora?

-Mi abuela (Zulema Bass Werner de Ruiz) es escritora. Justamente estamos vendiendo en la Feria (Internacional del Libro) su Diccionario Histórico de Tarija. Ella ya tiene más de 85 años. Desde que yo tenía nueve, ella me llevaba a encuentros de literatura infantil y juvenil. Incluso recuerdo que llevé a uno de ésos un cuento que escribí. Siempre estuve rodeada de presentaciones y libros, me encanta. Para mí, la lectura es una pasión, y ahora con internet es una triple pasión, porque se pueden conseguir muchos más textos.

-¿Crees que se puede vivir de escribir en el país?

-Me está pasando algo muy bueno, por primera vez, por ejemplo, me han llamado para pagarme por un cuento en una antología, cosa que no veía llegar. Gracias a la crítica y a la prensa, ahora se respetan y se pagan los derechos de autor. La Hoguera ha sido muy buena conmigo en ese sentido. Bueno, no sé si vivir todavía, pero ya entra algo de dinero, cosa que no pasaba antes. Pero eso sí, se pueden hacer proyectos paralelos muy interesantes.

-¿A qué edad ganaste tu primer concurso?

-A los 14, con una carta que le escribí a una amiga describiendo Bolivia; fue en el género epistolar. El concurso era de Correo Nacional; después, en 2007, en un concurso de Axes gané con el cuento Para leer Con gente sola, de Pedro Guerra.

-¿Qué es lo que necesitas para escribir?

-Yo tengo el efecto carretilla. A mí, si no me están presionando para hacer otra cosa, no puedo escribir. Entonces, tengo que tener proyectos; ahora soy consultora, tengo que tener una presión. Somos "hidráulicos" y funcionamos a líquido y presión en Bolivia, ése es mi defecto; si no me empujan, no avanzo.

-Aparte de la literatura, ¿qué otras pasiones tienes?

-Yo trabajo con niños, he trabajado mucho tiempo en un taller de pintura para ellos. El año pasado mandamos a un niño a un concurso internacional en Londres, a una de las galerías más importantes de arte. Es por eso que también me surgen las ganas de escribir para niños, porque compartir con su creatividad y su imaginación es incomparable. También me fascina la cocina, tengo dos blogs, uno es sobre literatura y otro es asidloporlaboca.blogspot.com, de recetas y comidas.

-Entonces, te gusta cocinar y comer...

-Sí, me gusta comer más que cocinar. Mi plato tarijeño favorito es la arvejada, una especie de revuelto muy extraño que mi madre lo hace con cortes de espárragos y se vuelve un plato sublime. De aquí (La Paz) me gustan esas pancitas que hace Rosalba, que está en mi libro, y también las patitas de pollo al vino.

-¿Cuál es tu mayor ambición?

-Ahorita yo quisiera estar en la Worldcom, que es la convención más grande de ciencia y ficción en Montreal (Canadá). Quisiera estar saludando a todos los que hacen cómics y escriben grandes sagas sobre magos y extraterrestres, y yo disfrazada de uno de ellos. Yo creo en todo, hasta que se compruebe lo contrario.

¿Otras ambiciones? Conocer muchos países, que la literatura vaya cortando fronteras; en español el mundo es muy cerrado, así como lo es la expectativa. Si logras hacerlo en inglés, puedes acceder a ver un mundo más amplio, donde están autores de todas partes. Otra de mis metas es llegar a ese idioma.

-¿Cómo te imaginas en un futuro?

-Quisiera seguir trabajando con la imaginación de los niños y demostrar que lo cotidiano y fantástico están muy mezclados; que a la vuelta de la esquina está lo maravilloso y que sólo hay que tener ojos para verlo. Estoy trabajando con una visión en la que aceptar y dejar ir algunos dolores y ausencias es más importante que dejarse en el dolor, morirse de odio. Quisiera ser más proactiva y positiva.

-¿Qué hay sobre tu percepción política?

-Bueno, soy de Tarija, donde apoyamos la autonomía para tener una serie de privilegios que sólo hemos visto en La Paz. La visión que yo tengo es extraña, porque a mí me gusta Evo (Morales), pero también me gustaría que Tarija sea autónoma. Estamos tratando de conciliar ambas visiones y creo que la gente esta ahí, sin saber muy bien lo que va a pasar. No hay un frente nacional de derecha, amplio; están todos diseminados.

-En lo personal, ¿cómo anda tu corazón?

-Mi corazón está en hold (en espera), en es complicado del Facebook (ríe). Estoy dejando una relación de la que todavía no he logrado desprenderme.

-¿Qué se te viene a la mente cuando te hablan de amor?

-El amor es una mujer que está en el fondo de un lago, que hace crecer una flor gigante hacia afuera y que cuando se la arranca, cree que se va a morir y no sabe que puede crear otra.

-¿A qué le tienes miedo?

-Justamente a la capacidad de temerle a las cosas; que no me alcance la plata; que no me vaya bien. Ésas son murallas que una misma se pone, después, el cielo es el límite.

-¿En qué otras cosas ocupas tu tiempo?

-El teatro me alucina, estoy cruzando los dedos para ir a ver al Teatro de Los Andes. También me gustan el cine y los cómics; me gusta escalar rocas, salir a pasear en bicicleta, irme de campamento al cerro y tomar cerveza para tertulear.

PERFIL

Nombre: Mariana Ruiz Romero

Nacida en: Tarija, 1982

Profesión: Escritora

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