Publicado por: Los Tiempos (Cochabamba - Bolivia)

Una cochabambina obtuvo el primer lugar como mejor soprano en el concurso mundial de cantantes líricos en el "Classical Singer Convention 2009" que se realizó en Chicago, Estados Unidos. Ella es Katia Escalera, quien se abre camino en escenarios del mundo gracias a su indiscutible talento y a una clara determinación.
Texto | Mónica Luján
Fotos | Cortesía de la entrevistada
Una cochabambina obtuvo el primer lugar como mejor soprano en el concurso mundial de cantantes líricos en el "Classical Singer Convention 2009" que se realizó en Chicago, Estados Unidos. Ella es Katia Escalera, quien se abre camino en escenarios del mundo gracias a su indiscutible talento y a una clara determinación.
Anteriormente, Escalera fue miembro Adler de la Ópera de San Francisco, una de las casas de ópera más importantes del mundo. Entre otros logros, obtuvo el premio Aspen Summer Music Festival's Concerto Competition y la primera posición en el Concurso Vocal Lotte Lenya.
Su constante relación con el mundo de la música comenzó desde pequeña; estudió en el Instituto Eduardo Laredo de Cochabamba, lo que le permitió descubrir que el canto era lo suyo. En 1992, cuando se graduó de bachiller, decidió ir a Estados Unidos, donde obtuvo una licenciatura y maestría en la ejecución vocal de Literatura, en el Eastman School of Music.
Posteriormente retornó a Bolivia y se le presentó la oportunidad de colaborar con la Florilegium Ensamble de Música Barroca de Bolivia en dos volúmenes; un proyecto que ha rescatado y creado una conciencia por la música barroca.
En su inicio fue mezzosoprano, pero, debido a una evolución en su voz, en la actualidad es soprano lírico spinto. Su mayor ideal es llegar a los grandes teatros del mundo como el Metropolitan de Nueva York, otra casa mundialmente importante de ópera.
Este mes, gracias al concurso, a su formación académica y debido a su presencia escénica, se le presentó la oportunidad de participar en la ópera "Tosca" en Estados Unidos.
"Justo después de la noche que se anunció que tenía el primer premio, se me acercó el director de la Fort Collins, Colorado, y me ofreció que participara en la obra ‘Tosca' que se realiza ahora en agosto. ‘Tosca' es muy importante y por ello estaré allá todo el mes", cuenta la cantante.
Casada y madre de un niño, esta artista busca un equilibrio entre su profesión y su vida familiar, un reto que -como ella misma afirma- es muy duro, sobre todo en una carrera como la suya.
OH! conversó con ella sobre sus proyecciones.
¡OH!: ¿Cuándo cambió de voz y cómo detectó este cambio?
La voz cambia hasta los 35 años prácticamente y mi voz ha cambiado. Después de estudiar mi carrera volví a Bolivia, tuve a mi hijo, y los cambios hormonales en mi cuerpo han ocasionado cambios en mi voz. Entonces he pasado de ser mezzosoprano a soprano. Doy gracias a Dios con el instrumento que he nacido y ha crecido de esa forma, ya que en el mundo hay más líricas, ligeras, etc., pero spinto no hay tanto.
Entre las sopranos hay seis clases de sopranos: spinto, que es una clase que proviene del italiano; es una voz que tiene una garra, como un llanto extra. Más o menos las mujeres que se matan al final.
¡OH!: ¿Cómo maneja su vida profesional un cantante?
En mi caso, soy una trabajadora independiente porque me contratan por tiempos determinados. Por ejemplo, se puede trabajar en un teatro con una orquesta sinfónica o para una ópera. El tiempo de trabajo depende básicamente de la obra. Si es algo con una orquesta, que es más común en Bolivia, sólo se trabaja los días de presentaciones y, por supuesto, unos cuantos días en los ensayos. Pero si es una ópera, es mucho más complejo y dependerá de la obra y el teatro. En este sentido, se debe saber que los teatros se dividen en A, B, C y D. Los A son los más grandes y de mucho presupuesto, como por ejemplo en Estados Unidos el de San Francisco, el Metropolitan, Houston Gran Ópera y el de Chicago, que son los más grandes. Los B son reconocidos pero de menor prestigio y los C son más pequeños. En los teatros de categoría D se realizan por lo general obras más sencillas, casi a un nivel universitario y es lo que más se hace en Bolivia.
¡OH!: ¿Se ha presentado en una casa A?
Sí, he participado en una casa A. En realidad después de hacer la licenciatura en Estados Unidos, es decir, la última parte de mi formación -que es como un doctorado-, he tenido la oportunidad de hacer mi residencia en San Francisco Ópera, que es una casa A, y es ahí donde se puede conocer a los grandes como Plácido Domingo. Otra de las ventajas de hacer una residencia en una casa A es que te emplean por siete semanas. En cambio, en las de menor categoría sólo se trabaja por tres semanas más o menos.
¡OH!: ¿Cómo logró hacer su residencia en una casa tan importante?
Después de haber realizado la licenciatura -que son cuatro años- y la maestría -que me llevó dos años y medio-, me embarqué en los programas de jóvenes cantantes a las casas de óperas. Es un programa al que es muy difícil entrar y, una vez que se ingresa, se busca hacer la residencia por dos años en esa casa donde se tiene la oportunidad. Las casas de ópera A y B tienen sus programas de artistas jóvenes porque quieren promocionar el arte. Entonces, lo que hacen es emplearte por dos años y uno está ahí a su disposición para roles pequeños o para grandes conciertos de beneficencia que, por supuesto, no son pagados. Cada año escogen entre seis o diez cantantes y clasifiqué en la San Francisco, primero en un programa de verano en el que ese año habían 2.400 aplicantes, de los cuales escogieron 24 para el programa de Merola. En aquella época era mezzo. Posteriormente ven quiénes se destacan para elegir a cuatro o cinco y ese año nos solicitaron sólo a cuatro; una es mezzo, otra soprano, tenor y bajo sucesivamente.
Era súper competitivo y mientras estaba haciendo este programa los del Metropolitan me pidieron que audicione para ellos, pero yo ya me había comprometido con San Francisco.
¡OH!: Usted vive en Bolivia, ¿cómo logra mantenerse vigente?
Para aquellos que viven en Estados Unidos los cantantes tratan de estar en el lugar donde hay más acción, que en este caso es Nueva York, porque es donde hay audiciones permanentemente, pero más en las temporadas de septiembre a diciembre. En esa época casi todas las casas audicionan y uno se debe lanzar al mercado. En mi caso es un poco más complicado porque vivo lejos. De hecho, en muchas ocasiones me han dicho que debería vivir allá, pero mi ideal es poder tener mi vida en Bolivia junto a mi familia y mi entorno.
Ayudar a los chicos que hacen canto lírico en nuestro país y, paralelamente, lograr tener mi carrera afuera. Lamentablemente, y con el paso de los años, me estoy dando cuenta que es un poco complicado. Aunque hoy en día, gracias a la tecnología de Internet las cosas han cambiado mucho y puedo tener un sitio web, que es una herramienta maravillosa para esta profesión porque hay varias páginas de corporaciones que tienen que ver con la ópera y con el canto musical. Entonces, dentro de algunas de esas páginas uno se puede enlistar y cargar grabaciones. Claro que la mejor forma de conseguir algo es cantando en vivo.
¡OH!: ¿Cómo se logra audicionar para las grandes casa de ópera?
Aunque no lo crean, todavía es muy importante tener conexiones, es decir, "muñeca". Y aunque es cierto que uno se puede forjar su propio destino allá porque es definitivamente el país de las oportunidades, también sucede que en el mundo musical se pasan la voz y así se presentan oportunidades. Pero este año, gracias al concurso, se me han abierto muchas puertas.
¡OH!: ¿Cómo llegó al concurso?
En realidad no sabía que era un concurso, sino que fui a la Convención de Cantantes Líricos para mantenerme actualizada en mi carrera, pero resulta que había un concurso para profesionales también. Yo sabía de antemano que habían concursos en dicha convención, pero pensé que era sólo para chicos que están en colegio y otra para universitarios. Cuando me enteré, participé del track profesional. Habían muchos cantantes profesionales y escogieron primero a los ocho mejores, pero lo que yo no sabía es que de esos ocho escogerían al mejor. Lo mejor del concurso fue que me hayan escuchado los directores de las casas de ópera importantes. Y también para saber en qué estoy bien y qué me falta.
¡OH!: ¿Qué proyectos tiene para más adelante?
Este mes participar en la obra "Tosca" en Estados Unidos y después quiero hacer todas las audiciones de fin de año, por ello voy a estar allá y ya he mandado mis cartas y me han confirmado que me van a escuchar.
Bryan Dicky, director de la Chicago Opera Theater, me dijo después del concurso que me olvide de audicionar para las casa C y D y que directamente audicione para las A y B, porque en esas me he formado.
Por otro lado, acabo de aplicar para entrar al concurso Renata Tebaldi, que es en San Marino, Italia. He mandado mis papeles y recién en un mes me confirmarán si debo estar allá para mediados de septiembre. En este concurso hay tres fases y si paso a las eliminatorias, lograría que me escuchen y conozca a los directores de casas importantes en Europa. En este momento estoy tratando de expandir mi carrera y, definitivamente, ésta sería la oportunidad para que se me abran otras puertas.
¡OH!: Si se presentan mejores oportunidades en el exterior, ¿consideraría irse a vivir a otro lugar?
Mi esposo es boliviano y tenía el reto personal de que puedo hacerlo desde Bolivia, pero el ser mamá te cierra sin querer las puertas. Entonces hay la decisión de seguir o dejarlo todo, pero ahora, después de la convención, me di cuenta de que necesito cantar y para ello sé que debo viajar, por muy sacrificado que sea. Y si se vienen mejores contratos, las posibilidades para irme con toda mi familia serán mejores.
¡OH!: ¿Cuál considera su mayor logro?
Todo el camino que he recorrido lo considero un logro increíble porque hay que trabajar mucho para llegar a ser algo y siempre se me han dado las oportunidades. Se me han abierto puertas importantes. De hecho, el haber conseguido hacer mi residencia en una de las casas más grandes ha sido una gran oportunidad.
Otro logro importante es que en mi país se me haya abierto el proyecto de la Música Barroca Boliviana, que es otro segmento de mi carrera. He grabado un CD y esto sí es un logro en una profesión como la mía.
¡OH!: ¿A quién admira?
Como cantante lírico a Plácido Domingo porque es un latino que se ha destacado mundialmente, porque ama lo que hace y porque a pesar de los cambios se ha mantenido vigente. Lo admiro porque es un hombre determinado y ha sabido lidiar con sus cambios de voz. En realidad se ha sabido reinventar.
¡OH!: ¿Qué les diría a los bolivianos que quieren estudiar canto?
Les pediría que vengan a hablar conmigo porque tengo mucha información.
He formado una academia en Cochabamba y tengo alumnos del interior que se han mudado para formarse conmigo y mi compromiso con ellos es apoyarlos.
Hay algunas instituciones que no sueltan a sus músicos y me parece triste porque un profesional se debe formar en todo lado. Y, posteriormente, si decide volver, lo hará, pero no se debe mantener a los pájaros enjaulados.
¡OH!: ¿Cuál es su rutina como cantante?
Es muy mental lo que hago porque estoy un poco limitada por mi hijo. Ahora dedico mucho tiempo a mis alumnos, pero igual ensayo y debo hacerlo. Así que cuando tengo la oportunidad, canto. Se debe tener mucha disciplina y determinación en esta carrera.
¡OH!: ¿Tiene a alguien que la asesore musicalmente?
No, la vida que llevo de cantante es todo lo contrario de lo que debería ser porque debería tener un profesor que me escuche, ya que escucharse uno mismo no es igual que tener a alguien que te asesore y oriente. Además, debería contar con un pianista que me dé las indicaciones, pero por ahora mi confianza está en Dios y en mis conocimientos musicales, que por suerte son bastante completos. Todo ello se lo debo al Laredo y a mi formación en Estados Unidos. Eso no significa que puedo hacerlo sola, sino que me veo obligada a ello.
¡OH!: ¿Cuál consideraría uno de los mayores retos de su profesión?
Me fui sola a los 17 años para estudiar y en esta carrera se necesita tener nervios de acero porque estás frente a la gente prácticamente desnuda para crear algo que el público quiera ver y escuchar.
¡OH!: ¿Qué es el canto para usted?
El canto no es una pasión de 24 horas al día, pero cuando lo hago es pura adrenalina y, por lo tanto, es adictivo. Cuando se entiende cómo funciona tu cuerpo y lo utilizas para cantar, es maravilloso.
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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