Moquegua
el 2 ago En: POLITICA Y DEMOCRACIA RELACIONES INTERNACIONALES HISTORIA NUEVA CONSTITUCION - 1 comentario

Agustín Echalar Ascarrunz*
De Moquegua en el sur del Perú salen dos carreteras hacia las fronteras tanto de Chile como de Bolivia, esta ubicación geográfica puede bien servir de metáfora de la situación por la que está pasando el hermano país. Me refiero a los oscuros nubarrones de Bagua, a la real conspiración de redes sociales instrumentadas por intereses políticos e ideológicos concretos, que están haciendo su trabajo tal como sucedió en Bolivia a partir del año 2000, y en especial en el 2003.
Las diferencias con Bolivia, son para suerte del Perú, muy grandes; en primer lugar a pesar de la crisis mundial, que es ahora mucho más fuerte que lo que fueron las crisis regionales que afectaron entonces a nuestro país, el gobierno limeño cuenta con reservas económicas ingentes, más de 7 mil millones de dólares que puede ejecutar y hacer sentir a su pueblo de que un pedazo de la torta también le tocará ( basta recordar la patética pedida de ayuda económica que hizo Goni a Bush, y cómo volvió con las cajas destempladas, para identificar las diferencias en el escenario).
Por el otro lado, si bien el discurso indigenista pega de manera formidable en la sierra sur, la verdadera mayoría peruana no está allá. Sino en la costa y especialmente en Lima, ese Moloch con algo más de un tercio de la población del país, y desde Lima, pese a Machu Picchu, y el Imperio incaico, lo andino no deja de ser algo más que un mundo exótico, que hasta enternece, pero que no causa filiación política.
Ahora bien, volviendo a Moquegua, digo volviendo a algo que podría llamarse la hoja de ruta del Perú, la pregunta que ellos tienen que hacerse es si se quieren parecer a Chile o a Bolivia, si quieren trabajar para reproducir el salto cualitativo que ha dado el país del Mapocho, o si más bien optarán por rearmar lazos arcaicos con ese país que una vez fue parte de ellos mismos.
En círculos de izquierda se oyen voces de protesta sobre la situación social de Chile, y muchos, se rasgan las vestiduras debido a la llamada inequidad, a la creciente diferencia entre ricos y pobres, y sin embargo, los pobres en Chile, a pesar de sus enormes dificultades, a pesar de la cacareada inequidad, la pasan muchísimo mejor que los pobres del Perú, y por supuesto no vale la pena hablar de la situación de sus pares bolivianos, donde Juancitos Pintos, Juanas Azurduyes, y alfabetización al instante se desvanecen para quedar como lo que son, burdos actos populistas para consolidar un proyecto político.
El Perú tiene la suerte de poder aprender de Bolivia, no para copiarla, sino exactamente para hacer lo contrario, y tiene el dinero para ello; en su mensaje presidencial del 28 de julio, el Primer Mandatario peruano ha ofrecido mayor y más ágil inversión en las zonas conflictivas. Hay esperanzas, algo me dice, que la patota del Alba se quedará con los crespos hechos respecto a una ampliación de su área de influencia.
http://www.la-razon.com/versiones/20090802_006807/nota_246_854787.htm
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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