Publicado por: El Deber (Santa Cruz - Bolivia)

El músico argentino fue galardonado con cinco premios Carlos Gardel (el más importante de la música argentina). Creativo, inteligente, inquieto y hacedor de 40 discos, el ‘Flaco' lleva el estandarte del rock en su país y las melodías más armoniosas de la música urbana

Roberto Dotti

Hace muchos años que Luis Alberto Spinetta es Carlos Gardel y Alfredo Le Pera juntos. Por fin y después de más de 40 años de hacer rock en español y de crear bandas como Almendra, Pescado Rabioso, Invisible y Spinetta Jade y luego de producir más de 25 discos solistas, (40 en total) es reconocido con varias estatuillas Carlos Gardel, el premio más importante de la música en Argentina. El ‘Flaco', es además de uno  de los músicos más creativos de este continente, un poeta deslumbrante y un intérprete magistral.
Un mañana, es su último disco y fue elegido la semana pasada el mejor álbum del año, el Mejor Álbum Artista de Rock, Mejor Diseño de Portada, por el trabajo de Alejandro Ros y Mejor Videoclip, por la labor de Eduardo "Dylan" Martí, viejo amigo de Spinetta.
Este músico nacido en Buenos Aires el 23 de enero de 1950 tiene un legado tan rico como variado. Llevó la bandera del rock en español y fue desde Almendra en los 70 quien marcó las tendencias musicales como un maestro visionario. Las portadas de sus discos en vinilo fueron distintas y raras para la época. Creativamente atrevidas, visualmente innovadoras. Muchaha ojos de papel, Pototo, Plegaria para un niño dormido, clásicos del rock que aún siguen sonando en los fogones del recuerdo. Pescado Rabioso electrizó el rock y le dio enorme peso poético con Artaud. El siguiente grupo fue Invisible (con Pomo y Machi) demostrando el arte lírico con mayúscula y la melodiosa creación más refinada de la década de la represión sangrienta argentina.
Nunca rozó la popularidad, siempre fue la vanguardia.
Sin saber música, pero con un oído tan privilegiado como creativo inundó de música con Spinetta Jade aquella banda de exquisitos músicos (Héctor Pomo Lorenzo, Rapoport, Juan del Barrio, Beto Satragni) haciendo jazz rock y fusionando ritmos con estilo y cabeza propia.
Luego vinieron álbumes épicos como Pelusón of milk, 1991, Fuego Gris, 1994, Spinetta y los Socios del Desierto, 1997, San Cristóforo, 1999, Silver Sorgo, 2001.
Con un estilo tan particular para cantar y una voz privilegiada, el Flaco infunde respeto entre músicos y público.
Lo he visto en festivales de rock entre medio de bandas fuertes y tipos grosos, pero cuando entraba Spinetta todos le rendían tributo.
A pesar de su grandeza,  siempre mantuvo el humor inteligente y a flor de piel y una filosofía ‘beatlera' que siempre supo comunicar de  forma ocurrente y sabia.
El ‘Flaco' pareciera ser de otro planeta. Siempre ha mantenido una honestidad rigurosa con la música, una entrega inusual en su quehacer artístico y un incesante espíritu creativo.
A pesar de sus éxitos prefiere seguir creando rompiendo moldes y reinventarse a sí mismo en cada obra.
Sus metáforas son tan exclusivas como sus dibujos. Un arte oculto que consume gran parte de sus días.
Después de tanto trajín, Spinetta es Gardel de Oro y ganador de cuatro gardelitos más. Es por poner en nuestros oídos un disco distinto que nos hace viajar subidos  una nave de sueños y melodías glamorosas.
Y por destino o por la Gripe A, es que ganó sin alfombras rojas, ni flashes de fama.
Así ganó, con la humildad del silencio por la labor de un músico hecho de pan caliente y la sencillez de los grandes.

http://www.eldeber.com.bo/2009/2009-07-26/vernotaescenas.php?id=090725213733