Benedetti
el 29 may En: HISTORIA LITERATURA SOCIEDAD Y CULTURA - sin comentarios
Publicado por: El Deber (Santa cruz - Bolivia)

El pasado domingo, Latinoamérica lamentó el fallecimiento de una de las figuras más representativas de su literatura: Mario Benedetti. Murió en su casa, afectado por una complicación intestinal, a los 88 años. Escribió más de 80 libros
Juan Pablo Rodríguez
El poeta hizo su último paseo por Montevideo el miércoles, acompañado por miles de personas que fueron a despedirlo hasta el Cementerio Central de la capital uruguaya, bajo un cielo limpio y radiante. Estaba dentro de un féretro negro y salió entre aplausos de quienes se aglomeraron en el frontis del imponente Palacio Congresal. Fue ayudado por sus compatriotas e íntimos amigos; el ensayista Eduardo Galeano, el cantautor Daniel Viglietti y el director de Cultura de la municipalidad de Montevideo, Mauricio Rosencof, que cargaron el ataúd y lo subieron en un automóvil elegante y oscuro.
Don Mario emprendió un recorrido lento por el centro de aquella ciudad que amó tanto y que lo ‘desexilió' sin mayores trámites cuando las botas de militares y el miedo desocuparon las calles y devolvieron a los uruguayos la esperanza.
"La vida se clausura en vida/la vida ese paréntesis/ también se cierra incurre/en un vagido universal/ el último/ y entonces sólo entonces/ el no ser sigue para siempre" escribió Benedetti en su poema La vida es ese paréntesis. Y pareció que don Mario cerró aquel paréntesis mucho antes de este último paseo, tal vez lo hizo con esa manera tan discreta y personal con la que escribió tantas estrofas hermosas. Quizás sucedió aquel día de 2006 cuando Luz López Alegre, su amor, su cómplice y todo, falleció; acabando con una historia de amor que se inició en 1946 y con el motivo más importante en la vida del poeta: la compañía de su amada.
Desde entonces Benedetti se dejó morir, pues el año pasado estuvo hospitalizado cuatro veces debido a diversos problemas físicos. La primera vez entre enero y febrero de 2008 tras sufrir una enterocolitis que le causó deshidratación; la segunda vez en marzo, con problemas respiratorios, y por tercera vez, en mayo del pasado año a causa de una descompensación general. La última, desde el pasado 24 de abril hasta el 6 de mayo de este año, cuando el escritor recibió el alta médica y regresó a su domicilio tras 12 días de internación al agravarse una enfermedad intestinal crónica.
Mientras el vehículo seguía un paso solemne, las calles de Montevideo fueron colmadas por centenares de personas que se ubicaron en las aceras para arrojar flores, aplaudir y despedir a su escritor más querido.
Los comentarios de dolor y reconocimiento se escucharon por el mundo entero. "Me ha dolido mucho su muerte. Sus poemas de una estética coloquial han servido mucho a las generaciones más jóvenes para enamorar y para la lectura íntima", dijo el escritor cubano Miguel
Barnet, presidente de la oficialista Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Benedetti, fue un exponente de la llamada generación uruguaya de 1945, la ‘generación crítica'. Nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, en el departamento de Tacuarembó. Antes de dedicarse a la escritura, trabajó como taquígrafo, cajero, vendedor, librero, periodista, traductor, empleado público y comerciante. "Fue un gran poeta, sensible, humano y humilde a las causas justas de la sociedad; se caracterizó por la crítica social, aguda e inteligente", afirmó la escritora mexicana Laura Esquivel.
Los oficios en los que se desarrolló Benedetti, le hicieron tomar conciencia de la realidad social de Uruguay y del continente, que fue determinante a la hora de definir su pensamiento político, modelar su estilo y la esencia de su escritura.
"En el estado actual de América Latina perder a un escritor como él es una de las mayores pérdidas", explicó el escritor y poeta colombiano, Álvaro Mutis, al recordar la importancia del uruguayo para la literatura latinoamericana.
Por su parte, el escritor chileno Luis Sepúlveda recordó a su amigo, de una forma más íntima. "Me levanté de mala gana. Sólo me apetece emborracharme, pedir un whisky y decirle al camarero que me ponga el más humilde que tenga con una rodaja de limón", imitando el modo en el que su ‘queridísimo' amigo ordenaba la bebida en los boliches de Montevideo.
Entre 1938 y 1941 Benedetti residió en Buenos Aires y en 1945 ingresó en el semanario Marcha como redactor. En 1949 avanzó en su carrera periodística con su trabajo en la revista literaria Número. "Él era un hombre en el mejor sentido de la palabra", puntualizó el cantautor español Joan Manuel Serrat, que puso música a varios poemas de Benedetti en 1985 en el disco El sur también existe. Recordó que ese álbum apareció, "tras las represiones de los años 70, en un momento en el que el sur empezaba a rebelarse contra el norte después de haber sufrido mucho, para llegar a la actual América Latina, en la que no mandan ni los ejércitos, ni Estados Unidos", agregó el español.
En 1952, Mario comenzó a implicarse de manera más notoria en las protestas contra el tratado militar de Uruguay con Estados Unidos. "El mundo nos obliga a desconfiar del prójimo; el prójimo es un peligro que nos amenaza, pero Mario Benedetti creía en otro mundo posible y era el raro caso de un escritor generoso que celebraba el éxito de los demás", dijo su compatriota y colega de letras Eduardo Galeano, antes de despedirse de él por última vez.
El Nobel de Literatura 1998, José Saramago, se refirió a Benedetti como: "El poeta que supo hacernos revivir nuestros momentos más íntimos y nuestras rabias menos ocultas. De súbito los libros se abrieron y comenzaron a expandirse en versos, versos de despedida, versos de militancia, versos de amor, las constantes de la vida de Benedetti, junto a su patria, sus amigos, el fútbol y algunos boliches de trago largo y noches todavía más largas", escribió Saramago en su blog, para recordar al uruguayo. "Murió Mario Benedetti y el planeta se hizo pequeño para albergar la emoción de las personas", agregó.
En 1968 fundó en La Habana el Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de las Américas, que dirigió hasta 1971. En los años 70 desarrolló una intensa actividad política, como dirigente del Movimiento 26 de Marzo, del que fue cofundador en 1971 y al que representó en el Frente Amplio, coalición izquierdista que alcanzó el poder en Uruguay en 2005. Con el golpe militar de 1973 se exilió, primero en Argentina y después en Perú, donde fue detenido y deportado. Se instaló en Cuba en 1976 y un año más tarde se trasladó a Madrid, donde permaneció hasta 1985, cuando, con el fin de la dictadura uruguaya, puso fin a 12 años de exilio. El poeta argentino Juan Gelman envió una carta a su colega que fue leída a la llegada del cuerpo de Benedetti al cementerio. "Querido Mario, te digo adiós pero no te lo digo, te despido pero no te despido, siempre estarás en mí y en el alma y el corazón de centenares de miles de personas que entraron a la poesía por la puerta grande de tus poemas. Hasta luego entonces. Juan Gelman", decía la carta.
Finalmente, Mario Vargas Llosa, el reconocido intelectual peruano también se refirió al poeta. "Le tuve siempre afecto y admiración, aunque discrepé profundamente con él por razones políticas", dijo Vargas Llosa. "No sólo me pareció siempre un buen escritor sino un intelectual honesto, un hombre siempre coherente entre sus convicciones y conducta, a diferencia de otras personas, sobre todo en el campo intelectual, que usaron mucho sus convicciones para medrar", agregó el peruano.
Otro que guarda sus distancias es el poeta español y premio Cervantes, Antonio Gamoneda. "Era un ser admirable, pero él utilizaba un lenguaje normalizado, el lenguaje de la comunicación coloquial que, aunque lo respeto muchísimo, no lo comparto", señaló.
Benedetti llegó al Panteón Nacional, que no lució símbolo religioso, pues él era ateo, pero su ataúd fue cubierto por cientos de flores colocadas por la gente y por una pequeña bandera uruguaya, dejada por uno de los presentes.
Tal vez utilizó una táctica y estrategia que no entendemos, quizás en estos momentos esté gozando de la compañía de Luz López Alegre, su amada y por fin, se sintió ‘desexiliado'.
Las frases
Mario Vargas Llosa | Escritor peruano
"Le tuve siempre afecto y admiración, aunque discrepé profundamente con él por razones políticas"
Álvaro Mutis | Escritor colombiano
"En el estado actual de América Latina perder a un escritor como Benedetti es una de las mayores pérdidas"
Eduardo Galeano | Escritor uruguayo
"Mario Benedetti creía en otro mundo posible y era el raro caso de un escritor generoso que celebraba el éxito de los demás"
José Saramago | Escritor portugués
"Murió Mario Benedetti en Montevideo y el planeta se hizo pequeño para albergar la emoción de las personas"
Juan Gelman | Escritor argentino
"Siempre estarás en mí y en el alma y el corazón de centenares de miles de personas que entraron a la poesía por la puerta grande de tus poemas"
Laura Ezquivel | Escritora mexicana
"Fue un gran poeta, sensible, humano y humilde a las causas justas de la sociedad; se caracterizó por la crítica social, aguda e inteligente "
http://www.eldeber.com.bo/brujula/2009-05-23/nota.php?id=090522220025
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