Publicado poe: El Deber (Santa Cruz - Bolivia)

Su vida fue llevada al cine. Era escritor y periodista. Lo catalogaron como héroe en Croacia, país por el que luchó en la guerra de los Balcanes. Se consideraba un idealista

 Ricardo Herrera

En las últimas horas, los medios de comunicación especularon que Eduardo Rózsa Flores era militar, otros que era periodista y hasta cineasta y documentalista, pero lo que quizás nadie dijo es que Rózsa fue todas esas cosas y muchas otras a lo largo de su convulsionada vida.

Nació en Santa Cruz de la Sierra en 1960. Su padre, Jorge Rózsa, era húngaro, descendiente de judíos, y fue uno de los principales impulsores de las artes plásticas y la dramaturgia en el departamento. Con el golpe de Estado de Hugo Banzer Suárez, su familia se vio obligada a exiliarse en Chile. Su llegada coincidió con el último año del Gobierno de Salvador Allende y el posterior golpe de Estado de Pinochet. Cuando pudieron partir, su destino fue Hungría.    

Una vez que terminó el bachillerato decidió ingresar en una escuela militar. Su objetivo: terminar sus estudios para volver a América Latina con experiencia militar. "No lo niego; si en ese entonces algo brillaba ante mis ojos, era la figura del Che, la guerrilla truncada y la necesidad de continuar lo que ellos no habían podido llevar al éxito", contó en una extensa entrevista concedida a la revista Extra, de EL DEBER (21/08/2007)

Después de algunos años en una de las escuelas militares húngaras, lo enviaron a la Academia F. E. Dzerzhinski, en la Unión Soviética. Decepcionado de esa experiencia y del ‘socialismo real', a su regreso a Hungría ingresó en los servicios de inteligencia. De ese modo, contó, conoció al famoso terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez, alias ‘Carlos' o ‘El Chacal'.  "Mis contactos con él no fueron numerosos, pero se desarrollaron en un ámbito de camaradería y casi de amistad. Vale acotar que nunca estuve de acuerdo, ni lo estoy ahora, con acciones armadas que impliquen objetivos civiles indefensos. En ese tiempo se lo dije a ‘Carlos', pero, claro, él tenía sus respuestas preparadas: ‘Es un buen método para presionar' o ‘es buena propaganda', insistía".

Decidido a dar un vuelco radical a su vida, ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Budapest. Allí concluyó estudios de literatura comparada, lingüística y politología. Mientras realizaba sus estudios, empezó a trabajar para la agencia cubana de noticias Prensa Latina y en una empresa editorial en la que aprendió los secretos del oficio. Luego trabajaría como corresponsal del diario La Vanguardia, de Barcelona, y  de la BBC. Esos trabajos lo llevarían, en 1991, a Croacia en plena guerra de los Balcanes. En la misma época se vinculó a la agrupación religiosa Opus Dei. Su experiencia en dicho conflicto fue el detonante para que dejara el periodismo y tomara las armas. Fundó la Primera Brigada Internacional Croata. A principio de los años 90 lo acusaron de asesinar al periodista Christian Würtenberg. Rózsa dedicó fragmentos de su libro Guerra Sucia a desmentir esas acusaciones.

Concluida la guerra, el Gobierno Croata le dio, la ciudadanía y un alto rango militar. Volvió a Hungría, donde retomó el periodismo y se convirtió al islamismo.

Su vida, según resumió a este diario fue de ‘sangre, dolor y lágrimas".

  Más de su perfil 

Libros. Escribió siete libros, actuó en tres largometrajes y participó en la producción de documentales. Fue articulista y redactor de una renombrada revista político-literaria húngara, de nombre KAPU, y fundó la revista de la Comunidad Islámica Húngara, religión que  dijo profesaba hasta 2005.

Comentarios. Según  ha trascendido, Eduardo Rózsa habría dicho que estaba filmando una película en Bolivia y que ése era el principal motivo de su presencia en el país. 

Premios. La película Chico, que cuenta su vida y fue dirigida por la directora Ibolya Fekete, ganó el premio ecunémico en el Festival Karlovy Vary  de República Checa, además participó en los festivales de Budapest y Hungría. 

Regreso. Luego de varios años en Hungría, su familia regresó a Santa Cruz en 1994. Su padre murió en 1997 y su madre, en 2004. No tenía relación con su hermana menor.

  Así lo vivieron 

Hernán Rossell - Gerente
Fue una detonación fuerte
Los policías llegaron vestidos de civil, pero con capuchas, y subieron al cuarto piso. Entonces escuchamos una detonación fuerte. Al menos 20 puertas del piso volaron y también varias ventanas. Vi los cuerpos de los muertos. Dos estaban desnudos y el otro en calzoncillos. Todos ingresaron con papeles en regla. Cada uno estaba en una habitación.

Huésped argentino
Todo fue bien focalizado
Estaba en mi habitación cuando se abrió la puerta por la onda expansiva. Yo estaba en el piso de abajo (tercero) y no pude ver a las personas que fueron victimadas. No nos tocaron, todo estuvo muy bien organizado. Quienes hayan sido, no molestaron a los huéspedes. Si fue la Policía, yo no tengo ni idea, pero el operativo fue bien focalizado.

Vecina
Me arrodillé y empecé a orar
Todo comenzó a las 4:30. Escuché como si hubiera explotado una bomba en mi patio. Mis perritos gritaban y se metieron debajo de mi cama. Entonces me encerré, me arrodillé y me puse a rezar. No quise ni salir a la calle por miedo a que me alcance una bala y, por eso, no pude ver nada. Creo que todo el vecindario quedó con miedo.

Huésped del 2do piso
Se escucharon los tiros
Primero se escucharon cuatro disparos y luego una explosión muy fuerte. Algunos huéspedes gritaban de miedo y la situación realmente me estremeció. En el momento de la explosión no había policías en el segundo piso. Sólo pude ver a uno de los recepcionistas que me preguntó si estaba bien. He quedado traumada y por eso me estoy yendo a una clínica.

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