Jimmy Ortiz Saucedo*

Cada día queda más claro que el indigenismo de Evo Morales era sólo una careta. Careta que le sirvió de anzuelo para enganchar tanto a los indígenas injustamente olvidados, como a los mecenas internacionales. Esto le daba la causa justa y la chequera. ¡No importaba si era verdad o mentira!

Durante su vida de ciudadano común y durante su posterior etapa de sindicalista cocalero, S.E. nunca se caracterizó por ser indigenista. En este periodo fue más coherente con su condición de mestizo, con apellidos españoles, que no hablaba aymara.

El proceso de desencanto de los indígenas con Morales comenzó hace tiempo. En la propia Asamblea Constituyente comenzó la decepción de los indígenas de tierras bajas. Su reducida participación en el cónclave le mostró que el indigenismo de Morales era pura careta. Una simple estrategia electoral que le aconsejaron las ONG, que hoy gobiernan Bolivia. Pero en este último tiempo han sido los indígenas intelectuales y los miembros más prominentes de esa comunidad los que cuestionan a Morales.

La indígena quechua Savina Cuéllar, constituyente del MAS y hoy Prefecta electa de Chuquisaca, fue una de las primeras en ver a Morales de cuerpo y alma. Morales y su partido se negaron, antidemocráticamente, a siquiera discutir la posibilidad de "Capital Plena" para Sucre. No les importa que Sucre fuera la capital histórica de Bolivia y la cuna de la libertad de América.

El intelectual aymara Fernando Untoja, ex candidato a la presidencia de la República por el movimiento AIRA, es otro crítico de Morales. En una declaración a El Diario de La Paz (9/02/09), decía: "Morales lamentablemente implanta un gabinete manejado por las ONG que toman el poder en nombre de los indígenas", y "veo que existe un equipo que se adueña del poder en nombre de los movimientos sociales".

El también intelectual aymara Víctor Hugo Cárdenas, primer Vicepresidente elegido por voto popular, se suma a la lista de críticos. En un reportaje de la Agencia Federal de Noticias de Argentina DERF (10/02/09) critica: "que el mandatario ha ido en contra de la nueva Constitución en la conformación del Gobierno, ya que no se ha garantizado la equidad de género ni el carácter plurinacional".

Recientemente la Cidob, organización que agrupa a los indígenas masistas de tierras bajas, levantó su voz de protesta por su exclusión en el proyecto de la nueva Ley Electoral. Dijeron sentirse traicionados por Evo Morales, en una reciente publicación del periódico digital Bolpress (13/02/09). La misma protesta fue efectuada por Conamaq, que agrupa a los indígenas masistas de occidente (Los Tiempos 11/02/09).

Morales no quiere que los 36 pueblos indígenas bolivianos estén representados en el nuevo Parlamento, dizque plurinacional. Presentó una fórmula que materializara la hegemonía quechua y aymara en detrimento de los otros 34 pueblos originarios. Develando, en los hechos, su verdadero objetivo: la nueva colonización quechua y aymara a Bolivia. El descolonizador Morales es el nuevo colonialista boliviano.

Es bueno también destacar que el falso proyecto plurinacional de Morales quedó al descubierto en el reciente referéndum por la nueva Constitución. Morales perdió en 30 de los 36 pueblos indígenas. Es decir, Morales quiere hacer un país plurinacional en contra de 83% de los pueblos originarios. Esto sí que es un contrasentido monumental, sólo digno de S.E.

Pero las críticas de prominentes líderes indígenas suman y siguen. Según el reportaje del periódico digital Red Bolivia Internacional: "El ex candidato a la presidencia y ex secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Felipe "El Mallku" Quispe Huanca, criticó al presidente boliviano Evo Morales calificándolo de "neoliberal con rostro de indio".

Los propios indígenas de oriente y occidente se están encargando de desenmascarar el falso proyecto indigenista de Evo Morales. ¿Qué les dirá ahora a los mecenas? ¿Saben en verdad a quién apoyaron? ¡O eso ahora ya no importa!

No dudo que el cogobierno "MAS, ONG y militares" dará el próximo paso imponiendo la Constitución indigenista de Morales a sangre y fuego, aunque las regiones y los indígenas no lo quieran.

*Jimmy Ortiz Saucedo
es ingeniero agrónomo.