Publicado por: La Razón (La Paz - Bolivia)

Uno de los investigadores del caso plantea una hipótesis en la que señala que la muerte del empresario tarijeño era parte de un plan para hacer público el presunto "diezmo" del que está acusado Santos Ramírez, ex presidente de YPFB.

La Fiscalía tiene la hipótesis de que las personas que participaron en el volteo de 450 mil dólares al empresario tarijeño Jorge O'Connor D'Arlach también planificaron matarlo, para que el negocio que supuestamente implica al ex presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, se haga público.

Así lo aseveró ayer Sergio Céspedes, uno de los fiscales asignados a la investigación de este caso. "Tenemos varias hipótesis, una de ellas es que en el mismo volteo había una decisión de matar al empresario O'Connor".

El martes 27 de enero, O'Connor junto a Luis Fernando Córdova -quien supuestamente trabajaba con Ramírez y era representante legal de la empresa Catler-Uniservice- y Mario Cossío Mc Galem sacaron del Banco Unión 450 mil dólares americanos que, según la ahora ministra de Transparencia, Nardi Suxo (en declaraciones a la red Erbol), "salió de una cuenta estatal con la que se le habría pagado al señor O'Connor".

Los tres, además de Miguel, el hermano de Jorge O'Connor, subieron a una vagoneta Cherokee negra con un maletín que contenía 300 mil dólares, mientras que en otro estaban los restantes 150 mil. Iniciaron su recorrido y eran escoltados por Javier Navía Doria Medina y Gonzalo Aramayo, el cuñado de Ramírez y el primo de la esposa del ex presidente de YPFB, respectivamente.

Al llegar al domicilio de la Tejada Sorzano, O'Connor alzó el maletín con los 300 mil dólares, y Cossío, el otro con los 150 mil. Cuando ingresaban al inmueble, un grupo delincuencial los interceptó. La persona que enfrentó a O'Connor, ante su presunta resistencia, le disparó y lo mató. Se llevaron todo el botín.

Ante la pregunta sobre a quién iba dirigido el dinero, el fiscal Céspedes señaló que "está la teoría de que el dinero iba para Santos Ramírez, pero él arguye que estaba en una reunión gubernamental en la zona de Huajchilla".

Sin embargo, el fiscal planteó una hipótesis nueva. "Es extraño que si ese beneficio (los 450 mil dólares del volteo) iba a ser repartido entre los delincuentes, porque así supuestamente trabajaban, ¿por qué tenían que matar a O'Connor si el volteo se podía realizar de manera, digamos, pacífica?", se preguntó.

Sergio Céspedes aseveró que los delincuentes "no tenían motivo para asesinar al empresario. ¿Por qué no llevarlos (a O'Connor y sus acompañantes) al interior de la casa (ubicada en la avenida Tejada Sorzano) con amenazas y luego llevarse el dinero? Había la aparente intención de que se descubra el tema".

La Razón volvió a preguntar si la hipótesis radicaba en que el asesinato, en la puerta del domicilio, tenía el objetivo de que se descubra el traslado de los 450 mil dólares. "Es posible, atamos los cabos en ese sentido", precisó el investigador.

Este medio insistió: ¿Qué elementos tiene la Fiscalía para sustentar su hipótesis?

La respuesta textual fue la siguiente: "Hay algún interés de por medio, esta muerte podría haber sido planificada. Los atracadores, tomando en cuenta lo que tenían que hacer (el volteo de los 450 mil dólares), ¿por qué procedieron a hacerlo en público? Tal vez tenían interés de que este tema se conozca".

¿Y quiénes podrían tener interés en que se sepa? "Eso sí que no sé", respondió Céspedes. "Yo solamente tomo en cuenta el hecho, que definitivamente radica en que había decisión de matar".

Reiteró la versión que ofreció Rufino Rodríguez Coca, quien supuestamente admitió en una declaración a la Fiscalía que el martes 27 de enero interceptó a O'Connor en la puerta del domicilio de la Tejada Sorzano, intentó quitarle el maletín con 300 mil dólares y disparó porque el empresario opuso resistencia.

"Rufino podía meterlo al departamento o sacarle el dinero y retirarse, no lo hizo".

Sin embargo, en declaraciones a este medio, el propio Rufino desmintió sus aseveraciones y señaló que las autoridades le obligaron a firmar un papel en blanco, y que le amenazaron con matar a su esposa e hija si es que no se autoincriminaba.

Luego, el investigador sostuvo que "es posible" que alguien se enteró que el volteo iba a favorecer al ex presidente de YPFB, Santos Ramírez, y que armó el volteo y el asesinato para perjudicarlo. "No me interesa favorecer ni ensañarme con nadie, me interesa la investigación", precisó posteriormente.

Para sustentar su criterio, el fiscal indicó que "los delincuentes hicieron el seguimiento de las personas, eso quiere decir que alguien les dio el pitazo. Rufino y compañía no actuaron por cuenta propia. Los hermanos Córdova supuestamente fueron los que dieron los datos. Si tenían que voltear el dinero, era más fácil hacerlo, cobrar de su trabajo y listo, pero estos señores mataron. Podían llevarse el botín sin dañar a nadie, o incluso meterlos al departamento y asesinarlos ahí, para no dejar vestigios. En cambio, querían hacerlo público, y lo han hecho público".

¿Esto quiere decir que este es un tema mucho más gordo y que hay más implicados de los que se conocen hasta ahora?, preguntó este medio. "Claro, por eso estamos en la investigación".

La semana pasada, fuentes allegadas a la familia Córdova denunciaron que el caso del volteo "se generó y se desencadenó por rencores dentro del partido oficialista". La fuente, incluso, acusó con nombres y apellidos a legisladores e integrantes del Poder Ejecutivo. Sin embargo, este medio se reserva los nombres de esas personas.

La indagación toma un nuevo giro, según reveló el fiscal consultado. Sin embargo, las autoridades aún no saben dónde está el dinero.

"Tenemos varias hipótesis, una de ellas es que en el mismo volteo había la decisión de matar al empresario O'Connor".
Sergio Céspedes, fiscal asignado al caso.

"(Los volteadores) ¿por qué procedieron a hacerlo en público?, tal vez tenían el interés de que el tema se conozca".
Sergio Céspedes, fiscal asignado al caso