Gary Antonio Rodríguez A.*

Resulta bastante simpática la lectura que se da las cifras del país, como si se tratara de un verdadero "milagro económico" mundial. Se escucha que el PIB creció un 6,5% (¿llegaremos a 14.000 millones de dólares?); que la inflación "apenas" rozó el 12%; que las Reservas Internacionales Netas (RIN) bordean los 8.000 millones de dólares; y que el desempleo es menor al 8% (claro, muchos emigraron del país frustrados, para trabajar como semiesclavos).

"Las exportaciones llegaron a 6.836 millones de dólares" dicen; pero poco dicen de lo descomunal de las importaciones por casi 5.000 millones (grave).

Según el Índice de Desarrollo Humano 2008/2009 (IDH) del PNUD, Bolivia está en la posición 111 entre 179 países, mostrando que ni el éxito macroeconómico -del que también se ufanaban los gobiernos neoliberales- ni las millonarias campañas políticas traducidas en "bonos" distribuidos mediáticamente durante tres años solucionaron nada estructuralmente, hipotecando más bien la posibilidad de capitalizar el auge económico mundial para generar mejores empleos e ingresos sostenibles.

¿Cómo constatar que no somos el "ombligo del mundo" en materia económica? No nos comparemos con Irán, Vietnam, Corea del Norte o Cuba -el delirio de quienes cuando tienen la opción de irse de embajadores, curiosamente optan por Europa o EEUU- sino, con países más parecidos a Bolivia.

Perú, por ejemplo. Con un territorio y recursos naturales similares a nuestro país, creció un 9,3%; su PIB se estima en 125.000 millones de dólares; la inflación fue del 6% y con un desempleo del 8,3% ocupa el lugar 79 en términos de IDH. Sus exportaciones subieron a 31.000 millones de dólares alentadas por las ventas de 5.000 millones a EEUU y 6.000 millones a la Unión Europea, con quienes apostó por TLC para crear más empleos. Sus RIN superan los 31.000 millones de dólares ¡y allí no dicen que están "blindados"!

Otro ejemplo: Chile. Pese a tener un territorio y una dotación de recursos naturales menores a Bolivia, su PIB bordea los 170.000 millones de dólares, habiendo crecido un 3,8%. Su inflación llegó al 7,1% y con un desempleo del 7,5%, destaca en la posición 40 en cuanto a desarrollo humano. Sus exportaciones fueron de 69.000 millones de dólares y pese a que sus RIN superan los 23.000 millones ¡allí sí se preocupan por la crisis mundial!

¿No palidecen frente a esto las cifras bolivianas? Si sólo fuera por cuestión de "territorio y recursos naturales", Bolivia no debería estar tan lejos. Lo cierto es que son las Políticas de Estado; la institucionalidad; la educación; el no maltratar a la inversión extranjera ni despreciar los beneficios de la tecnología; y, el conquistar mercados externos, lo que marca la diferencia. Chile dio una lección en esto, y Perú sigue sus pasos. Bolivia lamentablemente va en dirección contraria.

**Gary A. Rodríguez A.
es economista y gerente
general del IBCE.