Publicado por: La Razón (LaPaz - Bolivia)

“Un mapeo completo de las etnias de Bolivia, en todas las regiones, no se ha hecho recientemente”.

La afirmación de la existencia de 36 naciones indígenas en el territorio boliviano no tiene una base académica que la sustente, según revelan dos antropólogos y el propio Gobierno a través del Viceministerio de Tierras. La oficina de Comunicación de la Unidad de Tierras Comunitarias de Origen (TCO) del Viceministerio de Tierras respondió por escrito a un cuestionario de La Razón sobre el tema, indicando que la existencia de los 36 pueblos indígenas se basa “en un documento oficial editado por el ex Ministerio de Asuntos Indígenas y Pueblos Originarios (MAIPO) y el Instituto Nacional de Estadística (INE) editado en base al censo Nacional de Población y Vivienda en el año 2001”. Sin embargo, el mismo documento sostiene que “figuran 33 pueblos indígenas originarios en el país”, pero que “no se ha tomado en cuenta que entre los pueblos aymara–quechua existen otros pueblos que se autodefinen como naciones dentro del Consejo Nacional de Markas y Ayllus del Qullasuyo (Conamaq), estos son: Pakajaqis, Karangas, Suras, Killakas, Chichas, Charkas, Qhara qharas, Chuis, Larekajas, Kallawayas, Qullas, Urus, Lupi jaqis, Yamparas, entre otros”. Por otro lado, en la página del INE en internet se puede ver que dos de los indicadores para la consulta del Censo del 2001 fueron la “autoidentificación con pueblos originarios o indígenas” y la lengua que la gente habla según sexo, edad y región. En el primer caso, se registraron los pueblos “quechua”, “aymara”, “guaraní”, “chiquitano”, “mojeño”, “otro nativo” y “ninguno”. De las lenguas están quechua, aymara, español, guaraní y extranjero. No se identifican otras etnias ni dialectos. Además, dos antropólogos coinciden en que la introducción de las 36 naciones indígenas en el proyecto constitucional fue más una decisión política, que una iniciativa con base académica. El antropólogo Wigberto Rivero, ex titular del MAIPO en la gestión de Hugo Banzer, considera que el Gobierno sostiene la existencia de las 36 naciones indígenas en un estudio que él desarrollo personalmente en 1990. Entonces, Rivero identificó 36 “identidades étnicas” en el país, pero cree que dos de éstas podrían estar fuera del territorio, ya que “son grupos migrantes que viven en la frontera norte con el Perú”. Además, aseguró que no se volvió a elaborar un estudio para verificar si las 36 etnias siguen existiendo. “Las identidades étnicas tienden a reducirse”, precisó. “Han pasado casi 20 años desde que hicimos el trabajo. Quién sabe cómo habrá cambiado la situación Por ejemplo, están los tacana, que con mucho trabajo han recuperado su lengua y tradiciones. Pero otros, como los pucahuara, seguramente se han reducido o han terminado de ser asimilados”. La carencia de investigaciones actualizadas sobre la población indígena fue confirmada, tanto por el antropólogo del Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef), Milton Eizaguirre, como por el propio Viceministerio de Tierras. “Hay estudios antropológicos al respecto, sin embargo, no están plasmados en textos oficiales del país. Los medios de prensa incluso publicaron estos temas, pero sin criterios profundos”, se lee en el documento de la cartera gubernamental. “Se han hecho estudios, pero la mayoría están dirigidos a un determinado pueblo o una zona del país. Un mapeo completo de las etnias de Bolivia, en todas sus regiones no se ha hecho recientemente”, asegura Eizaguirre. El académico indica que los expertos no están totalmente de acuerdo con el número de identidades étnicas. “Xavier Albó identificó más de 70, mientras que otros consideran que son menos de 30. Mucho depende del concepto de qué es nación, pueblo o etnia indígena que se utilice para el estudio”, advierte. Como ejemplo de esta discrepancia, Eizaguirre menciona el caso de los aymaras. “La gente tiende a hablar de los aymaras como un todo, pero se olvidan que históricamente existieron 12 reinos aymaras que pelearon entre sí y desarrollaron su cultura de forma distinta. Pueden hablar la misma lengua, pero sus visiones, cultura y entendimientos son diferentes, aunque sea en pequeños grados”, indica. Lo mismo ocurre con los quechuas, el pueblo indígena más numeroso del país

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