El voto consigna

Por: Carlos D’Arlach *
¡Unos ven el vaso medio lleno; otros, medio vacío! Y para colmo, la actual Constitución no tiene autonomías, con excepción de la municipal.
A más de un mes del acuerdo congresal que dio vía libre al referéndum de la nueva Constitución mucha gente se interroga si debe votar por el Sí o por el No. ¿Qué hacer? A pesar de las mejoras sustanciales introducidas al texto, a la tapa no se le ha podido cambiar el rostro del presidente Morales, a quien no se le ve tampoco cara de autonomista.
La reelección ha sido el último punto de una negociación congresal sitiada por los movimientos sociales. El MAS postulaba que debería ser por dos periodos sin contar el actual, lo que implicaba que Evo podría gobernar eventualmente hasta 2021. En la búsqueda de los 2/3, el MAS no sólo resignó la posibilidad del triple periodo, sino que apostó por el acortamiento de este mandato. ¡No se agarren a sus curules, compañeros! Acordada la reelección, la oposición postuló que Evo cumpla su mandato y las elecciones sean en diciembre de 2010. ¿Por qué resignar un año de gobierno a cambio de nada, jefecito? El MAS sabe ya que el piloto automático no funciona, que gobernar no es viajar ni cambiarse de poncho, sombrero y guirnalda. La paciencia se acaba con la garrafa vacía.
En los departamentos autonómicos la desconfianza es mayor. No están todas las competencias a que se aspiraba para lograr una mejor gestión y su implementación oficial y plena se posterga hasta 2011. ¡Unos ven el vaso medio lleno; otros, medio vacío! Y para colmo, la actual Constitución no tiene autonomías, con excepción de la municipal.
Si la nueva Constitución se promulga en febrero, el actual Congreso sancionará un nuevo régimen electoral para las elecciones generales del 6 de diciembre de 2009. Luego la Asamblea Legislativa sancionará hasta junio de 2010 las leyes de los órganos Electoral, Judicial, Tribunal Constitucional y la Ley marco de Autonomías y Descentralización, ¡todo plurinacional, compañero! Sin embargo, jueces y tribunos se elegirán en fechas establecidas por las nuevas autoridades electorales cuyos candidatos saldrán de una convocatoria pública y en la que intervendrán las Asambleas Legislativas Departamentales, elegidas el 4 de abril de 2010, y luego por 2/3 de votos de la Cámara de Diputados. Asumiendo que haya voluntad política y eficiencia, el Tribunal Constitucional sería electo por voto popular en marzo de 2011 para realizar en un plazo de seis meses el control constitucional de los estatutos de Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando. Un camino más corto es nombrar al Tribunal ahora o la presunción de constitucionalidad, pero existe la certeza de que mientras gobierne el MAS no habrá autonomías efectivas.
El pacto político del 21 de octubre no implicaba el Sí de los parlamentarios a la nueva Constitución por consigna, sino viabilizar un proyecto sustancialmente mejorado, trasladando el problema de las calles a las urnas. Acá es bueno recordar que el voto no es institucional; es individual, libre y secreto. En este deshojar de margaritas de la gente se va imponiendo con mayor fuerza el temor a la posibilidad de una prórroga del Gobierno del MAS, que tiene poco de indígena y mucho de militar, que en tres años de gestión ha llevado al país al aislamiento comercial, el enfrentamiento, la desinversión, la falta de empleo, la inflación, el desabastecimiento y un narcotráfico casi imposible de revertir. Lo cierto es que no importa qué Constitución esté en vigencia, si no hay una vocación democrática, se continuará con el irrespeto a las leyes como hasta ahora, con una radicalización creciente a medida que se deteriora aún más la economía.
* Geólogo petrolero y senador de Podemos
Democracia, Equidad y Desarrollo


















