Achacachi: reflejo de justicia comunitaria, islamismo y atrocidad

Fernanda San Martin C.
Los atroces sucesos de Achacachi aún harán correr muchos ríos de tinta, porque la historia no termina ahí. En la población altiplánica se hizo un pacto de silencio que fue promovido por la máxima autoridad local. El pacto de silencio consiste en no decir una solo palabra sobre los hechos de linchamiento y tortura ocurridos en esa localidad, en otras palabras un pacto de encubrimiento de delitos y obstrucción de justicia (http://www.la- razon.com/ versiones/ 20081127_ 006469/nota_ 262_719186. htm ).
Los pobladores mediante cabildo resolvieron “NO PERMITIR” que los fiscales que “quieran” investigar el caso ingresen a estos parajes. Desde cuando algún individuo tiene que permitir que la ley se le aplique o no? O a usted le preguntan si es de su parecer el pagar impuestos? Y donde quedan los deberes legales de los fiscales de investigar de oficio los delitos? No es por gusto u ociosidad que estos personeros de la justicia investigan, sino porque es su trabajo.

Con esta actitud los habitantes de Achacachi declaran expresamente su repudio y desconocimiento total a las autoridades legalmente constituidas, al ordenamiento jurídico y por ende al ESTADO DE DERECHO que cada vez se vacía más de su contenido y no le queda más que el nombre para adornarlo. Semejantes crímenes brutales no pueden quedar impunes porque eso sentaría un precedente nefasto para la administració n de justicia en nuestro país y serviría de carta blanca para otros malhechores, que como en los tiempos del talión, quieran tomar la justicia entre sus manos.
En declaraciones a la prensa el Vicepresidente Alvaro Garcia sostenia "Queremos decir de una manera muy firme y responsable que estos desconocimientos y agresiones a una ley de la República, en caso de continuar y de convertirse en hechos jurídicos de facto, no van a quedar en la impunidad. (…) Estas personas serán objeto de una responsabilidad penal por oponerse a la ley y a la Constitución Política del Estado”( http://www.bolpress .com/art. php?Cod=20080730 03 ) . Una pausa caro lector, no se trata de declaraciones a respecto de lo sucedido en Achacachi sino refiriéndose al prefecto cruceño y su desacato a normas vigentes. Comparto la visión de respeto a las leyes aun más por mi formación. Pero el parangón aquí es necesario porque así, con esa tenacidad y vehemencia, deberían salir los oficialistas a condenar el linchamiento, tortura y asesinato de esas personas. O es que el estado de derecho existe sólo cuando conviene a una parte?
Cabe destacar que los presuntos delincuentes no eran oligarcas ni grandes terratenientes, el pretexto favorito para desproteger a los ciudadanos. Ahora se está empezando a descubrir la verdadera cara de la pseudorevolució n, donde ya no se trata de k’aras ni t’aras sino del caos y la anarquía total. Donde los allegados al partido de gobierno y quienes piensan como ellos gozan de privilegios hasta el punto de tener el privilegios de jurisdicción como en el caso concreto!
Todos los hechos ocurridos en Achacachi encajan perfectamente en la definición de subversión, de no acatamiento de las leyes establecidas. A propósito Gramsci expone que “la revolución comunista requería la erosión de la hegemonía cultural en cualquier sociedad”. Para esta corriente lo que debe ser subvertido no es solo el Estado, deben ser subvertidas las fuerzas culturales predominantes tales como la cultura de la legalidad, el individualismo y el racionalismo científico. La estrategia que está utilizando el partido en gobierno es justamente esa, la destrucción de todo referente cultural preexistente y eso justifica consentir atropellos canallescos como el caso Achacachi.

Hace unas semanas atrás en Somalia se daba una macabra coincidencia, en la población de Kismaayo una niña de 14 años era lapidada por un grupo de 50 hombres en un estadio ante cerca de 1000 espectadores. La agonía de la niña fue espantosa. Un sujeto declaró orgulloso que las pruebas fueron presentadas por su parte y ella confirmó el adulterio, además les había dicho que estaba feliz con su castigo en virtud de la ley islámica (www.http://blogs. periodistadigita l.com/tizas. php/2008/ 11/01/violan- a-la-nina- la-juzgan- en-un-tribuna ). La lapidación y los crímenes de honor en países islámicos están contemplados en la ley islámica. Algo muy cercano a lo que se nos quiere imponer con la justicia comunitaria en el proyecto de Constitución a ser votado en enero en nuestro país. El artículo 2 estipula que “dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su libre determinación en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y la ley”. El artículo 190 establece que “I. Las naciones y pueblos indígena originario campesinos ejercerán sus funciones jurisdiccionales y de competencia a través de sus autoridades, y aplicarán sus principios, valores culturales, normas y procedimientos propios”. Y el artículo 192 completa, en el mismo sentido, que “I. Toda autoridad pública o persona acatará las decisiones de la jurisdicción indígena originaria campesina”.
Para completar el panorama hace algunos días el vicepresidente Alvaro Garcia pronunciaba el siguiente discurso en el tropico cochamabino: “La juventud está para dar todo por el cambio y la lucha por la revolución, si no lo hacen no son jóvenes, porque la idea es entregar todo en estos compromisos, sino no vale la pena vivir y si uno muere en ese intento muere decentemente como tiene que morir un revolucionario luchando”
(http://www.la- razon.com/ versiones/ 20081125_ 006467/nota_ 262_717430. htm).
Primero como joven me siento insultada porque no se puede agredir a toda la juventud que pretende vivir, trabajar para que el país progrese y que posee valores morales, éticos y religiosos, en lugar de preferir morir como un terrorista fundamentalista. Pero sin entrar por ahora en cuestiones de fondo quiero referirme exclusivamente a la radicalidad e instauración de violencia que empezamos a vivir y al mismo tiempo la similitud con los presupuestos y dogma islámico. Los fundamentalistas están entrando en nuestro país? en nuestro subconsciente colectivo? Cual es la relación entre fundamentalismo islámico y populismo latinoamericano? Pero este ya es el tema de mi siguiente articulo por ahora, les dejo la reflexión en el aire.
Democracia, Equidad y Desarrollo



















mirtha chono aguilera dijo
dale evo yo te apoyo
29 Julio 2009 | 10:37 PM