Manfredo Kempff Suárez*

Por fin saltó la liebre y los bolivianos nos hemos quedado, como idiotas, de una pieza, mirando cómo echaron del Chapare —y del resto del país— a Usaid, la DEA, ¡y hasta al embajador norteamericano! La canallada está en acusar a los gringos de querer desestabilizar al Gobierno, de armar un golpe de Estado con los prefectos, en entrometerse en la política interna, cuando lo que se deseaba, desde hace años, era una sola cosa: manos libres en el Chapare.

¿Manos libres para qué? Se cae de maduro, ¿no? Manos libres para la producción de cocaína en gran escala. Para la siembra de coca sin ojos que vigilen, y para que transiten por nuestro territorio, como Pedro por su casa, narcotraficantes extranjeros. Además de la pésima administración, sobre la pobreza extrema, sobre la violencia, sobre la soberbia suprema, estos masistas van a dejar a un país devastado con la droga, a la juventud tumbada de espaldas con la mirada extraviada; van a imponer el sistema más peligroso del mundo y no es otro que el narcoterrorismo. Colombia lucha a brazo partido contra los narcoterroristas y Perú se salvó por un pelo, gracias a Fujimori.

La cocaína le ganó a la Cuenta del Milenio, que no eran sino miserables seiscientos y pico de millones de dólares, y se pasó por la entrepierna a la ATPDEA, que eran otros cientos de millones de dólares anuales de exportaciones de manufacturas, además de miles y miles de empleos. Total, que se embromen los que trabajan. Que se vayan al cuerno las pobres señoras que debilitan su vista elaborando ropita para los gringos, o los pobres tipos que están haciendo joyas o aserrando madera. ¡Nada le gana a la coca! ¡Nada a la cocaína que ahora se enseñorea por todo el país!

¿Y qué dice el Gobierno ahora que el ATPDEA se ha ido al tacho? ¿Qué dicen estos insignes mentirosos? Casi nada: que van a pedir ayuda de Rusia para que ayude en el Chapare. ¡Oye! ¡Pero ya está bueno! Y que también España, Alemania, Bélgica y otros países pueden dar un “apoyo financiero y logístico para el combate contra las drogas”. Claro, para el “combate contra las drogas”, sí. Pero este Gobierno, donde el 80% de la producción de la coca se va al narcotráfico, va a recibir un corte de manga o le van a mostrar el dedo cochino si quiere seguir tomando el pelo a la comunidad internacional.

¿Acaso no saben todas las naciones que el MAS está metido hasta la coronilla en el narcotráfico? ¿No saben los países que existen más de 20 mil hectáreas excedentes que se convierten en “blanca”? ¿No sospecharán que vamos camino a un narcoincario? ¿Las hermanitas Terán no son suficiente muestra de la ligazón del MAS con las mafias? ¿Y el Fortunato Terán, no es también hermano de la Margarita Terán, fundadora del MAS y amigota del Evo? Falta un parrafito en la CPE legalizando este asunto y todo quedará completo.

*Manfredo Kempff S.
es escritor y diplomático.