DE “FUNDADORES DEL ALBA” A “SEÑORES DE LA NOCHE”

(Muchos deben ser sin duda, los responsables de los hechos de violencia que se han suscitado en el país los pasados días, pero queda evidente que el gobierno es el principal)
Por: Eduardo Campos V. *
Las voces más sensatas de este país - una y otra vez -advirtieron de los riesgos que suponía llevar adelante el referendo revocatorio y pretender implementar el famoso decreto “combo”. No era difícil darse cuenta que ambas decisiones del gobierno, trasladaban la resolución de la crisis política al seno de la misma sociedad. De una manera temeraria, se ha pretendido pasar de los votos a las acciones de facto. El resultado, son las más de 25 muertes y los cientos de heridos que ahora lamentamos.
Todos nos preguntarnos. ¿Acaso no se pudo evitar esa violencia?, ¿era necesario que se produzcan muertes para aceptar un escenario de dialogo?, ¿la violencia que finalmente se desató, no era previsible?, ¿por qué no se declaró el estado de sitio antes que se produzcan las muertes y no después? Esas y otras son las preguntas que no pueden responder García Linera, Llorenti, Rada, Quintana y el propio presidente Morales. Ellos, con un alto grado de irresponsabilidad, prefirieron esperar los resultados, antes que evitarlos y ahora, con mucho cinismo, pretenden justificar su actitud, sacándole además rédito político a la tragedia.
Cuando está en juego la vida de personas, nada debiera ser suficiente para impedir que se produzcan los escenarios de violencia. Sin embargo, el gobierno no actuó así; por el contrario, de una manera temeraria contribuyó a que se precipiten los hechos, disponiendo – como se habrá dando cuenta la opinión pública – todos los aparatos del estado para instalar los escenarios de violencia. El gobierno, no tiene argumentos para demostrar que no sabia lo que iba a pasar; no tiene argumentos para justificar, por qué declaro estado de sitio en el departamento de Pando después de las muertes y no antes; el gobierno, no tiene argumentos para justificar la presencia del ministro Quintana en Pando, los días previos a los sucesos luctuosos. Uno se pregunta. ¿Qué hacia Quintana en Pando, estaba preparando el estado de sitio que finalmente de decreto o estaba organizando la movilización de campesinos para tomar la prefectura, acción en la que lamentablemente se produjeron las muertes?, ¿Qué hacia un jerarca civil (Ministro de Gobierno) en un teatro de operaciones militares?

Mientras no se produzca una investigación técnica e imparcial de los sucesos, es apresurado emitir juicios de valor sobre quienes son los verdaderos responsables de las muertes. Sin embargo, no hay que esperar resultados de la investigación para darse cuenta que la responsabilidad del gobierno es por demás evidente. Una cosa es determinar, quienes dispararon, quienes utilizaron armas de juego, como se produjeron las acciones y quienes dirigieron las acciones violentas y otra muy distinta, el papel del gobierno en todo eso.
Llorente, Rada, Quintana, García Linera y todos ellos, tienen que decirnos por ejemplo ¿Qué hacían esos jóvenes normalistas en Pando que acabaron muertos?, ¿quién los llevo hasta allí?, ¿quien pago su traslado?, ¿por qué se distribuyeron armas, como se ha denunciado? Muchos deben ser sin duda, los responsables de los hechos de violencia que se han suscitado en el país los pasados días, pero queda evidente que el gobierno es el principal

A estas alturas, ya son más de 70 muertes que se han producido en
Ahora que - felizmente - se abre la posibilidad de un escenario de distensión y pacificación del país (aún con todas sus limitaciones y contratiempos) lo menos apropiado es seguir azuzando al enfrentamiento para beneficio político. Uno no entiende cómo mientras se ultiman los detalles para lograr un gran acuerdo nacional, el gobierno continué emitiendo por los medios que controla, mensajes destinados a consolidar su posición y llamando a mayores movilizaciones violentas. A la par que los principales jerarcas del gobierno declaran en conferencia de prensa alguna noticia, se emiten sus spots y jimples, corroborando sus declaraciones. Esa es la mejor prueba de cómo se utilizan los aparatos del estado para propósitos meramente políticos y no para resolver la grave crisis que vive el país.

En esa línea de acción que privilegia el gobierno, en los últimos días hemos sido testigos, como se ha hecho vox populi, la idea de que el prefecto de Pando Leopoldo Fernández habría contratado sicarios peruanos y brasileros para provocar una verdadera masacre de campesinos – dicen – en complicidad con la embajada de los EE UU, cuando aun no se ha producido una investigación imparcial de los sucesos. ¿Eso es responsable?, ¿eso ayuda en algo a esclarecer los hechos?
Con esas actitudes será muy difícil que la sociedad boliviana, ingrese en un periodo de paz y estabilidad; será muy difícil que encuentre los suficientes consensos para resolver los problemas de la coyuntura y sobre todo; será casi imposible que se puedan enfrentar acertadamente los graves problemas estructurales que nos sumen en el atraso y sub desarrollo. El principal responsable de generar los escenarios de distensión y dialogo, es el propio gobierno y para ello, deben cambiar de actitud. Haber si asumiendo su propio slogan, se dan cuenta que son tiempos de cambio. Por ahora, están más cerca de ser los “señores de la noche” que “fundadores del alba”
Director de A. C. Cramer
Democracia, Equidad y Desarrollo




















EL LIBRO DEL CAPITAN dijo
La crisis actual de Bolivia se inició cuando el presidente Morales decidió superar la virulenta oposición a su proyecto político por medios democráticos (el recuerdo de Salvador Allende es más que obvio) y convocó a referéndum revocatorios del presidente y los prefectos de todos los departamentos, en la mayoría de los cuales campeaba la oposición.
Los resultados fueron sorprendentes: una VICTORIA aplastante para Morales, quien obtuvo el 67,41% de los votos. Logró la mayoría en seis departamentos, empató en uno y perdió sólo en dos, a pesar de que la oposición controla cinco. Además, ganó en 95 de las 112 provincias en que se divide el país. Y si se analizan con detención esos resultados electorales, se puede concluir que el único centro en verdad opositor es la ciudad, no la provincia, de Santa Cruz.
La reacción de la oposición fue la violencia callejera, y la respuesta del gobierno de Evo Morales la habitual. No usar el Estado, las fuerzas armadas y los tribunales , sino la movilización ciudadana, esta vez no en las urnas sino en la calle. La reacción de la oposición en el departamento de Pando fueron los sicarios (FINANCIADOS POR USA y la Derecha latinoamericana, muy lacaya de USA…) y, en otras partes, protestas y sabotajes a los gaseoductos hacia Brasil y Argentina.
En América Latina estalló a fines de los 90 la rebeldía que provocó la intensificación hasta el paroxismo, durante una década, del saqueo despiadado. La respuesta del gobierno estadounidense privilegió el despliegue militar, las acciones encubiertas de desestabilización y la continuidad de la hipócrita ‘Guerra contra las drogas y el terror’. Este proceder catapultó el rechazo a la estrategia de anexión regional con base en asimétricos tratados de ‘Libre Comercio’ a favor de sus megacorporaciones. La larga historia de expoliación, siembra de divisiones y agresiones de Estados Unidos en Latinoamérica afloró también a la conciencia colectiva al hacerse públicos los reales objetivos de la ocupación de Iraq y al contemplar la resistencia indoblegable que surgió. Por esto, ahora, análisis de influyentes “tanques de pensamiento” estadounidenses cuestionan la exclusividad de las “políticas duras”, buscando no simplificar lo complejo en aras de obtener mejores resultados en la tarea de contener y en lo posible desintegrar el formidable movimiento de soberanía y unidad política que emerge en la región.
Se trata de evitar a toda costa que se expanda en América Latina el conocimiento de otro universo de sentido: las ideas que muestran en la práctica que hay otro mundo posible, aquí y ahora.
Ideas sencillas que revelan cómo la soberanía nos permite la vida y la dignidad negada por la subordinación impuesta con la cooptación de élites pro yankees, el engaño, el chantaje y violencia. Ideas que señalan no sólo que es posible sino que además arroja infinita riqueza la vida social fundada en la cooperación, el cuidado de los bienes comunes y la desprivatización de sectores estratégicos, en lugar de aceptar el imperio de las reglas de juego de las megacorporaciones. Ideas que revelan el reconocimiento prioritario de los derechos de los aniquilados, oprimidos y excluidos ,que es posible cesar la prolongada y descomunal violencia ejercida sobre las mujeres, los pueblos indígenas y afroamericanos, y sobre todas las otras formas de vida con quienes compartimos el habitar en el planeta.
18 Septiembre 2008 | 07:33 PM