Tolerancia cero a la violencia y al racismo
Por: Elba Zeballos Salas *
Estamos ante un hecho que debe encararse como un problema, en el que todas y todos somos co-responsables.
Muchas voces se han manifestado en todo el país repudiando los actos de violencia, discriminación, intolerancia y racismo agravados en los últimos meses. Estas voces, las nuestras, denuncian, condenan y rechazan esas acciones. Pero esto no es suficiente, es necesario que las instituciones del Estado y los administradores de justicia garanticen un Estado de derecho en el que todas y todos podamos ejercer nuestras libertades fundamentales y, en especial, a expresar libremente nuestras ideas y a la libre circulación.
Estos actos son delitos, hasta hoy, delitos impunes, por la pasividad de las instancias llamadas a administrar justicia y hacer cumplir las leyes. A pesar de que varios y varias responsables de estos incidentes violentos han sido identificados/as, la justicia no ha actuado, dejándolos/as sin castigo y naturalizando en el imaginario colectivo la idea de que se puede ejercer violencia contra el que es diferente étnica, genérica y socialmente.
Expresiones como “collas de mierda”, “indios, vuelvan a sus tierras”, “no queremos esta raza maldita en nuestra tierra”, los golpes, humillaciones por la condición, origen o sexo se están volviendo el pan de cada día en algunas regiones. Como es habitual, las mujeres, los/as niños/as y los/as ancianos/as son quienes llevan la peor parte, más aún si son indígenas, visten polleras y usan trenzas. En ellas se ensaña la intolerancia.
Estamos ante un hecho que debe encararse como un problema, en el que todas y todos somos co-responsables, unos/as en mayor medida que otros/as. Las agresiones a mujeres y representantes de organizaciones sociales en Santa Cruz, el pasado 29 de agosto, constituyen expresiones del racismo, machismo, clasismo y regionalismo exacerbado por discursos ideologizados, que reproducen algunas instituciones y algunos medios de comunicación, en especial televisivos cuyo rol cuestionamos, porque hicieron apología del delito y mostraron a las mujeres agredidas como parte de un espectáculo, buscando minimizar las acciones contra personas solas e indefensas. Algunos medios, en un equivocado rol, usan lenguaje violento, desvirtúan las agresiones, efectúan tratamiento aislado de los hechos, minimizan la violencia y desencadenan otras actitudes que más bien profundizan la intolerancia.
Desde este espacio de libre expresión, demandamos a las autoridades en todos sus estamentos, sancionar a los/as responsables de estas vergonzosas agresiones, a garantizar y vigilar el cumplimiento de nuestras leyes y los tratados y convenios que como país hemos suscrito. Convocamos a las organizaciones sociales, instituciones y sociedad civil a sumarse de manera pacífica a una campaña en contra de la violencia, de manera permanente, militante y firme contra el machismo, la impunidad y toda forma de discriminación, bajo el lema “Tolerancia cero a la violencia y al racismo”.
* De la Coordinadora de la Mujer
Democracia, Equidad y Desarrollo


















