Verónica Ormachea Gutiérrez

Yo le meto por más que sea ilegal. Después le digo a los abogados: si es ilegal, legalicen ustedes (…) por encima de lo jurídico está lo político”, dijo el presidente Morales sobre el referéndum revocatorio. Esta triste célebre frase, es un error histórico y confirma la ilegalidad del referéndum. Muestra su autoritarismo, ignorancia y lo grande que le queda el puesto. El que haya sido elegido con el 54% de los votos, no significa que tenga la capacidad ni la ética para gobernar.

El próximo domingo se realizará el referéndum revocatorio al mandato del presidente, el vicepresidente así como de los prefectos de ocho departamentos.

Evo, que juró hacer cumplir las leyes, es el primero en romperlas. ¿Qué respeto le tendrán los bolivianos y con qué cara podrá hacerlas cumplir si él es el primero en quebrarlas? Esto confirma que habrá fraude, que existe corrupción, permisividad al narcotráfico y un sinfín de ilegalidades. Las leyes son las reglas para vivir de forma civilizada, y esto muestra que en Bolivia no existe el Estado de Derecho.

Su descrédito por desconocer la legalidad, es más peligroso y está más allá que pueda perder o ganar el referéndum. Lo más probable es que lo gane porque la mayoría del voto es indígena y no se perfila un candidato de oposición que lo reemplace. En ese caso convocará a otra consulta para ratificar aquel ilegal texto constitucional que le permite perpetuarse en el poder.

UN, de Doria Medina, prudentemente, se ha mantenido al margen del referéndum. No así Podemos de Quiroga que aprobó la Ley de Convocatoria al referéndum a pesar de su ilegalidad. Según los podemistas, fue con el fin de que Evo termine de desgastarse.

Este ha sido un error más de la desacertada y frágil oposición de Quiroga. Ha perdido la oportunidad histórica de hacer una oposición consistente y perfilarse como candidato para las próximas elecciones. Según encuestas, su popularidad ha bajado y apenas llega al 5%.

Evo, entretanto, utiliza el aparato estatal, los fondos del TGN, cheques venezolanos y dinero de gente del MAS para hacer campaña. Por eso, la CPE sabiamente no contempla que los mandatarios en gestión postulen a la reelección ya que da lugar a la corrupción.

El hecho es que se realizará el referéndum donde habrá ausentismo por la falta de credibilidad. Todo va por el camino equivocado. Es ilegal porque la figura no está en la CPE; no es equitativa por los porcentajes para ganar o perder; y la pregunta es tendenciosa en favor de Evo. Incluso hay denuncias que existe un fraude de 212 mil carnets clonados. A esto se suma que hay enfrentamientos sociales (dos muertos y varios heridos), Evo no ha podido pisar Sucre el 6 de agosto y no se ha realizado en Tarija la cumbre con Chávez y Kirchner por falta de garantías.

Evo, con esta absurda consulta, no ha hecho más que perforar las instituciones, dividir aún más a los bolivianos por las distintas interpretaciones que se darán de los resultados ya que la CNE ha cambiado los porcentajes, y profundizar la ingobernabilidad.

*Verónica Ormachea G.
es periodista y escritora.