Vísperas patrias

Manfredo Kempff Suárez*
Hoy habrá desfiles por todo el país y en especial los escolares marcharán con bandas y atractivas guaripoleras. Los chicos y las chicas se han preparado para rendir tributo a los libertadores, si es que todavía en los colegios se enseña la historia como nos la enseñaron a los que somos abuelos. Y luego pasará, frente a la tribuna oficial, la turbamulta, con el puño izquierdo cerrado, lanzando consignas políticas, que harán las delicias de S.E. y de sus ministros. Y mañana, día de la patria, continuará la conmemoración, sin tanta algazara pública. El 7, las Fuerzas Armadas desfilarán, como todos los años, presentando armas a su Capitán General, don Evo Morales Ayma.
Pero estas fiestas patrias van a ser muy especiales, porque a alguien se le ocurrió la brillante idea de convocar al bendito referéndum revocatorio para el 10, lo que significa, que, durante las celebraciones, no cesarán las campañas políticas, echarán espumarajos por la boca los oficialistas y la oposición, y continuará la sangría de dinero que irá a engordar las arcas de la Tv. Cientos de miles de dólares semanales se gastan en un país que se muere de hambre.
¿Y todo para qué? Para que las cosas sigan igual, aparentemente. Para que S.E. sea ratificado y los prefectos de Santa Cruz, Beni y Tarija, también. En Pando parece que la situación es más compleja. En todo caso Evo Morales no bajará de la cifra que alcanzó el 2005 y hasta es posible que suba. ¿Pero subir por qué? ¿Cuáles serían las razones para esta locura? Sólo la ignorancia. Ante las masas que oyen todos los días que hay que socializar el país; que pronto llegará la época de la repartija; que se debe expulsar toda inversión extranjera; que hay que arremeter contra el imperialismo, muy poco se puede hacer. No hay lógica posible.
Seguirá el enfrentamiento oriente-occidente en los mismos términos. Y puede que eso se radicalice más, si S.E., producto de su triunfo, se atreve a aprobar la Constitución tramposa y cumplir con su anhelo de desconocer las autonomías. Y probablemente, cuando se habla de socializar, el Gobierno ya esté pensando seriamente en lo que atañe a la propiedad privada, porque otra cosa no hay. Lo productivo está en manos privadas y es fruto del trabajo de los grandes emprendedores, que, en vez de haber tenido que apoyo estatal, han tenido que luchar contra él para que no los esquilme.
Que la violencia no empañe lo que será este referéndum, que debería suspenderse. Será muy difícil que la violencia esté ausente porque las reglas del juego no son claras. Y cuando algo es turbio se impone la ley del garrote. Las contradicciones en el Ejecutivo son enormes y eso se transmite al pueblo. La CNE ha dicho una cosa, S.E. y el Vice, otra, los parlamentarios quieren su ley, y los de Podemos han enmudecido, asustados. ¡Estamos en la buena!
*Manfredo Kempff S.
es escritor y diplomático.
Democracia, Equidad y Desarrollo


















