BOLIVIA Y SU DESTINO

(
La presente coyuntura, es uno de los momentos de mayor incertidumbre que ha tenido que vivir Bolivia en los últimos años. Estamos celebrando el 183 aniversario de fundación de
¿Qué manera de celebrar el aniversario de
Al margen de los resultados, de quien gane y quien pierda, de quien se quede y quien se baya, el país, la sociedad boliviana se verá envuelta en un enfrentamiento - que esta vez - tendrá un ingrediente adicional a lo que ya sucede. Ya no será simplemente un enfrentamiento político, sino – y eso es lo preocupante – el enfrentamiento se trasladará a las regiones, a los estratos sociales a las disputas étnico culturales. Esa parece ser la expectativa de aquellos que piensan que la multitud lo es todo y que ella, enardecida e incontrolable bajo su mando, puede reconstruir de nuevo la sociedad.
Sin embargo, pese a ese cuadro desalentador que se avecina, no debiéramos rendirnos tan fácilmente ante los propósitos catastróficos que pretenden instalar los habidos de poder. No en vano vivimos más de 25 años en democracia, tiempo en el que hemos tenido que aprender que cualquier acuerdo siempre en mejor que la violencia y la muerte. Es tarea de los demócratas, no importa si son de izquierda o derecha, liberales o conservadores, indigenistas o cosmopolitas, impedir que los radicales se impongan y, que los afanes desmedidos de poder que tienen, acaben destruyendo esa Bolivia maltrecha que aún tenemos. Bolivia, como toda sociedad, es una construcción colectiva que tiene la necesidad de “reinventarse” constantemente, lo que no quiere decir que lo haga, cada vez, empezando de cero. Los que creen que vivimos tiempos de cambio para destruir lo que se ha construido en más de 183 años, no se dan cuenta que en su afán desmedido de convertirse en los “fundadores del alba”, pueden acabar como “señores de la noche”.
Si algo debiera motivarnos a jugar ese papel de pacificadores que en esta hora es tan importante, es el compromiso con aquellos que entregaron sus vidas para facilitarnos la democracia en la que vivimos; son los esfuerzos cotidianos que todos hacemos para lograrnos un mejor futuro, con nuestro trabajo; son las esperanzas e ilusiones que tenemos de una vida mejor para nuestros hijos. Ahí están las motivaciones que pueden impedir que nos lleven al despeñadero. Esas son las causas por que debemos luchar, para impedir que se impongan losa totalitarios.
La Patria
Director de A. C. Cramer
Democracia, Equidad y Desarrollo




















domovilu dijo
Los Bolivianos son una nación valiente, fuerte y tenaz. Yo espero que encontrarán el camino hacia el progreso y el bienestar que merecen. Tienen la desventaja de una geografía muy difícil, que en algunas regiones llega a ser abiertamente hostil a sus habitantes. Y sin embargo los bolivianos han aprendido a convivir con esa orografía abrupta y con sus climas tan inclementes, a enfrentarlos y superarlos.
Yo creo que tienen todo lo que una nación necesita para salir adelante.
Solo faltaría elevar el nivel de la educación y llevarla hasta los más remotos rincones del país. Y además, plantearse unos objetivos claros y sensatos, y una estrategia gradual para conseguirlos. Los grandes logros no se obtienen en un día, sino tras muchos años de labor conciente y tenaz.
Esperemos que realmente Bolivia encuentre su camino.
6 Agosto 2008 | 09:42 AM