Jaime Paz alerta que la autonomía dará fin al evismo
el 24 mar En: POLITICA Y DEMOCRACIA - sin comentarios

Jaime Paz Zamora, ex presidente de Desde El Picacho, el ex presidente Jaime Paz Zamora propone la tesis de que la ´izquierda no puede gobernar sola´, como lo hizo en 1996. En conversación telefónica, sostiene que la revolución autonómica es imparable y que la crisis política depende del actual Jefe de Estado. Sociedades más complejas… Sí, ya no se habla sólo de proletarios, patrones, campesinos librados a su suerte y una clase media muy pequeña. Hoy día, esta es una sociedad más compleja que hay que saber articularla; además, la revolución tecnológica-mediática transmite una serie de valores que hacen más difusas las diferencias entre izquierda y derecha. Entonces, alguien que pretende gobernar desde la izquierda pura resulta que se dejará llevar por sus mandatos ideológicos, por un programa rígido y ha de empezar a generar rápidamente ingobernabilidad en su propia sociedad e incluso en los sectores mismos que le hayan ayudado a ganar una elección. Los que nos dimos cuenta de ello fueron los socialistas chilenos y los miristas en Bolivia. El otro gran ejemplo es Lula, primero consiguió un candidato a la vicepresidencia entre los viejos liberales y hoy gobierna con el PMBD, del ex presidente José Sarney. Sin el PMBD, Lula no tendría gobernabilidad. ¿Cuál es la lectura del partido que gobierna hoy el país? Es una mezcla del marxismo trasnochado que se incubó en el Chapare con el indigenismo que surge con la guerra del agua y los bloqueos del 2000. Una mezcla de la izquierda de comienzos del siglo XX con un indigenismo que fácilmente puede caer en posiciones racistas de derecha. A este gobierno le falta una visión histórica que explica la ingobernabilidad en la que cae peligrosamente. ¿Es decir, el MAS supo ganar una elección, pero no sabe gobernar? No sabe generar gobernabilidad, que es una de las sabidurías de la acción de gobierno y lo segundo es que no sabe gobernar con eficiencia. No administra bien el país. ¿Usted sugiere volver a los pactos de gobernabilidad del pasado? Hay que comprender que, sin despreciar la ideología, se debe articular gobernabilidad. La gobernabilidad es un sistema complejo de acuerdos. Por razones políticas y coyunturales, y tal vez por los vicios que hubo en el manejo de alianzas, se peyorizó todo lo que olía a acuerdos, pero resulta que por la ingobernabilidad inexistente, ahora todo el país reclama acuerdos entre los que piensan diferente. Pero el criterio del MAS es evitar el procedimiento de los partidos tradicionales: no hacer pactos ni cogobernar. Es que ese es el síndrome que tiene el MAS, que no resolvió su relación con la democracia. En realidad, todos los que gobiernan en el MAS son los que criticaron la democracia y pierden la oportunidad de generar un histórico sistema de acuerdo con las regiones, con las etnias, con los grupos sociales, y si no lo hacen, no van a poder controlar la ingobernabilidad que se les viene. ¿Esa actitud antidemocrática viene de quienes fueron parte del MIR o de quienes atentaron contra su gobierno? ¿No hay una confrontación de dos visiones de país? Como en toda democracia, hay dos polos más activos, en este caso, el Gobierno y algunas prefecturas. En democracia hay muchas visiones de país. El evismo —independientemente de Evo — tiene una visión de un partido cuasi único, con pensamiento único, ideología absorbente, con una visión de que los problemas de la sociedad se resuelven a través de la confrontación, y la visión de un ukurruna. ¿Ukurruna? Sí, del quechua, de un tierra adentro, con una visión que nos desconecta del mercado global, en un momento en que justo Bolivia y Tarija tienen el instrumento, la energía, que mejor está pagando la economía global y perdemos el momento por razones de ideología única. De lo que ganamos con los nuevos contratos con las petroleras —una de las pocas cosas buenas que hizo este gobierno—, estamos perdiendo con los negocios que dejamos de hacer. Además, ahora con ¿Qué consecuencia tendrá esta situación? En la medida en que, luego de dos años, no se logra articular la gobernabilidad, surgirá otra revolución, porque la democracia parió a Evo, pero también ha ido pariendo otra revolución, la autonómica; porque nadie tiene derecho a hacer perder el tiempo de esta manera a los bolivianos. Estamos perdiendo nuestro mejor cuarto de hora en toda nuestra historia. ¿Es decir, aquello que no ha podido resolver el Presidente lo harán las autonomías? Sí. La revolución autonómica va a conformar otro tipo de país y cuando vengan los referendos autonómicos —que en mi opinión son imparables—, inaugurarán la etapa del posevismo, lo que no significa el fin de Evo. Si no hay un cambio dramático del Presidente, será el fin del evismo. Háganos una precisión, ¿qué es Evo desde su punto de vista? No sé si deba pronunciarme sobre Evo, porque soy un político que está consciente de que la democracia es un sistema que genera acuerdos para lograr progresos. Yo hice acuerdos con quienes me pidieron, empezando por el general Banzer, siguiendo con Paz Estenssoro, hasta con Evo Morales, el año 1997. ¿Un acuerdo para el tema de la coca…? No. El de la coca yo lo lancé por mi propia cuenta. Entonces… En el año de las elecciones hicimos un acuerdo por el cual Evo apoyaba mi candidatura con sus sindicatos cocaleros, y el mirismo, en el Chapare y en Cochabamba, apoyaba la candidatura de Evo para diputado. Eso fue en mi casa en Cota Cota, ¿Y el acuerdo funcionó? Funcionó. Él salió diputado y nosotros por un punto no ganamos Cochabamba, porque en 1997 en Cochabamba se dio la alianza Banzer-Reyes Villa. ¿Entonces, Morales sí es capaz de lograr acuerdos políticos? Bueno no sé, pero conmigo lo ha hecho. Gracias a ese acuerdo, él fue por primera vez diputado. Este hecho ilustra, por lo menos en el MIR, que hacer acuerdos no era traición, sino la manera de demostrar que la gobernabilidad es positiva. En Alemania, por ejemplo, hoy se gobierna gracias a una alianza histórica entre los partidos que más se confrontaron. El MAS está yendo contra una corriente mundial. Sin lugar, incluso la derecha está cambiando. Veamos el caso de Francia, donde Sarkozy, una expresión de centro derecha, ha conformado su gobierno con dos socialistas renombrados. ¿Qué ve más cerca? ¿Que la izquierda del MAS logre un acuerdo nacional o que las autonomías avancen? La revolución autonómica es imparable, es una dinámica revolucionaria. Ahora no sé si es posible pasar de la luz roja del semáforo, a la amarilla y luego a la verde. Tengo la impresión de que hasta las mediaciones se agotaron, pero el cambio se puede producir sólo si lo decide el Presidente y diga, dentro de su partido, hagamos un golpe de timón y nos vamos para este otro lado. Esa es la única salida, que el presidente Morales —en el ejercicio del apoyo que tiene— diga no podemos hacer experimentos con Bolivia y corrijamos los errores, y genero un nuevo marco de entendimiento y logro acuerdos de gobernabilidad. Caso contrario, el inicio de la revolución autonomista va a terminar con el evismo. Pero este camino es complicado para el MAS… Para eso uno es Presidente, yo lo hice. Y la gobernabilidad tiene diferentes formas, una no supone el ingreso de nuevas fuerzas al Gobierno, otras suponen el ingreso de nuevos componentes al Gobierno. Eso ya depende. Que lo tomen en serio. Un ejemplo de lo que digo es Lula; el PT criticó los acuerdos que logramos cuando fuimos o cuando nos incorporamos a Hice acuerdos con el general Banzer, Paz Estenssoro y hasta con Evo Morales, en 1997, cuando salió electo por primera vez diputado. Lula mostró que las tenía bien puestas para decir a su partido que gobernará para Brasil y así fue reelecto. Que el Presidente tenga el coraje de Lula.
Hablo de gobernar, no de ganar elecciones, porque se puede ganar elecciones por circunstancias particulares como ocurrió el 2005 con el MAS en Bolivia. Hablo de mantener cohesionada a una sociedad y de cumplir plenamente un mandato. La gobernabilidad es un fenómeno que tiene que ver con factores externos e internos. Con claridad en este siglo XXI, una izquierda que se cierra sobre sí misma no puede articular la complejidad de su propia sociedad ni la del mundo externo; además, las sociedades de hoy tienen una clase media mayoritaria debido al fenómeno de la urbanización.
De ambos. Quienes hoy gobiernan con Evo Morales se fueron del MIR, los del MIR-Masas, y los otros porque hicimos un acuerdo con
“ Bolivia podría estar haciendo los negocios del siglo. Estamos perdiendo nuestro mejor cuarto de hora en toda nuestra historia”
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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