Gary Antonio Rodríguez A.*
Las exportaciones de Bolivia a EEUU llegaron a 430 millones de dólares en el año 2007. No fueron cinco empresas, sino más de 350 —micro, pequeñas, medianas y grandes— las que vendieron sus productos al mercado más importante, más sofisticado y más competitivo del mundo. Tampoco fueron una media docena los productos enviados a EEUU, sino más de 400, la mayoría fruto del trabajo y la creatividad de las manos de los bolivianos, como principal valor agregado.

Una parte significativa de las exportaciones se realizó gracias al “arancel cero” derivado del ATPDEA (Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga), un mecanismo creado para ayudar a los países andinos que luchan contra el narcotráfico (excepto el caso de Venezuela).

Exportar a EEUU es la aspiración de todos los países del mundo, ya que es el mejor pagador del planeta; no sólo para China, Vietnam, India, Indonesia o Malasia —para quienes es su fuente más importante de renta—, sino aun para otros que estando circunstancialmente separados ideológicamente de EEUU, aprovechan el alto poder adquisitivo de sus consumidores como lo hace Venezuela, que el año 2007 vendió a ese país principalmente petróleo, a una razón de más de 1.000 dólares por segundo, las 24 horas del día, los 365 días del año, dándose por descontado que en esta gestión exportará durante los 366 días, ya que el 2008 es año bisiesto...

¿Por qué es importante exportar? Porque la inversión productiva, la explotación de recursos naturales, su industrialización y venta a los mercados externos permite crecer a tasas más altas que las que se lograrían basándose sólo en el mercado interno, normalmente mucho más pequeño y con menos poder de compra.

Por eso, países como Chile, Colombia, Ecuador y Perú hicieron excelentes negocios el 2007 con EEUU, vendiéndole 10.000 millones, 9.000 millones, 6.000 millones y 5.000 millones de dólares, respectivamente. Si bien las ventas de Bolivia fueron “sólo” de 430 millones, éstas generaron más de 80.000 empleos en el país; de ellos, 40.000 dependen justamente del ATPDEA.

Sucede que, pese a todas las vicisitudes y dificultades, EEUU ha llegado a ser el principal comprador de manufacturas del país, pero eso es historia. La gran pregunta de cara al futuro es: ¿cuán importante podría ser ese mercado para desarrollar más empleos en Bolivia? He aquí un dato electrizante: si dividimos los casi dos billones de dólares que importó EEUU del mundo en el 2007 y lo repartimos entre las 8.760 horas que tiene el año, constataremos estupefactos que todo lo que le vendimos equivalió a ¡dos horas de importación!

Asegurando ese mercado con un acuerdo comercial bien negociado, unas pocas horas adicionales de importación por año ayudarían a resolver en gran parte el problema del desempleo en el país.

*Gary A. Rodríguez A.
es economista y gerente
general del IBCE.