ALGUNOS CONFUNDEN LA POLITICA CON EL POKER, CREEN QUE SE TRATA DE REMANDAR Y REMANDAR

(Parten del supuesto de que “cuando no se ha perdido todo, no se ha perdido nada”)
Por: Eduardo Campos V. (*)
Cuando el escenario político nacional ha alcanzado su máximo nivel de crisis, el presidente Morales – no se, si como una acto reflejo o por el consejo de los que sabemos – decide anunciar que llevará adelante un referéndum revocatorio a su mandato y al de los prefectos del país. Algunos con mucha ingenuidad, consideran que se trata de una actitud de valentía ante la grabe situación de descontrol que enfrenta el gobierno; otros – los opositores – consideran como una cortina de humo para disimular la aprobación arbitraria de la nueva constitución (a estas alturas, baya a saber donde) y el ilegal recorte del IDH a la prefecturas en el congreso; para los oficialistas, se trata del comienzo de “una nueva cruzada” que les permita reconquistar el voto que los llevó al poder, mismos que cotidianamente ven como se les escurre entre las manos.
Casi nadie ha reparado en la viabilidad jurídica y constitucional de la medida, expresando ese silencio de alguna manera, el estado de descomposición legal e institucional en la que nos hemos acostumbrando a vivir. Será por eso que la mayoría de los interpelados – los prefectos opositores – han aceptado el reto, con algunas variantes, pero sin reparar en el fondo del asunto. Como buenos gladiadores, no han reparado un momento en pensar que por esa vía, podemos acabar llevándonos la poca institucionalidad que queda en pie y por supuesto, los 25 años de democracia. Será una actitud muy valiente, pero con seguridad que no están pensando en Bolivia, si no en ellos mismos.
Es inaudito, cuando la sociedad boliviana requiere con mucha urgencia un período de paz que nos aleje de la confrontación que se ha instalado en los últimos meses, por el contrario, se continúa apostando por la guerra. Parecería que para ellos se trata de un juego de poker, en el que lo más importante es remandar y remandar. Parten del supuesto de que cuando no se ha perdido todo, no se ha perdido nada. Y claro, en ese juego, la población boliviana, es lo que menos les interesa, suponiendo que se la puede mover a capricho (unas fichas en su tablero)
Por su parte, la propia ciudadanía está bastante radicalizada. Prueba de ello son las constantes movilizaciones de apoyo y rechazo el gobierno central y también a los gobiernos regionales. Basta ver con qué entusiasmo le han tomado la palabra al presidente, en eso de ir al referéndum revocatorio. Daría la impresión que están más entusiasmados en ver como va ha acabar todo esto, antes que reparar en los perjuicios que puede ocasionarnos.
No creo que haya mucho por hacer, para convencerles de que apostar por mayor enfrentamiento, se trata de un verdadero suicidio colectivo. De todos modos, así sea como un ejercicio, veamos cómo pudiera configurarse el escenario nacional en los siguientes meses. Imagínense un país con una inflación mayor a los dos dígitos, entre el 12 y el 14%, con un alto impacto en los bolsillos de todos, con carestía de alimentos y una constante alza de los precios; Un país que pierde mercados externos para los productos de exportación, debido a la incoherente política internacional del gobierno que privilegia socios como Cuba y Venezuela y descarta los acuerdos con los EE UU,
Si cree que ha fracasado en el ejercicio de su gestión, que haga como don Hernán Siles en 1984, que recurrió al acortamiento de su mandato. Si por el contrario, cree que los está haciendo bien, que siga gobernando (apenas se han cumplido 2 años de su mandato de los 5 que tiene). No puede venirnos a decirnos que si se va, se llevará a todos, se arrastrará en su derrota a toda la sociedad boliviana. No puede seguir jugando poker, remandando y remandando. Los jugadores compulsivos de poker, apuestas y apuestas todo, sus bienes, su casa y hasta su mujer. El presidente Morales, no creo que esté en condiciones de hacerlo.
(*) Director A. C. Cramer
educamposv@hotmail.com
Democracia, Equidad y Desarrollo




















Alejandra dijo
Lo que ha hecho en Oruro es una verguenza. Los del MAS son unos totalitarios y Evo es el principal responsable. Que esperan que el país les crea y les acepto. Su constitucion no sive para nada. nadie la acatará. Por lo menos aqui en Santa Cruz, ni sueñen y lo mismo en las 6 regiones.
Es hora de organizar la recistencia contra estos dictadores
saludos Alejandra desde Santa Cruz
9 Diciembre 2007 | 10:08 PM