(Reunidos en la vicepresidencia de la republica, tomaron la decisión – temeraria e irresponsable - de ir al enfrentamiento)

Por: Eduardo Campos V. (*)

El día viernes 24 de agosto, en una reunión reservada (que acabo conociéndose), el propio presidente Morales, la plana mayor del MAS, organizaciones sociales afines al partido de gobierno y, (por supuesto) el vicepresidente García Linera, decidieron movilizar a 100 mil personas para tomar la ciudad de Sucre, el día 10 de septiembre del presente año. Que “decidieron” ya suena a una alegoría, porque a estas alturas es evidente, quien es el que toma las verdaderas decisiones. Por lo demás, no es de extrañarse que lo hayan hecho así, ya que entre las organizaciones presentes, se encontraban la federación de cocaleros del trópico de Cochabamba (algo así, como el ejército pretoriano del presidente); la CSUTCB (perniciosamente manipulada por el MAS en los últimos años); la federación de mujeres campesinas Bartolina Sisa (expresión de las ONGs oficialistas); la federación de campesinos Tupac Katari (los ponchos rojos del vicepresidente); las juntas vecinales y los gremiales del Alto y; otras organizaciones como la CSCB y el CIDOB.

Que se hayan reunido para tomar decisiones, no tiene nada de extraordinario (en democracia todos tenemos la libertad de hacerlo) lo llamativo es el alcance de las mimas. Con la mayor falta de respeto a su propia investidura y la responsabilidad que implica ejercer el cargo de vicepresidente, García Linera, arengó a sus “huestes” para que se movilicen en defensa del gobierno, asegurándoles que esa es la única forma de salvar la asamblea constituyente. ¿Qué les dijo concretamente? Estas son partes de su alocución: …“no va a servir con 10 mil, debemos enviar 10 mil “ponchos rojos”, 10 mil cocaleros, 10 mil alteños, 10 mil colonizadores, 10 mil indígenas de tierras bajas, 10 mil originarios, 10 mil bartolinas, 10 mil gremiales, 10 mil campesinos y 10 mil obreros. Tiene que haber 100 mil personas, para que ni una mosca se atreva a insultar a los asambleístas y representantes indígenas.”

Las arengas, motivaron a movilizarse con la wiphala por delante, para convertir a Sucre en una ciudad indígena, popular, obrera y campesina. Los opositores – dijo – “tiene que pedir disculpas a Silvia Lazarte por haberla insultado despectivamente y por haber quemado la wiphala”.
Les exigió que vayan multitudinariamente, miles y miles, como nunca se ha visto en la historia de Sucre y continuó señalando que “sólo si los indígenas y campesinos son muchos no habrá confrontación, si son pocos será como Cochabamba, durante el estallido social de enero, pero si son 10 contra 1, no va a pasar nada”. Como si fuera posible, al final, les pidió que la movilización sea pacifica, para que no derive en hechos violentos.

Es inexplicable, cómo mientras organiza está movilización desmedida y temeraria de 100 mil personas, no hace nada para alcanzar acuerdos que nos saquen de la peligrosa crisis que se ha vuelto ha instalar en el país. Claramente, la decisión que se ha tomado, desahucia cualquier esfuerzo de concertación y apuesta por el enfrentamiento. Uno se pregunta: ¿como se imagina que 100 mil personas, arengadas por él mismo – como lo ha hecho - vayan a comportarse de manera pacifica y ordenada? Las muchedumbres de cualquier sector, son - sobre todo - muchedumbres y su comportamiento es incontrolable, imprevisible, lo que nos hace temer por que ésta movilización – lamentablemente - pueda acabar en un verdadero “baño de sangre”. ¿Qué les dirá luego, si sucede una tragedia?, ¿les prometerá enviarles catafalcos, como en Huanuni? Es pues toda una irresponsabilidad, desatar semejante escenario de violencia, justificado que lo hace por defender una causa justa. ¿Por qué - más bien - en ves de organizar la “toma” de Sucre (que de hecho debe ser bastante caro) no se despoja de su arrogancia y obsecuencia ideológica que le han llevado a cometer tantas equivocaciones y asume su cargo (de vicepresidente de la república), iniciando una proceso para pacificar el país?, ¿es más difícil reconocer que se ha equivocado, que llevar al enfrentamiento a los bolivianos?

Dos frases de Gandhi, son especialmente oportunas para esta situación: Una nos dice: “No hay camino para la paz, la paz es el camino” y la otra: “La violencia es el miedo a los ideales de los demás”: Es hora que algún sector sensato en el MAS – si lo hay - asuma su responsabilidad de reconducir las acciones del gobierno, lo que puede traerles más beneficios que fracasos y por supuesto al país entero. Continuar apostando por el enfrentamiento, es ya una verdadera traición a la patria.

*) Director A. C. Cramer

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