(Luego de ver el spot del gobierno, en contra los magistrados del Tribunal Constitucional, no hay duda que se trata de un juicio político)

Por: Eduardo Campos V. (*)

Demás esta decir que el canal 7, es ya una verdadera factoría de tergiversaciones y mentiras. En el pasado lo fue también, pero nunca como hoy. No entiendo cómo se permite que ese medio, que es del Estado (por lo tanto de todos) se lo utilice de esa manera. Si se haría un ranking de los gobiernos que utilizaron más discrecionalmente ese medio, seguramente entre los finalistas estarían las dictaduras, el gobierno de Goni y por supuesto el actual. Pero bueno, ese no es el tema de esta nota. Lo que nos llama la atención en ésta ocasión, es la manera en la que desde ese medio, se diseñan y difunden audiovisuales en contra de los magistrados del Tribunal Constitucional, poniendo en evidencia que los esfuerzos de los principales funcionarios del gobierno, por “hacernos creer” que el proceso que se les sigue, se trata de una verdadera cruza por la justicia y el respeto a las leyes, tiene otros propósitos

Por supuesto que no es en el único caso en los que operan de esa manera, ya van 18 meses que sistemáticamente producen materiales destinados a mostrar un país exitoso, cuando la realidad nos dice lo contrario. Los spot’s que generan, con diversas temáticas, claramente tiene la intención de convencer a la sociedad boliviana, del éxito de la gestión gubernamental, recurriendo para ello, a cualquier tipo de tergiversación y manipulación de la verdad.

En el caso concreto del “ataque” a los tribunos, se los vincula, con la mayor falta de respeto por su investidura y sus derechos personales, con los hechos luctuosos de octubre del 2003. De una manera por demás burda, se sostiene que fueron elegidos por Goni y sus aliados, para proteger sus intereses. Aseveraciones temerarias que con seguridad no tiene prueba alguna y que sólo pretenden justificar ante los ojos de una audiencia – “ingenua” - que el juicio que se les instaura, obedece a propósitos justos.

Pero veamos cómo construyen su arremetida contra el tribunal. Por una parte, las acusaciones del gobierno y las acciones asumidas por sus parlamentarios en la cámara de diputados, basan el juicio a los tribunos, en una supuesta contradicción, en la sentencia que este tribunal emitió, suspendió a los supremos nombrados a dedo por el presidente Morales. Esta sentencia – sostiene ellos - difiere de una anterior (del mismo tribunal) en la que se había permitido que otros magistrados nombrados por el presidente Mesa (igualmente por decreto) hayan continuado algunos meses en funciones. Por su parte, el spot del canal 7, vincula “maliciosamente” a los tribunos con la corrupción en el poder judicial, pretendiendo convencer a la opinión pública de la legitimidad del juicio que se les instaura. Se trata, como verán, de una verdadera combinación de acciones, para defenestrar al Tribunal.

Habrá que preguntarse ¿Si el motivo del juicio, es un fallo erróneo de los tribunos respeto a los magistrados nombrados a dedo, por qué, la propaganda en el canal 7 utiliza otros argumentos? y por el contrario, ¿si los argumentos que maneja el canal 7 en su spot, son ciertos y demostrables, por qué nos se los enjuicia por esa causa? Claramente, como se podrán dar cuenta, la difusión de ese spot y las arbitrariedades en el proceso, acaban demostrando que se trata, de un evidente juicio político.

Que las dictaduras en el pasado, hayan manejado así el canal estatal - hasta se explica - eran gobiernos de facto y autoritarios que no dudaban – incluso - en recurrir a la persecución y el crimen para imponerse (cómo no iban a hacerlo, si eran dueños de vidas y haciendas); que el gobierno de Goni lo haya hecho también - de igual manera - basta recordar, precisamente los hechos luctuosos de octubre del 2003; pero que el actual gobierno, recurra a las mismas prácticas, no tiene una explicación coherente, sino al costo de comprometer su vocación democrática y desnudar sus pretensiones totalitarias. Talvez es el resultado de la peligrosa y cada vez más notoria dependencia que tiene el gobierno, respecto de Hugo Chávez y Fidel Castro, ambos expertos en manipular y desinformar a la opinión pública.

La libertad de expresión, las garantías ciudadanas, el debido proceso (justo juicio), la independencia de poderes y un conjunto de normas y valores universales que garantizan la vida en democracia, no pueden ser suplantados, por paradigmas totalitarios. Hacen mal desde el canal 7, denostando a las personas, tergiversando la verdad, motivando a la confrontación y dividiendo más a la sociedad boliviana; cuando su principal función, es claramente la defensa del régimen democrático. La violencia, casi siempre parte de imposturas de aquellos que tiene el deber evitarla.

*) Director A. C. Cramer

educamposv@hotmail.com