COMO ESTAN LAS COSAS, SOLO FALTA QUE CORONEN AL REY
el 23 ago En: POLITICA Y DEMOCRACIA ECONOMIA Y SOCIEDAD HISTORIA JUSTICIA articulos de EDUARDO CAMPOS VELASCO - sin comentarios
(Asamblea Constituyente, paralizada; Tribunal Constitucional, defenestrado; desencuentros regionales, exacerbados; demandas étnicas, regionales, sectoriales, sociales, etc., etc.)
Por: Eduardo Campos V. (*)
No debiera extrañarnos lo que está sucediendo; todo esto, se ha ido madurando desde hace algún tiempo y era previsible que lleguemos a esta situación. De una democracia que está a días de cumplirá 25 años, estamos a punto de pasar a un régimen despótico. Como verán, de nada sirvieron las voces democráticas que alertaron sobre el peligroso camino que transitábamos, porque siempre tuvieron (y aun la tienen) mayor influencias, aquellas posiciones que empujan al enfrentamiento. Sin embargo, pese al cuadro crítico que vivimos, claramente aun la mayoría de la ciudadanía boliviana, se aferra a creer que encontraremos salidas en paz y democracia (por lo menos así lo expresan los estudios de opinión como el del PNUD) lo que permite tener alguna esperanza de que será el sentido común, el que se anteponga a la virulencia provocada.
Luego del acuerdo entre el MAS y PODEMOS, para la ampliación del periodo de la Asamblea Constituyente (AC), sobrevino – al margen de los cuestionamientos – una notoria tranquilidad, haciéndonos creer que – esta vez – si era posible alcanzar consensos. Los hechos de los últimos días, dicen todo lo contrario; tanto el juicio a los magistrados del Tribunal Constitucional, como la separación del tema capitalia de la constituyente, se han convertido en verdaderos detonadores para otro periodo virulento, que esta vez, puede tratarse del final.
La burda maniobra para eliminar el tratamiento del tema capitalia en el seno de la AC, se ha ejecutado, sabiendo claramente, la reacción que iba a provocar. Esta acción temeraria, claramente tenía dos propósitos: Por una parte, comenzar de “entrada” a imponer el criterio de la mayoría en el seno de la asamblea, haciendo de la consideración de los informes de las comisiones, un verdadero juego de domino o, por otra (lo que finalmente ha sucedido), paralizar las actividades de la propia AC. Todos se preguntan: ¿A quien favorece esa situación? y no hay duda, a los que quieren imponer sus criterios, sin debatir y concertar.
El juicio a los magistrados del Tribunal Constitucional, ha coincidido con la anterior decisión – suponemos – para garantizar que cualquier recurso contra las maniobras efectuadas, no tenga una instancia de reclamo. En lo concreto, no hay argumento valido para iniciarles juicio, porque no se ha establecido con precisión la tipificación del delito cometido y por el contrario, la figura que manejan de “prevaricato” no tiene ninguna relación con la acusación. En todo caso, se evidencia que se trata de un juicio político por haber contrariado la voluntan del presidente Morales, al cesar en sus funciones a los supremos nombrados a dedo; recurriendo para ello, a un sin fin de maniobras que no tiene asidero legal.
No hay que llevarse a engaños, todo esto, no sucede por coincidencia o de manera espontánea, se producen porque son parte de un verdadero guión preelaborado. Detrás de estas acciones, hay responsables que ordenan e instigan para que las cosas tomen el rumbo que tienen. Preguntémonos: ¿Quién ordenó para que a última hora, se meta a la AC, la resolución que suprima el tratamiento del tema capitalia?, ¿Quién ordenó – hace unas semanas atrás - los mandamientos de apremio para los magistrados del tribunal constitucional, contrariando los procedimientos?, ¿Quién presiona a los asambleístas y parlamentarios oficialistas, para que defiendan lo indefendible?, ¿Quien redacta los artículos de la nueva constitución, que luego aparecen como voluntad del pueblo? Hay pues claramente, detrás de todo esto, unos “cerebros” que organizan los acontecimientos, totalmente despreocupados de los efectos que pudieran tener sus decisiones temerarias. Y no hay que ser adivino, para darse cuenta que - las ordenes - salen de oscuras oficinas en la sede del gobierno, donde se piensa y decide los destinos del país.
¿Por qué será que estos políticos que cuentan con tanto poder y “sabiduría”, deciden de esta manera? ¿Será que con todo el conocimiento que tienen, no se den cuenta que nos acercamos al despeñadero? Lo evidente es que, nunca antes nadie con el poder que hoy tienen, había provocado tanto enfrentamiento y desencuentro entre los bolivianos. Perece ser que pese a leer tanto – como se ufanan –se han instalado en sus cerebros ideas remozadas del anarquismo del siglo XIX, que les está llevando a soñar con la idea de organizar la sociedad, prescindiendo del estado. Esa pudiera ser la causa para que pergeñan una sociedad horizontal (plana) en la que, sólo existe el pueblo y ellos (sus legítimos representantes).

La historia nos ilustra que sujetos como éstos, además de su temeridad a toda prueba, suelen tener habilidades ventrílogas, que les permite “hacer decir” a muchos (precisamente a los que no les gusta leer) lo que ellos, en realidad quisieran decir. Son personajes enajenados por ideas radicales e incluso estrambóticas, que creen haber encontrado la solución para todo. Con ese perfil, no sería raro que ahora estén “preparando” la coronación del rey.
*) Director A. C. Cramer
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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