BOLIVIA: UNA HISTORIA DE MÁS DE 182 AÑOS
el 4 ago En: HISTORIA articulos de EDUARDO CAMPOS VELASCO - sin comentarios
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(Antes que comenzar todo de nuevo, estamos obligados a corregir los errores y consolidar las virtudes. Bolivia - como toda sociedad - es una construcción colectiva)
Por: Eduardo Campos V. (*)
Como todos los años, nos aprestamos a celebrar un nuevo aniversario de la patria. Esa vez se trata del 182 aniversario de aquel histórico momento en el que se declaró la independencia de Bolivia, un

Esta particular circunstancia - de celebración por una parte y, de incertidumbre por otra – resulta inmejorable para referirnos a los antecedentes de aquel hecho histórico - la fundación de la republica - intentando visualizar los alcances de semejante empresa.
Históricamente está comprobado que los conceptos de patria y libertad que se acuñaron en América del Sud, concretamente en el Alto Perú (como se denominaba por entonces Bolivia) fueron producto de un largo y dramático proceso, desde el siglo XVIII hasta la propia fundación en 1825. Así, podemos encontrar los antecedentes de lo que vendría ha ser Bolivia, en los alzamiento de Alejo Calatayud de 1730, en Cochabamba y de Juan Vélez de Córdova en 1739 en Oruro; en los sucesos del
Estos sucesos históricos y muchos otros, son indudablemente, parte de un camino que finalmente se iba ha coronar con la liberación y fundación de la republica. Alzamientos animados con las más profundas convicciones de patria, de contrato social, de libertad y justicia; con una clara visión de la conformación de alianza entre indígenas, mestizos y criollos. Estas gestas heroicas, que comenzaron como movimientos aislados, tendieron posteriormente a producirse de manera interrelacionada, provocándose el escenario de una verdadera guerra general. Todos ellos, tienen la virtud de haber configurado el corpus ideológico de la liberación, superando cualitativamente, los alzamientos indígenas anteriores, que pretendían la restauración del imperio incaico. Sin ellos, no hubieran sido posibles las posteriores y exitosas acciones armadas y – por supuesto – la sociedad altoperuano (Bolivia), no hubieran podido coronar su empresa, con la fundación de una nueva republica.
Si bien, aquellos alzamientos -de manera general - pudiéramos considerarlos como la contribución cuantitativa del proceso libertario; no menos relevantes son las acciones del último periodo del proceso de independencia, que acabaron con la derrota militar de las fuerzas realistas. Entre éstas últimas acciones, se destacan nítidamente, cuatro eventos determinantes. Las Batallas de Zepita, de Junín, de Ayacucho y de Tumusla.
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En ese momento, pese a que ya se havia declarado la independencia del Perú el
El 29 de febrero de 1824, las tropas realistas nuevamente lograron ocupar Lima, lo que hacia sombrío el panorama de la independencia peruana, llevando inevitablemente a que se definan los acontecimientos en el campo de batalla. Las tropas del ejército libertador de Bolívar, comandadas por Manuel Isidoro Suárez y conformadas por colombianos, argentinos y peruanos, derrotaron al ejército realista, al mando del General José de Canterac, en los campos de Junín, el

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Sin embargo, no todas las fuerzas militares realistas estaban derrotadas, aun existían importantes destacamentos que se habían replegado en territorios del Ato Perú. En esas circunstancias, el
Mientras tanto, el general Pedro Antonio Olañeta (realista) permanece en Potosí, donde recibe al batallón "Unión" procedente de Puno al mando del coronel José María Valdez. Olañeta convoca a un consejo de guerra para continuar la resistencia realista, luego de la cual, decide envía a Valdez a Chuquisaca con el batallón “Unión”, a Medinacelli dirigirse a Cotagaita con el batallón “Chichas” y él mismo, se marcha a Vitichi.
En Cochabamba, el coronel José Martínez se subleva al mando del Primer Batallón “Fernando VII”, provocando que en Vallegrande, suceda lo mismo con el Segundo Batallón, deponiendo al brigadier Francisco Aguilera el
El 14 de febrero, Santa Cruz de
En Potosí, el coronel Medinacelli, al mando de 300 hombres se subleva contra Oleñeta y el
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Al margen de esas disputas entre los intereses del norte y el sur, que ya se manifiestan aun antes que se haya producido la fundación de la nueva republica, existían otros factores – mucho más determinantes - que ensombrecían el destino de las provincias del Alto Perú. La creación de Bolivia estaba sujeta a factores geopolíticos del contexto regional de
Por una parte, existía la presión para proseguir como parte del Virreinato de
Tanto el gobierno de Buenos Aires, como el de Lima, acabaron admitiendo la separación de las provincias del Alto Perú, expresado su decisión mediante los decretos de sus respetivos congresos de fechas 23 de febrero y
De esa manera, quedó finalmente allanado el camino para la fundación de la nueva republica, misma que el

El acta de fundación comienza señalando lo siguiente: “El mundo sabe que el Alto-Perú ha sido, en el continente de América, el ara adonde se vertió la primera sangre de los libres, y la tierra donde existe la tumba del último de los tiranos: que Charcas, Potosí, Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, han hecho constantes esfuerzos para sacudir el yugo peninsular; y que la irretractibilidad de sus votos contra el dominio español, su heroica oposición, han detenido mil veces las impetuosas marchas del enemigo sobre regiones que, sin esto, habrían sido encadenadas, o salvándose sólo con el último, y mas prodigioso de los esfuerzos.”
Mas adelante, en la declaración de sus motivos, el Acta señala: …”Que ha llegado el venturoso día en que los inalterables y ardientes votos del Alto Perú, por emanciparse del poder injusto, opresor y miserable del Rey Fernando VII, mil veces corroborados con la sangre de sus Hijos, consten con la solemnidad y autenticidad que al presente, y que cese para con esta privilegiada región la condición degradante de colonia de
Finalmente, como corolario de dicha declaración se manifiesta: …”Y el sostén inalterable de su santa religión Católica, y de los sacrosantos derechos de honor, vida, libertad, igualdad, propiedad y seguridad. Y para la invariabilidad y firmeza de esta resolución, se ligan, vinculan y comprometen, por medio de esta representación soberana, a sostenerla tan firme, constante y heroicamente, que en caso necesaria sean consagrados con placer a su cumplimiento, defensa e inalterabilidad, la vida misma con los haberes, y cuanta hay caro para los hombres.”
Han pasado 182 años desde aquella declaración histórica y muchos más, desde que comenzaron a gestarse las ideas de libertad y patria. El coraje, sacrificio y entrega de sus propias vidas, de tantos hombres y mujeres que aportaron en la construcción de lo que hoy es Bolivia, debiera ser una “inspiración” para convencernos que no estamos para comenzar todo de nuevo, sino para corregir los errores y consolidar las virtudes. Bolivia - como toda sociedad - es una construcción colectiva.
*) Director A. C. Cramer
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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