TRAS EL FANTASMA DE GONI
el 2 may En: POLITICA Y DEMOCRACIA - sin comentarios
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(Luego de cerca de cuatro años de los sucesos de octubre de 2003, ahora se les ocurra allanar la casa de Goni)
Por: Eduardo Campos V. (*)
Los que siguen de alguna manera las notas que escribo, bien sabrán que nunca fui defensor de Sánchez de Lozada y por el contrario, cuando él gozaba de todo el poder - en aquellos años - no me ahorre en criticas a lo que hacia. A diferencia de aquellos que celebraban sus ideas y contribuyan – así sea con su silencio – a lo que se conoció como la capitalización (la venta de la patria) siempre me situé en la acera del frente ese proceso. Claro, ahora muchos son colaboradores - también - del actual gobierno y sin el mayor rubor han pasado de ser neoliberales a indigenistas. Pero no es ese el tema de esta nota

Lo que ha sucedido en pasados días - el allanamiento de la casa de Goni - es sin duda, un hecho paradójico. Uno no entiende como es posible que ahora, luego de cerca de 4 años de los sucesos de octubre del 2003, se les haya ocurrido semejante “idea brillante”. ¿Pensarán que Goni – con lo astuto y calculador que le conocemos – haya dejado evidencias contra él mismo?, ¿será posible que en algún rinconcito de su lujosa casa en la zona sud de La Paz, se haya quedado alguna prueba de su responsabilidad en los sucesos luctuosos de ese octubre negro? Claro que no, el sentido común nos lo dice.
Entonces, uno se pregunta: ¿Qué se pretende con aquella medida – evidentemente extemporánea – que con seguridad no aportará nada al proceso de acusación contra Goni?, ¿a quien favorece, reposicionar el tema de octubre negro, sin avanzar efectivamente en el proceso? Nuevamente el sentido común nos orienta en este caso. Esta claro que con el allanamiento no se aportará sustancialmente al proceso acusatorio y en todo caso, se trata de un atropello innecesario y alevoso que no tiene justificación. Como viene haciéndolo en varios otros temas, el gobierno, cada vez que no puede resolver lo que se acumula en la coyuntura, recurre a “fabricarse” acciones destinadas a distraer la atención pública, montando para ello verdaderos shows, pensados y diseñados por los “genios de la publicidad” que tan discrecionalmente manejan el canal estatal e ingentes recursos públicos para financiar solicitadas en todos los medios de difusión del país.
En todo esto, lo que es deleznable es la actitud de la fiscalia, porque bueno que los “genios creativos” del gobierno, diseñen ésta y otras patrañas, ya no es ninguna novedad, pero que autoridades judiciales se involucren en las mismas, ya es preocupante. Si hoy se allana la casa de Goni, desconociendo las garantirás consagradas en las Constitución Política del Estado, mañana puede ser la casa de cualquier otro ciudadano. Esas son prácticas totalitarias que atenta el estado de derecho y tiene el propósito de sembrar el terror y la inseguridad. En el tema concreto del juicio a Goni, si algo puede garantizar que se lleve adelante un verdadero juicio de responsabilidades, es el respeto a las leyes y una actitud impecable de los administradores de justicia. Por lo demás, esta claro que no hacen falta allanamientos y otros recursos tardíos para acusar a Goní como el responsable de aquellas muertes
En este país, no debe haber un boliviano que dude respecto de la responsabilidad de Goni por los sucesos de octubre negro. Para sustentar el proceso acusatorio contra él, no hacen falta más pruebas que los mismos sucesos luctuosos. Como todos recordamos, en aquel octubre murieron más de 80 personas, producto de las desmedidas decisiones de represión - que a todas luces - fueron ordenadas por el ex presidente y sus ministros de gobierno y defensa. Esto lo saben por supuesto – también - los “asesores creativos” del gobierno, que están más interesados en reposicionar el tema de octubre negro y no tanto en aportar pruebas al proceso. Claro, mientras no se establezcan responsabilidades concretas por aquellos hechos, siempre será muy fácil involucrar a quien se les ocurra, aprovechando la nebulosa que envuelve el proceso, para – como en este caso - sacará de foco, los sucesos de Tarija, los bloqueos de los ropavejeros, las dispuestas entre cooperativistas y trabajadores mineros, las demandas de los sectores de salud y educación y otras movilizaciones que demandan soluciones concretas de parte del gobierno.
Por lo demás, ya que están empeñados en reposicionar el tema de octubre negro, antes que ir tan sólo tras el fantasma de Goni, deberían – también – interesarse por aquellos otros que irresponsablemente “empujaron” a miles de ciudadanos a la muerte. De los sucesos de octubre de 2003 – el sentido común nos lo dice – son tan responsables los que ordenaron que se reprima desmedidamente, provocando cientos de heridos y muertos, como los que azuzaron las movilizaciones y los asaltos a instituciones e instalaciones públicas.
Si algo puede garantizar que sucesos como el de octubre del 2003 no vuelvan a suceder en el país, es que nunca más existan gobiernos despóticos y totalitarios y dirigencias irresponsables y temerarias. La represión y el terror como prácticas de estado, sumadas a la irresponsabilidad de dirigentes sociales temerarios, sólo nos acerca a la violencia, cuando lo que necesitamos como sociedad, es la construcción de un futuro en paz y democracia.
*) Director A. C. Cramer
eduardocamposdc@yahoo.es
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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