ANTI-IMPERIALISTAS TRASNOCHADOS
el 18 ene En: POLITICA Y DEMOCRACIA articulos de EDUARDO CAMPOS VELASCO - sin comentarios
(A la media noche del 31 de diciembre del 2006 – motivados por un profundo sentimiento antiimperialista – el Presidente y su gabinete, decidieron que llego la hora de pedirles visa a los turistas estadounidenses) Por: Eduardo Campos V. (*)
Tantos sucesos dramáticos ha vivido el país en estos primeros 15 días del nuevo año que han quedado casi inadvertidos, temas como éste de la visa a los turistas estadounidenses. Más allá de lo anecdótico de que se haya aprobado a la media noche y con un alto sentimiento antiimperialista, ésta decisión acaba confirmando que en el seno del gobierno, no hay la menor predisposición de mejorar las relaciones con los EE UU (primera potencial mundial) e incluso se hace todo para empeorarlas.
¿De que cabeza brillante habrá salido semejante idea? No se sabe, aunque es posible suponer que haya sido sugerida desde el caribe. Por supuesto, ningún “asesor” mínimamente sensato (en temas económicos, en relaciones internacionales, turismo, etc., etc.) pudiera inducir a semejante decisión. La pregunta es: ¿Qué gana el país con esa medida? y no hay que saber mucho del tema, para darse cuenta que nada y por el contrario el país pierde. Bolivia – debiéramos saberlo todos – es uno de los países de menor desarrollo del planeta y en gran medida, salir de esa situación, dependerá de un mejoramiento de las relaciones con el resto del mundo, principalmente con países como los EE UU que objetivamente cooperan al nuestro en varios ordenes.
Por otra parte, pedirles visa a los turistas – de EE UU o cualquier parte del mundo – es una acción que atenta la aún frágil industria turística del país.
Se conoce que la mayoría de los turistas que ingresan a nuestro territorio, lo hace aprovechando la disponibilidad de un par de días más, en su estancia en el continente (Perú, Chile, Argentina, principalmente) lo que evidencia que Bolivia, aun no es un destino turístico pleno y exclusivo.
Con la medida - por lo menos los turistas estadounidenses - simplemente no ingresarán al país, ya que no les estamos haciendo el favor de permitirles que nos visiten para que dejen su dinero (no vayan a creer que ahora se tomaran la molestia de tramitar su visa en Washington).
Pero no sólo llama la atención la medida, misma – como lo señalamos - perjudicará enormemente al turismo nacional, sino la parafernalia que se montó para la aprobación de ese decreto y otros más.
Por algún motivo “desconocido” el Presidente y sus Ministros, decidieron reunirse a la media noche del 31 de diciembre (noche de año nuevo) y trasmitir por televisión nacional una sesión de gabinete de manera inextensa. Esta sesión de gabinete, minuciosamente planificada para su “puesta en escena”, probablemente descuido los ensayos, lo que ocasionó que varios de los atores (léase ministros) – a ratos – olvidaran el guión, que prontamente fue auxiliada por la ayuda de apuntadores. Como en el teatro, con textos preelaborados, uno a uno, fueron aprobados un conjunto de decretos, entre los que se incluyó el referido a la visa a los turistas estadounidenses.
Así la “genial idea” de mostrarse ante la opinión pública como “responsables y trabajadores”, acabó dando la sensación de ser una ocurrencia graciosa, con una alta pérdida del sentido de realidad. ¿A quien se le habrá ocurrido la ingeniosa idea de sesionar a media noche? No sabemos, pero es posible que sea creación colectiva.
En lo que va del gobierno actual, es una constante, el darle excesivo sentido simbólico a todas sus acciones. En este caso, no es muy difícil deducir que él o los “genios creativos” que sugirieron la sesión ministerial de año nuevo, partieron de la constatación de que es una tradición - entre seria y ocurrente - del pueblo (en nuestro país y en varias lugares del mundo), el realizar - algunas acciones - justo a la media noche del 31 de diciembre, con la ilusión de que cumplan en el transcurso del nuevo año que comienza. En la noche de año nuevo, la gente suele subir gradas, esperando mejorar el año que se inicia; camina por las calles con maletas, con la ilusión de que pueda viajar en el transcurso de la gestión; cuenta billetes, para que económicamente mejoren, come 12 uvas, enciende velas, etc., etc.
Esta claro que el Presidente y sus Ministros, no hicieron su sesión – esa noche - para hacerlo todo el año; que por lo demás, es una responsabilidad más que una expectativa. No creo que ese fuera su propósito, sino más bien – supongo - para ponerse a tono con las tradiciones y costumbres populares, de manera tal que el pueblo, valore su actitud y tenga mayor confianza en lo que hacen. Obviamente, hay mucho de ingenuo en todo eso, pero llama la atención su manifiesta predisposición a manipular la opinión pública; principalmente de aquella desprovista de criterio y sentido común. Sin embargo, lo que olvidaron los “genios creativos” de la publicidad fue que todos o casi todos, a esa hora (la media noche de año nuevo) hacen muchas tonterías y evidentemente, no tienen tiempo para ver las tonterías que otros hacen.
Para no herir el sentimiento popular que confía mucho en esas prácticas, pudiéramos suponer que es posible que además de la sesión de gabinete que pasaron por televisión nacional en vivo, el Presidente, sus Ministros y sus operadores políticos – esa noche - además de la sesión, le hayan dedicado algún tiempito a organizar movilizaciones y toma de prefecturas. De esa manera, las prácticas tradicionales de la noche de año nuevo y la realidad, pudieran llegar a tener alguna correspondencia.
*) Director A. C. Cramer
Democracia, Equidad y Desarrollo


















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