Por: Gonzalo Chávez A.*

Cuáles son las prioridades del gobierno de Evo Morales? La nacionalización de los hidrocarburos, la Asamblea Constituyente, la segunda reforma agraria, la nueva ley para la educación, y muchos discursos. La oposición también baila a los sones de la agenda impuesta por el Poder Ejecutivo. ¿Cuándo fue la última vez que usted escuchó a alguien decir que en realidad el objetivo número uno, dos y tres del país es la creación de empleos productivos y dignos? Ciertamente durante alguna de las campañas electorales. Después se produce una dislexia colectiva, se confunde medios con fines. La historia se repite hace por lo menos 30 años. Pasada la euforia de las promesas, la capitalización, la reforma educativa, la nacionalización, la Constituyente, la descentralización, de instrumentos se convierten en objetivos de la política pública. Y las verdaderas metas del desarrollo, trabajo para la gente o menor pobreza, pasan al baúl del olvido. El Gobierno actual, en la focalización de objetivos no se está siendo nada revolucionario. Las poses sí han cambiado. Mentón 180 grados, mirada de quien está viendo el futuro, ojos de ternura revolucionaria, pecho inflado como huminta, mechón levemente caído en la frente y con voz grave y algo entrecortada, el revolucionario oficialista dice: "Nuestra amada paaatriiiia está en peligro". Del lado de la calle, los simples mortales se preguntan: ¿Joven, y mi peguita? ¿no tengo chamba, compañerito? Bien caché la paradita, bien lindo habla usted, pero para mí, patria es trabajo, por eso me estoy yendo a la madre patria, porque dicen que en España sobra laburo. Así que muy linda su revolución, orgulloso voy a estar de ella, trabajando en algún café o construcción en Madrid. En cuanto muchos bolivianos emigran en búsqueda de días mejores, otros se matan por una fuente de trabajo. La tragedia de Huanuni muestra dolorosamente que la ausencia de políticas mineras y la incompetencia en la gestión pública también matan. El empleo se ha convertido en una cuestión de vida o muerte. Así que, ¿queste las fuentes de trabajo? Está por terminar el año y habían prometido crear 90 mil puestos de trabajo. El licen oficialista responde, con una cara de quien ya vio muchas revoluciones: "No sea usted pues impaciente compañero, no le haga el juego a la derecha, no ve que éste es un proceso con matices dialécticos de idas y también de vueltas. Todo cambio es complejo, abigarrado y en cuya multicausalidad estamos trabajando, mañana tendremos la vigésima cuarta reunión para hablar el tema. Además, yo soy revolucionario, no mago". Sin duda el tema del empleo necesita estar en otra dimensión. La dimensión de la urgencia absoluta, de la prioridad nacional, de la lucha por la vida. El empleo es la mejor política social, ésta es una consigna que debería ser repetida 24 horas al día, siete días a la semana y 12 meses al año, tanto desde el Gobierno como desde la sociedad civil. El empleo es paz y solidaridad. La creación del empleo productivo debe ser el centro de la revolución y tener un estatus más elevado que la nacionalización, que apenas es un medio. Deberíamos impulsar una masiva movilización por el empleo y la producción, entre todos los bolivianos. Ésta es una causa que debería unirnos. El primer paso es visibilizar que el problema central en Bolivia es la falta de trabajo, y que éste debe la prioridad tanto del sector privado como de la acción publica. Para lograr esto se requiere un diluvio de acciones, que a continuación las menciono de manera desordenada por culpa de mi entusiasmo desdemedido sobre el tema y la tremenda pena que siento por lo de Huanuni. Al igual que todas las mañanas en los noticiosos, se anuncia la cotización del dólar, se debería mencionar cuántos empleos fueron creados en el día. Deberíamos hacer campañas para visibilizar y reconocer a empresa, sectores, organizaciones no gubernamentales, municipios, agencias públicas que crearon o ayudaron a crear fuentes de trabajo. Éstas son las (os) nuevas (os) magníficas (os) del empleo. Organizar foros, seminarios y debates que compulsivamente analicen y difundan programas e iniciativas para crear empleos. Semanalmente, radios y televisión deberían entrar en cadena nacional para evaluar y difundir acciones para crear empleos. Tener una especie de tribuna libre del empleo y la productividad. Crear el día nacional de empleo productivo. Reemplazar en los medios de comunicación a los políticos por los emprendedores productivos. ¡Abajo los analistas políticos y económicos¡, entre los que me incluyo, ¡vivan los agitadores productivos, los militantes de la competitividad, los activistas del empleo¡ Éste es un excelente momento económico, el contexto externo es maravilloso, el Gobierno tiene plata, la cooperación internacional está con ganas de seguir apoyando. Haga patria, cree o contribuya a crear un empleo productivo. La creación de empleo debe ser un imperativo ético. Ésta debería ser la nueva obsesión nacional. Todos con la revolución del empleo y la vida.

 *Gonzalo Chávez es economista.