ERRADICACIÓN VOLUNTARIA: Una manera de decir SI, (queriendo decir NO) a la erradicación de cultivos de coca.
Por: Eduardo Campos V. (*)
En pasados días, en ocasión de la celebración de 19º aniversario de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), el Presidente de la Republica expresó su decisión de industrializar la hoja de coca para la exportación, a tiempo de destacar la eficiencia de la política antidrogas en materia de interdicción. Por otra parte, reiteró que en Bolivia no habrá “cultivo libre de coca”, exhortando a los cocaleros de los yungas (la mayoría de ellos, sus correligionarios) a continuar con el “plan de erradicación voluntaria” que ejecutan, tan “exitosamente” sin enfrentamientos, heridos o muertos. Finalmente, enfatizo que continuará con el plan (¿?) con la cooperación internacional, sin chantajes, ni amedrentamientos.
Estas declaraciones, pueden pasar desapercibidas, para cualquier ciudadano que se desentiende del tema o no tiene un interés concreto en el asunto. Para los cocaleros - beneficiarios directos del negocio – es una ratificación del “permiso” que tienen, por parte del Presidente, para seguir expandiendo sus cultivos en todas las zonas inter-andinas y tropicales del país. No es una novedad. Ya lo sabíamos. Ésa es la factura que el gobierno tenía que pagar a su base política y social que le llevo al poder.
Sin embargo, ¿que impacto tendrán éstas declaraciones en aquellos países de los que – lamentablemente dependemos – como es el caso de los EE UU no?, ¿cual será su lectura de éste discurso que dice SI, queriendo decir NO?, ¿verán racional y responsable que se fomente la proliferación de la materia base para la fabricación de cocaína?, ¿les parecerá responsable una plan de erradicación voluntaria, que en los últimos meses a incrementado los cultivos de 4.000 mil hectáreas a más de 26.000 has?
En esas condiciones, ¿será posible pensar que las negociaciones que encabezó el Vicepresidente de la República, la anterior semana en Washington (EE UU), para negociar la ampliación del Andean Trade Promotion and Drug Erradication Act (ATPDA), pudieran tener algún éxito?, sobre todo, si se toma en cuenta que precisamente el ATPDA, es una medida discrecional del gobierno de los EE UU, para liberar de aranceles a la importación de productos provenientes de los países andinos que luchan contra el narcotráfico, entre ellos Bolivia.
Por otra parte, evidentemente las acciones de interdicción han tenido relativo éxito en los últimos meses. Datos referidos a la incautación de droga en los últimos 6 meses, señalan que se han incautado 90 toneladas de droga de febrero a julio del presente año, superando en el 100% a los realizados en la gestión 2005, cuando se incautaron sólo 46 toneladas. Sin embargo, este incremento de la incautación de droga, parece más bien asociado al incremento de hectáreas de coca y por ende de la producción de cocaína en el país, antes que a un mejoramiento de las acciones de control y represión – las que claramente – tampoco han merecido un mayor apoyo en cuanto a recursos y medios en este periodo. La situación pudiéramos graficarla de la siguiente manera: los gatos cazan más ratones, no por que sean mejores gatos, sino por que hay más ratones.
Pero de todo esto - que al final no es una novedad - lo que realmente llama la atención es el anuncio de la posibilidad de exportar coca a Sudáfrica. Según el Primer Mandatario, los sudafricanos estarían dispuestos a comprarnos “sin ningún problema”, compras similares a las que efectúan del Perú, por más de 90 millones de Dólares. Éstas son palabras mayores “90 millones de Dólares”, ¿se imaginan cuento es eso para una economía como la nuestra? Entonces uno se pregunta: ¿no será mejor que se deje sin efecto la anunciada “erradicación voluntaria”, para poder ampliar nuestras exportaciones?, hay está la salida.
Pero como a todos (o casi todos) el entusiasmo se nos pasa pronto, por que nos damos cuenta que hay – por lo menos - graves errores de datos. Lo que sucede es que, existe la posibilidad de que el Perú exporte a Sudáfrica un valor aproximado a los noventa mil dólares por concepto de coca. Esa es la realidad y basta echarle una mirar por Internet a las exportaciones del vecino país para caer del sueño.
Ojala que el gobierno, revise sus datos, su plan y sobre todo su conducta. Mientras tanto, miles de trabajadores vinculados a las exportaciones de manufacturas por el ATPDA, ven como se les derrumba su futuro, por la falta de decisiones oportunas serías y responsables. Basta de decir SI, queriendo decir NO, en este tema y otros. (02/08/06-La Patria)
(*) Director A. C. Cramer
educamposv@hotmail.com
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