Publicado por: El Dia (Santa Cruz - Bolivia)
Visita. El Día estuvo en Puerto Suárez donde lamentan que el Gobierno y la empresa hindú Jindal no pudieran despertar al "gigante" dormido
Empezó la desmovilización de la maquinaria
El proyecto de desarrollar el gigante de hierro que existe en la serranía del Mutún quedó estancado y nuevamente corre el riesgo de verse postergado mientras las autoridades regionales miran del palco y esperan que el Gobierno nacional y la empresa Jindal Steel Bolivia solucionen sus diferencias, en el que ambos se acusan de no haber cumplido con sus compromisos de facilitar las operaciones y sus inversiones, respectivamente.
Sin operaciones. Tras recorrer 32 kilómetros desde la ciudad de Puerto Suárez, por un camino pedregoso, sin mantenimiento que a duras penas un par de llantas soportan una utilidad de apenas tres meses por el recorrido diario a la cima del Mutún, pudimos constatar la desmovilización de toda la maquinaria, volquetas, tractores, retroexcavadoras en este cerro donde aflora el hierro y donde ya no existe operación alguna de excavación o procesamiento de las rocas ferrosas.
Desde fines de abril, la empresa que se adjudicó el proyecto paralizó las operaciones, porque el 8 de marzo se suspendió el contrato de Riesgo Compartido con la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) y al menos unos 70 trabajadores de campo se quedaron en stand by, mientras la operadora anuncia que probablemente, y si el Gobierno readecúa el contrato conforme las posibilidades y necesidades de suministro de gas.
Los trabajadores van a firmar a la empresa y luego al cabo de algunas horas se retiran, entre tanto los administrativos continúan de manera normal ejerciendo sus operaciones, según dijeron algunos trabajadores que fueron consultados en las oficinas ubicadas en Puerto Suárez.
Sin embargo, pese a que unos niegan que serán despedidos, otros dicen que ya les entregaron una carta de preaviso, donde les anuncian rescisión de contrato y que dejará de ocupar sus servicios laborales, empero el trabajador que recibió este memorándum, prefirió resguardar su identidad.
Situación. El municipio de Puerto Suárez, con un gran potencial de crecimiento al encontrarse en la frontera y en las faldas del yacimiento de uno de los minerales comerciales más importantes del mundo como es el hierro, es un pueblo polvoriento y sin movimiento económico, porque sus calles sin pavimento, asfalto o losetas en tiempos de sequía dejan la ciudad con un aspecto de tierra olvidada con hojas de árboles llenas de polvos así como todo lo que se expone al tráfico de los motorizados.
"Nosotros no solo podemos hacer una calle, una avenida, podemos cambiar, queremos pedir al pueblo la colaboración para que se desarrolle el proyecto, sino no podemos hacer nada", dijo Dhiranirod Parida, vicepresidente de minas de la empresa india Jindal, en un momento en que los pobladores movilizados con el alcalde Roberto Vaca, exigiendo que esta empresa cumpla con la construcción de una carretera de 50.000 metros cuadrados que atraviesa el pueblo.
Entre tanto, otros vecinos de Puerto Suárez iniciaron una movilización para revocar el mandato del alcalde, porque es quien debería realizar gestión y no la empresa Jindal, porque esta empresa está allí para ejecutar el proyecto del Mutún.
Vaca, admitió que su municipio no ha mejorado porque su presupuesto es de apenas 14 millones de bolivianos anuales y necesita las regalías de las operaciones Mutún.
Por su lado, el dirigente cívico de esta localidad, José Luis Santander, dijo que esta población no eligió ni llevó a Jindal para que opere. "Sobre el contrato que tienen con el país, nosotros seguimos luchando para que este continúe, y le estamos exigiendo un compromiso a la ESM para que cumpla con el contrato. Los 18 millones de dólares que les han ejecutado han sido mal encaminados, pero será la parte legal la que lo defina", señaló el dirigente.
Inversiones de Jindal. En dos años de operaciones la compañía debía invertir $us 600 millones, no obstante, el Gobierno dice que no ha cumplido, pero Jindal indica que se ha realizado una auditoría y en un par de semanas se tendrán los resultados para demostrar que existe la inversión.
La empresa ha montado oficinas en las faldas del cerro, con capacidad para unas 200 personas, pero aún no están habilitadas.
Se tienen otras oficinas habilitadas a 12 kilómetros, donde operaban los laboratorios y sus oficinas. En cuatro años el Gobierno ha ejecutado una boleta y la segunda ya ha sido solicitada su ejecución.
"Tenemos la seguridad que hemos invertido, porque se han hecho las compras, los contratos con los proveedores para las plantas y eso se puede demostrar", dijo el jefe de Responsabilidad Social de la empresa, Sandro Rojas.
El factor agua. Cuando se ejecutó la primera boleta por incumplimiento de inversiones Jindal adujo la falta de legalidad de las tierras, este año indica la falta de gas. Parida señaló que el proyecto además debe contar con agua, se necesitarán 5.550 de pies cúbicos por hora para el proyecto con aguas de la Laguna Cáceres, no obstante, según algunos ambientalistas esta no es la opción porque los ecosistemas del Pantanal responden a un proceso dinámico inundación/sequía y que el agua embalsada implica enormes impactos sobre la biodiversidad y riesgos para la salud humana (cólera, mosquitos y otros).
Gas
Reunión entre Jindal e YPFB será mañana
El presidente de YPFB Corporación, Carlos Villegas, informó que este mañana ejecutivos de la estatal petrolera y la empresa Jindal se reunirán para considerar el contrato de compra venta de gas natural requerido para el Mutún. “Nos reunimos el 14 y a partir de ahí, empieza la negociación hasta cerrar el contrato comprometiéndonos, en una primera fase, a la entrega de 2.5 millones de metros cúbicos por día, quiero que quede muy claro, es una primera fase, conforme el proyecto a diseño final", dijo.
Bernardo Prado:
'Sabían de la demanda del gas'
Revisando la cuadragésima séptima cláusula (C47) del “Contrato de Riesgo Compartido del Yacimiento Mutún”, salta a la vista que el Gobierno boliviano asume el compromiso de “garantizar la provisión de gas natural” a la Jindal Steel Bolivia (JSB), empresa encargada de ejecutar tan importante emprendimiento para nuestro país. Obviamente que la responsabilidad de cumplir la garantía del Gobierno recaerá sobre YPFB una vez que se haya firmado el contrato para la provisión de gas natural con la JSB.
La C47 establece el contrato para la provisión de gas natural interrumpible ya que YPFB le vendería gas a la JSB, según la demanda que esta tenga en función al desarrollo del proyecto siderúrgico.
Para eso, según la C47, YPFB asignaría los volúmenes de gas al Mutún en base a los Contratos de Operación que tiene firmados con las empresas petroleras que operan en el país.
Es de suponerse que ahí entrarían en juego los respectivos Acuerdos de Entrega de Gas Natural firmados entre YPFB y los operadores en mayo de 2009. Sin embargo, las últimas declaraciones de la estatal petrolera parecen no tomar en cuenta la C47 y ahora se habla de invertir en exploración para satisfacer la demanda del proyecto siderúrgico. Al respecto, invertir en exploración siempre es bueno y de hecho es lo que más falta le hace a Bolivia en materia hidrocarburífera. Además de dinero, la industria petrolera requiere tiempo y es lo que menos se tiene cuando hablamos del Mutún. ¿Cuál es la mejor solución? ¿Es necesario iniciar una campaña de exploración específica para satisfacer la demanda del Mutún? Si consideramos únicamente el proyecto del Mutún dudo que esta sea la mejor alternativa.
¿No sería mejor solución reasignar parte de los volúmenes de gas producidos que se destinan a los mercados externos en el entendido de que el abastecimiento interno de gas natural es una prioridad constitucionalmente establecida? Personalmente considero que esta es la mejor alternativa, tiene sus bemoles como ser la negociación del precio y otros aspectos.
Analizando la amplia base de documentación disponible en HidrocarburosBolivia.com, vemos que YPFB ya realizó una estimación de la demanda de gas natural que tendría El Mutún, dicha estimación se hizo en base a un análisis de información proporcionada a la estatal petrolera por el Ministerio de Minería y Metalurgia en septiembre de 2008 y los resultados se reflejan claramente en el Plan de Inversiones de 2009/2015. En dicho Plan, YPFB calculó que el incremento en la demanda de gas natural para el Mutún entre el 2011 y el 2018 sería el siguiente:
2011 = 2.7 millones de metros cúbicos diarios (MMCD) / 2014 = 4.7 MMCD / 2018 = 8.4 MMMCD
El mismo documento establece que para transportar el gas al Mutún, al menos hasta el año 2018, sería necesaria la ampliación de la capacidad de transporte del Gasoducto Bolivia-Brasil mediante una paralela de 32” y 187 km de longitud que estaría distribuida en 5 tramos, dicha ampliación permitiría un flujo adicional de 5 MMCD y sería ejecutada por la empresa Gas Transboliviano S.A que es responsable por el funcionamiento del GASBOL. Para eso se estimó que sería necesaria una inversión de $us 240 millones o $us 350 millones (esos son los montos que se mencionan para el mismo proyecto en diferentes puntos del Plan de Inversiones de YPFB 2009-2015, seguramente es un error de transcripción, ante la duda sobre el dato correcto se mencionan ambos) sea cual sea el caso, esos montos son muy inferiores a los $us 1.000 millones que ahora YPFB considera necesarios para el tendido del ducto que transportará el gas al Mutún.
A partir del año 2018, YPFB tenía previsto de que tras finalizar el contrato GSA con Brasil (2019), y suponiendo que no exista renovación del mismo, la Planta de Río Grande podría suministrar 5 MMCD en firme para el Mutún pero no se menciona ninguna alternativa en el caso de que el GSA se extienda más allá del 2019, situación que es la más probable.
http://www.eldia.com.bo/index.php?c=Portada&articulo=Desmantelan-el-Mutun-y-el-sueno-se-desvanece&cat=1&pla=3&id_articulo=91104