Publicado por: OxigenoBolivia.com

Por: Alejandro Delius Tejada

Amor Profundo:

Veo, aunque no lo veas; tu infinito amor, tu paciencia sobrehumana, tu permanente nobleza, tu abrazo protector, tu calma perdurable, tu espíritu inteligente, tu grandeza brillante, tu mano cuando anhelo, tu presencia constante, tu verdad como el pan, tu voz que destila paz cuando hablas, cuando me miras, cuando reflejas tu fe en mí. Eres como la vida misma, y quiero cuidarte, y quiero rendirte un homenaje. La persona que imaginaba solo en ideas hoy está aquí, dándome la fuerza que le queda solo para hacerme bien, soportando mis inclemencias. Soy un hombre leal, lo seré contigo hasta la muerte, creeré en ti desde un gran edificio o debajo de un puente.

Pienso en conceptos que determinen la dimensión del Universo que se mueve en la espalda de tus ojos. Trato de comprender, científicamente, la suerte improbable de haberte encontrado. Pronostico que será el abrazo quien gobierne la interpretación de estas horas, imagino caminarte con otras palabras, amarte de nuevo.

Jamás pensé nadar en los momentos navegantes de una mujer como tú. He vivido creyendo que tantas cualidades humanas, juntas, eran solamente proyecciones idealistas del amor. De pronto un día, con los ojos en meditación, giré la cabeza y estabas ahí. Cambiaste mi vida como un ángel. Soy feliz por habernos encontrado.

Odio Profundo:

En tus ojos oscuros, y vacíos al mismo tiempo, puedo ver el terror apoderando tus instintos pestilentes, tus maneras desagradables, tu tono de andar insoportable. Sé que te pierdes en cansancio sobre las frías baldosas donde te arrodillas, sé que te hundes a tal punto que el ego NO te permite ver.

El engendro espiritual que resultaste es un oscuro mensaje para tu futuro, tendrás que completar la liberación de tu carga cuando seas como el gato siete vidas, como el pez fugu, como la piedra que habla. El karma NO es un veredicto político del humano, eso es algo que los diminutos reductos de tu cabeza no están equipados para comprender, eso es algo que te camina encima como si fuera un feroz elefante. Tu ingenuidad xenofílica NO te inyecta paz cuando intentas calmarte, tu odio se ventila por los poros, y huele mal. Crees que tienes una guerra mundial pero jamás intentaste conocerme, ahora llevas el corazón podrido con latido miedoso.

Eres letargo, amargura, impertinencia, culpa, dolor, soledad, vacío. Eres hueco profundo, camino perdido, lágrima congelada, vida sin vida, susto infinito, caso cerrado.

Equilibrio

El espíritu humano tiene el poder de dibujar en su interior todas las intensidades posibles. Las formas positivas o negativas llevan a caminos diferentes, con tonalidades diferentes, con desenlaces diferentes.

No es buena idea vivir en constante visita a los extremos de las fuerzas opuestas, la repetida ausencia de equilibrio nos destruye. Hay que cuidar las palabras o asumir las implicaciones de su presencia. Hay que pensar en amar más, dañar menos, tratar de vivir en perseverante calma.

Que el poder de nuestra palabra siempre nos sirva de protección, de ayuda, de buenos momentos. Que el poder de nuestra palabra sea nuestra bandera, nuestra cara, nuestra esencia, nuestra huella en el tiempo, el arma secreta que nos ampara.

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