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La Coctelera

PLATAFORMA DE DISCUSIÓN DEMOCRÁTICA

Democracia, Equidad y Desarrollo

1 Septiembre 2014

Publicado por: El Duende (Oruro - Bolivia)

Por: H. C. F. Mansilla (*)

Brevemente quisiera explicar por qué escribí esta colección de ensayos (Una mirada crítica sobre el indianismo y la descolonización. El potencial conservador bajo el manto revolucionario, La Paz: Rincón Ediciones 2014). Pudiendo equivocarme fácilmente, sostengo que la vida social y política nos depara muchas sorpresas porque no transcurre según esquemas evolutivos fijados de antemano o de acuerdo a leyes inexorables del desarrollo histórico. Lo que pasó con el colapso del sistema socialista a nivel mundial (1989-1991) o lo que sucede actualmente con el éxito económico y comercial –de carácter capitalista– en países oficialmente comunistas como China y Vietnam nos muestra, en el fondo, la poca capacidad explicativa de doctrinas como el marxismo o la Teoría de la Dependencia. Si se me permite una hipótesis concluyente, diría que los notables edificios teóricos basados en el marxismo no han resistido la prueba de los tiempos y de la prosaica realidad cotidiana.

En esta línea adelanto la tesis central de mi libro. Habitualmente nuestros intelectuales progresistas se inclinan a descubrir aspectos revolucionarios y, por lo tanto, muy positivos en las tradiciones populares y en las doctrinas que atacan el legado europeo-occidental. Creo que es útil y provechoso invertir la dirección de este esfuerzo y, por consiguiente, analizar el posible potencial conservador bajo el manto de tendencias revolucionarias. Supongo, por ejemplo, que el enaltecimiento indianista del orden prehispánico como si este hubiera sido un paradigma de fraternidad y prosperidad, es una clásica ideología que justifica como ejemplar un sistema social autoritario, jerárquico y poco innovador. Por otra parte, afirmo que los elementos más conservadores de la sociedad boliviana se han refugiado en las fuerzas de orden público (militares, policías, jueces, abogados, fiscales) y en los estratos intelectuales del país. Estos últimos, sobre todo los que hablan a nombre de los explotados y de las víctimas del imperialismo, representan, en general, las ideas más rutinarias y convencionales en torno a la historia, al ordenamiento social y a la moral colectiva, pero se trata de ideas expuestas mediante una vigorosa retórica revolucionaria. Y casi todos estos intelectuales progresistas tienen un relativo éxito porque apelan astutamente a los prejuicios irracionales de una buena parte de la población y al memorial de agravios que permanece incólume. Este último no es analizado fría y objetivamente, sino evocado con emoción e inflado artificialmente para sacarle un provecho material e ideológico.

Mi libro tiene, por lo tanto, el propósito de estudiar algunos aspectos centrales del imaginario colectivo de la nación boliviana, el cual, en los últimos tiempos, ha sido influido fuertemente por los enfoques indianistas y las teorías de la descolonización. Este imaginario colectivo se basa a menudo en una especie de sentido común que comparten amplios sectores sociales en el país. Un sentido común, por más extendido que esté y por más representantes doctrinales que tenga, no se halla por encima de la crítica científica. Las variantes del sentido común dan a conocer los anhelos postergados de una buena parte de la población, y por ello poseen una gran legitimidad. Pero a menudo este sentido común abarca también los prejuicios irracionales, las animadversiones profundas y los resentimientos de vieja data que alimentan dilatados grupos sociales, prejuicios que, en general, no constituyen elementos confiables para edificar una convivencia razonable en la época actual.

Bolivia constituye hoy una sociedad altamente compleja, que no puede ser comprendida convenientemente según los esquemas simples y simplistas de muchos intelectuales progresistas. Para ilustrar esta problemática podemos mencionar, sin riesgo de una grosera equivocación, la relevancia práctico-política de la modernidad entre los sectores poblacionales a los cuales están dirigidos los enfoques del indianismo y la descolonización. Esos sectores tienen como meta normativa, a menudo de forma espontánea, una modernidad económica y tecnológica, que también a nivel mundial posee una fuerza normativa considerable. Esta modernidad influye poderosamente sobre toda la sociedad boliviana, en sus más diversos estratos sociales y grupos étnicos. Las capas juveniles urbanas de origen indígena han adoptado, por ejemplo, los valores centrales de orientación de proveniencia moderna-occidental, sobre todo en los terrenos de la elección profesional-vocacional, el nivel de consumo masivo y el campo de la diversión y el ocio. Es improbable que estos estratos juveniles quieran renunciar a la libertad erótica, al uso de aparatos electrónicos y al disfrute de modas que proceden del modelo civilizatorio globalizado.

Toda esta problemática ha sido formulada en muy distintas variantes y terminologías en los últimos cien años, por lo menos desde los escritos pioneros de Franz Tamayo y Fausto Reinaga, que son imprescindibles para entender las raíces históricas del indianismo y la descolonización. Hoy en día el indianismo y la descolonización han adoptado características deconstructivistas y relativistas, como lo prescriben las modas postmodernistas del momento.

En toda la problemática tratada hallamos un problema que podemos llamar clásico: la brecha entre retórica y realidad, entre el discurso intelectual y político, de una parte, y la esfera de la praxis cotidiana, por otra. Este tema, que siempre interesó a la filosofía y a las ciencias sociales, nos da luces en torno a las tensiones entre el campo de las ideologías, las esperanzas y las visiones del futuro, por un lado, y el accionar diario de los habitantes del país, por otro. Las mismas personas que pueden sentirse inspiradas (y tranquilizadas) por las concepciones indianistas, utilizan la tecnología occidental y se rigen por las pautas consumistas más habituales de la civilización que dicen detestar. Los regímenes populistas y socialistas, que celebran los indianistas y descolonizadores como modelos de evolución histórica, se han servido y se sirven de ideologías muy expandidas acerca de la igualdad fundamental de todos los ciudadanos, pero en la prosaica realidad cotidiana han construido estructuras sociales piramidales que culminan en una élite muy privilegiada. El igualitarismo se revela como un artificio de propaganda para tranquilizar a las masas de la población y para confundir a los intelectuales; lo último es lo más fácil de lograr.

La realidad contemporánea está signada por mezclas étnico-culturales de variada índole. La historia boliviana 㔀como casi cualquier otra㔀 puede ser vista como una serie interminable de fenómenos de mestizaje y aculturación. Además de las mezclas étnicas, se han dado variados procesos mediante los cuales la Bolivia contemporánea ha recibido la influencia de la cultura metropolitana occidental. La consecuencia principal puede ser descrita como una simbiosis entre los elementos tradicionales y los tomados de la civilización moderna. Cultura significa también cambio, contacto con lo foráneo, comprensión de lo extraño. El mestizaje étnico-cultural es uno de sus resultados más habituales, aunque puede ser obviamente traumático, pero también enriquecedor. Pensadores de diferentes tendencias, que van desde Franz Tamayo hasta el indianismo radical, se han opuesto y se oponen a toda forma de mestizaje, pero se puede aseverar que este esfuerzo está condenado a un cierto fracaso simplemente a causa de factores empírico-pragmáticos. Las sociedades exitosas han sido aquellas que han experimentado un número relativamente elevado de procesos de aculturación y mestizaje. El tratar de volver a una identidad previa a toda transculturación es, por lo tanto, un esfuerzo vano y anacrónico, aunque cuenta con simpatías en la Bolivia contemporánea.

Se puede explicitar toda esta temática mediante algunas menciones a la obra de Fausto Reinaga, el más notable precursor del indianismo. Él habló del "odio volcánico que hierve en el alma de mi raza" como la genuina y profunda esperanza para la redención de los indígenas. El estudio de las ideas reinaguistas es importante aun hoy porque algunas de ellas han subsistido con notable persistencia en el imaginario popular boliviano: la política como juego de suma cero, la organización social y ética del ámbito prehispánico como meta normativa de un posible futuro luminoso y el menosprecio del pluralismo ideológico como si este fuera únicamente una sutil política imperialista de dominación.

Al colocar la vivencia existencial como la base razonable y a veces única del trabajo intelectual y, al mismo tiempo, al cuestionar radicalmente la vigencia y la calidad intrínseca de la tradición occidental del racionalismo, Reinaga inaugura un relativismo de valores y una variante de la deconstrucción, y todo esto mucho antes de la actual expansión de las teorías postmodernistas. Aquí reside su importancia: Reinaga se adelantó a su tiempo al edificar un modo de articular ideas y programas que se distancia enfáticamente de la herencia occidental y que postula la experiencia personal como fuente y cimiento de otra manera de ver el mundo. Desde un primer momento Reinaga crea una prosa poética que evoca con pertinencia y pasión sus sufrimientos personales y los de su pueblo.

Reinaga llegó a la conclusión central de que todo el pensamiento occidental desde Sócrates hasta Marx representa una sola lógica dominacional basada en la mentira y el crimen. En varios momentos menciona que su prosa "no ha logrado expresar todo el asco, todo el horror que inspira Europa. […] Occidente ha inventado el hambre y la guerra". La doctrina reinaguista, que nunca respetó las diferenciaciones básicas entre las numerosas concepciones de los otros, los occidentales, ha sostenido que, en el fondo, hay un único pensamiento que engloba y caracteriza a toda la civilización europea. Los matices teóricos – dice Reinaga, influido seguramente por Friedrich Nietzsche – son meras máscaras que encubren la omnipresente voluntad de poder y no dan cuenta de las mentiras del pensamiento occidental acerca de los pueblos extra-europeos. El impugnar y refutar estas falacias se transforma en la misión vital de Reinaga. Y en el análisis de estas falacias encontramos algunas sorpresas, no muy agradables para los izquierdistas ortodoxos.

Muy interesante es el tratamiento del marxismo y teorías afines por Reinaga. Él supuso, por ejemplo, que "el comunismo ya no es un ideal": "los principios se han convertido en apetitos". Sus palabras son definitivas: "El comunismo ha devenido en este suelo y en este pueblo en una fuerza maligna, deshumanizada y reaccionaria, igual o peor que la Rosca gamonal". La doctrina reinaguista consideró al marxismo como mero ingrediente de la detestable tradición occidental, a momentos como la coronación de esa herencia cultural que había que combatir por todos los medios. A esto hay que añadir la crítica de Reinaga a los partidos y a los intelectuales izquierdistas en Bolivia, que él conocía muy bien y que le indujeron a escribir algunas de sus mejores páginas. Reinaga poseía un especial talento para el panfleto político, que utilizó para tratar un tema incómodo hasta hoy, tabuizado por la llamada corrección política: las incongruencias entre la teoría y la retórica de los partidos marxistas, por un lado, y la praxis y la vida cotidiana de los miembros destacados de esos partidos, por otro. La utilización meramente instrumental de los indígenas para fines particulares de los partidos de izquierda era algo muy grave e indignante para nuestro autor. En numerosas variaciones Reinaga fustigó la declinación moral de los políticos y sindicalistas de izquierda, que usaban sus conocimientos, su astucia y posición partidaria no para mejorar o aliviar la situación de las masas indígenas, sino para promover el propio ascenso social, el enriquecimiento individual y el acercamiento a la cúspide del poder político. Su descripción de las rutinas y convenciones de la casta política tradicional, que no cambió gran cosa con el advenimiento al poder del Movimiento Nacionalista Revolucionario en 1952, constituye uno de sus pasajes mejor logrados: Reinaga analiza en detalle la carencia de principios éticos entre los políticos del país, su obstinado oportunismo, su falta de prudencia y tacto y su incompetencia profesional y técnica.

Pero al mismo tiempo Reinaga persiste en una visión edulcorada y, por consiguiente, falsa del pasado indígena prehispánico. Nuestro autor describe de la siguiente manera una comunidad incaica, cuyos elementos centrales pervivirían en las comunidades campesinas del presente que no han sido contaminadas por la modernidad: "No se conoce hambre, mendicidad ni prostitución. No existen ladrones ni holgazanes. Nadie roba; nadie miente; nadie explota. Todos trabajan". […] "No hay comercio; no hay moneda; no hay propiedad privada. Todo es de todos". […] "Todos tienen pan y casa. La tierra, los bosques, las aguas constituyen un bien común". Y esta constelación celestial se extiende al campo del orden público: "La comunidad no conoce ningún temor. Como nunca ha pecado, no espera castigo de nadie. Aquí no hay curas católicos ni pastores protestantes. Ni policías. No hay sotana ni bota militar de ninguna clase".

Conectado con lo anterior hay que mencionar que Reinaga mantenía ideas muy convencionales acerca de la juventud y el erotismo. Sobre la juventud en general afirma en 1978: "Quiere derrumbar todo. La razón y la fe; el arte y la moral carecen de valor. Nada respeta. Nada quiere. Nada admira. No tiene mística, no tiene ilusiones, no tiene ideal. […] Miente, roba, mata. […] Bebe y fornica sin tasa y sin medida. En la embriaguez demencial genocida y suicida, alterna la droga con la guerrilla; la guerrilla con la droga". Inmediatamente después afirma: "La virginidad y la santidad son un imperativo social. Hombre y mujer van al matrimonio vírgenes. Y no hay idea de infidelidad ni de celos". En una palabra: la crítica reinaguista de la racionalidad occidental deja vislumbrar un modo más humano de percibir el mundo, sus dilemas y sus posibles soluciones, pero en terrenos fundamentales el maestro se aferró a valores tradicionalistas y conservadores, sobre todo en la cultura política, en la configuración de la vida familiar e íntima y también en la aceptación de las metas normativas de la incriminada civilización occidental. Reinaga describió con mucho cariño y detalle la comunidad ideal de Sak’abamba, que no conoce las alienaciones modernas porque allí no hay ni dinero, ni comercio, ni forma alguna de explotación. Pero esta comunidad, cuya localización es premeditadamente nebulosa (puede estar en el pasado mítico y también en el futuro anhelado), está orgullosa de poseer los instrumentos generados por la racionalidad occidental: "tractores, bombas de agua, trilladoras, máquinas de hilar y de tejer, molinos mecánicos". Ante la fuerza normativa irradiada por los tractores y la electricidad, el desarrollo estrictamente autóctono se pinta como improbable y claramente como indeseable en una era de normas y metas universalistas.

No hay duda de que la teoría de Fausto Reinaga y las escuelas sucesorias, como las doctrinas de la descolonización, han iluminado los lados flacos de la modernidad occidental, que no son pocos. Y lo han hecho para restablecer la dignidad mellada de los pueblos indígenas. En ambas líneas estas concepciones representan, en el fondo, una respuesta comprensible (dentro de un cierto contexto cultural) al impulso modernizador-globalizante de cuño mayoritariamente capitalista que ha hecho su aparición en gran parte de Asia, África y América Latina desde el siglo XIX y de manera acelerada desde la segunda mitad del siglo XX. Y esta respuesta – con muchas modificaciones y variantes – exhibe algunas de las características que a comienzos del siglo XIX tuvo la reacción romántica contra la Revolución Francesa y contra la transformación de las sociedades europeas en un orden signado por la vida urbana y la industrialización. Al igual que las diversas manifestaciones del romanticismo convencional, la teoría de Reinaga y las doctrinas de la descolonización pasan por alto el hecho de que el estudio crítico del propio pasado y, sobre todo, el cuestionamiento de la modernidad occidental y sus efectos, ocurren después de un contacto o choque prolongado y doloroso con el llamado imperialismo capitalista. Y es precisamente la experiencia traumática de una cultura distinta y exitosa la que promueve el análisis de las propias carencias y la que obliga a un examen de consciencia con repercusiones sociales.

La base última de la problemática aquí tratada reside en una paradoja histórica: el éxito y la facultad de atracción de la modernidad occidental, que es ambicionada y detestada simultáneamente. Casi todas las corrientes indigenistas, indianistas, nacionalistas, teluristas y hasta socialistas combinan un rechazo radical de las esferas política, ética y cultural de la modernidad occidental con una aceptación, a menudo entusiasta, de sus adelantos tecnológicos. En una buena parte del Tercer Mundo se cuestionan enfáticamente los logros del modelo civilizatorio occidental, sobre todo en la perspectiva político-institucional, pero al mismo tiempo se quiere alcanzar rápidamente los adelantos técnicos y económicos que han surgido de ese mismo ámbito. El resultado es una ambivalencia básica y traumática frente a la modernidad occidental, una constelación signada por la propensión a la imitación y el anhelo de producir un nuevo paradigma civilizatorio original.

Para concluir: El resultado es y será probablemente una civilización sincretista, como ha sido la experiencia reiterativa de la historia universal y específicamente la del Nuevo Mundo. Esta cultura que combina aspectos de proveniencia muy diversa predomina hoy en día en el ámbito urbano boliviano, que ya es mayoritario en el país. Con alguna probabilidad y seguridad se puede afirmar que la ideología oficial, las doctrinas del indianismo y de la descolonización y los esfuerzos similares por construir una identidad popular diferente (de la que prevalecía hasta 2005) no podrán sustraerse de la enorme influencia normativa que irradia la cultura globalizadora occidental.

Persiste un dilema fundamental. El imaginario colectivo del indianismo, reacio al espíritu crítico y a ponerse él mismo en cuestionamiento, fomenta al mismo tiempo y paradójicamente la tecnofilia, por un lado, y el infantilismo político, por otro: el respeto a la Madre Tierra permanece en el campo de la retórica y la actividad pública se limita a obedecer las consignas que vienen de arriba. La historia, convencional y rutinaria, se repite. Las teorías de Tamayo y Reinaga son importantes para comprender el memorial de agravios de la nación, pero no son una contribución a la democracia contemporánea o al pluralismo cultural.

(*) Hugo Celso Felipe Mansilla Ferret. Argentina, 1942. Doctor en filosofía

23 Julio 2014

Publicado por: Pagina Siete (la Paz - Bolivia)

Por: Ricardo Paz Ballivián (*)

Lucio Quincio Cincinato vivió en Roma y sus alrededores del 519 a.C. hasta el 439 a.C. Era un patricio que llegó a ser máxima autoridad como cónsul, general de las legiones y hasta dictador durante un breve periodo. En varias oportunidades llegó, sin pretender mucho, a la cúspide del poder y en todas esas oportunidades se retiró lo más pronto que pudo a su vida de agricultor. Su desapego por el poder resultó ser paradigmática y hoy se lo recuerda precisamente como un símbolo del virtuosismo político.
La república romana atravesaba, en los años de Cincinato, momentos difíciles por causa de un inminente ataque de los ecuos y volscos, dos tribus tradicionalmente enemigas de los latinos romanos. Dando se cuenta de la desesperada situación, los cónsules decidieron recurrir a Cincinato.
Un oficial lo encontró arando la tierra y con dificultad logró convencerlo de que aceptara la posición del dictador, un título que le concedió el poder absoluto bajo su control. Al mando de un poderoso ejército se encontró con el enemigo y ganó -según la leyenda- en un solo día. En posesión del botín enorme regresó a Roma, renunció a su hegemonía y regresó a la vida sencilla de un campesino.
No hay muchos Cincinatos a lo largo de la historia. Por raros, uno puede recordarlos con facilidad: George Washington o Nelson Mandela, entre los extranjeros y Víctor Paz entre los nuestros. Líderes indiscutibles que supieron retirarse del poder sin caer en la tentación del mandato vitalicio. Humildes en su grandeza, prefirieron abandonar el ejercicio de la autoridad sobre los demás para refugiarse en la placidez de la vida simple, siempre por supuesto, después de cumplido su deber.
La norma entre los poderosos es más bien la contraria. Una vez en el poder, buscan una y mil maneras para no abandonarlo nunca más. Ahí sí la historia nos da incontables ejemplos y en todas las latitudes. Los autócratas se caracterizan por creerse consagrados por designios divinos y por consiguiente suponen que sus mandatos sólo deben culminar con su muerte. Se autoproclaman indispensables y vitalicios en la función de gobernar e, independientemente de si llegaron al poder por los hechos o los votos, se convencen de mantenerse en el mando más allá de la voluntad del resto de la sociedad.
Esto hace que de tiempo en tiempo se ponga de nuevo en el tapete la vigencia del debate entre democracia y dictadura. Surgen quienes sostienen que las dictaduras son a veces necesarias, como por ejemplo, dicen, para detener el avance de los integrismos islámicos que podrían poner en grave riesgo la estabilidad de la paz mundial. El propio Gadaffi intentó mostrar el levantamiento democrático de los libios como una jugada de Osama Bin Laden.
Obviamente este tipo de razonamiento no es nuevo. Lo usaron siempre los dictadores. Julio César para "detener el avance de los bárbaros y consolidar Roma”, Hitler respecto "el peligro judío” o Pinochet "el riesgo comunista”. Caer en esa trampa resulta suicida para los pueblos.
En Bolivia se han comenzado a escuchar esas voces. De boca de los líderes más característicos hasta de la de los mandos medios salen expresiones como: "no podemos permitir que retorne el neoliberalismo”, "los privatizadores no deben regresar jamás”, "el proceso de cambio no puede ponerse en riesgo”. Toda esa parafernalia con el único objetivo de justificar la presencia perene del actual esquema político.
Si esas voces tuvieran eco y se convirtieran en la consigna principal de acción política de los mandamases del momento, Bolivia, a muy corto plazo, podría volver a verse inmersa en una severa crisis política debido a esos afanes monopólicos y la vocación autoritaria de sus ponentes.
Bolivia no ha podido resolver la crisis de Estado que vive desde hace más de una década y la posibilidad de hacerlo sólo puede estar en el ejercicio y profundización de la democracia, o sea el ejercicio del poder popular mediante el gobierno de las leyes y las instituciones. Hay quien debe saber que ha llegado la hora para dejar el poder.

(*) Ricardo Paz Ballivián es sociólogo, presidente ejecutivo del Centro Boliviano de Gerencia Política.

Bolivia, a muy corto plazo, podría volver a verse inmersa en una severa crisis política debido a esos afanes monopólicos.

20 Julio 2014

Publicado por: La Patria (Oruro - Bolivia)

"La impresión que uno tiene es que mucha gente de la nómina de candidatos es desconocida, pero eso no es bueno ni malo, puede ser gente que sin conocerle mucho pueda ser importante y pueda ser parte de la renovación política que hace falta a la clase política", afirmó en horas precedentes el asambleísta departamental, Eduardo Campos al hacer un análisis de la lista de candidatos inscritos para las elecciones generales del próximo 12 de octubre.

La autoridad departamental indicó que el porcentaje de candidatos desconocidos preocupa, porque son personas que no parecen haber marcado ninguna actividad importante del acontecer departamental.

"Oruro requiere reposicionar sus ventajas comparativas y competitivas en el contexto nacional, e incluso en el contexto internacional, y para eso lo más importante es elevar la calidad de su representación política. Son dos gestiones que la Brigada Parlamentaria, sino tres, porque el Movimiento Al Socialismo (MAS) está desde el 2002, pero las últimas dos gestiones la Brigada Parlamentaria realmente ha cumplido una labor muy pobre", señaló.

Argumentó que esa situación influyó para que Oruro pierda presencia a nivel nacional, ya que en vez de recuperar el espacio perdido entre décadas, la región cumple un rol subalterno a nivel nacional.

Campos justificó que ese hecho se debe a la "pobre" representación parlamentaria que se tiene en Oruro, como se ve los días lunes, cuando sesionan en la Brigada Parlamentaria.

"No se ha hecho gestiones para reponer el rol de Oruro en el contexto internacional relacionado a los corredores bioceánicos. El Gobierno finalmente ha impuesto su estrategia de trasladar básicamente todo el eje de exportador por Caracollo-Tambo Quemado, la Aduana está cerca de Caracollo, el Puerto Seco está cerca de Caracollo.

La doble vía es Caracollo-Confital, muchos emprendimientos están vinculados a ese eje y esto se debe a que la representación política no ha cumplido su labor", indicó.

http://www.lapatriaenlinea.com/?t=asambleista-campos-mucha-gente-de-nomina-de-candidatos-es-desconocida¬a=189334

17 Julio 2014

Publicado por: Aula Libre (La Paz - Bolivia)

En días precedentes he manifestado a la dirección nacional de UN, mi declinación a la invitación que el compañero Samuel Doria Medina me había hecho para postularme como candidato a diputado por Oruro, convencido de que el interés mayor es la construcción de unidad, misma que no debe ponerse en riesgo por intereses personales.

Lamentablemente el proceso de construcción de unidad no es fácil y en ese escenario existen presiones e incluso chantajes que no miden consecuencias, que pueden echar a la borda el esfuerzo que tanto tiempo le está llevando a Unidad Nacional, hacer realidad. En ese contexto y a fin de garantizar que el proceso de construcción de una plancha de candidatos del departamento de Oruro se haga una realidad, he tomado la difícil decisión de excluirme de cualquier postulación.

Unidad Nacional, en todo el país y no sólo en el plano departamental, está soportando una serie de presiones, criticas y chantajes, de diversa naturaleza por parte incluso de los propios aliados, situación que pone en riesgo el esfuerzo que viene haciendo de unir a las fuerzas democráticas del país. Esta situación, difícil, no debe ser óbice para lograr finalmente sumar al mayor número de actores políticos y ciudadanos, de manera que el país cuente con una alternativa seria y potente que haga frente a la arremetida gubernamental que no repara en utilizar fondos públicos para la campaña de RE RE elección de Evo Morales y García Linera.

Por estos antecedentes y convencido de la importancia de contar con candidaturas unitarias que expresen la pluralidad y diversidad de la sociedad boliviana y en particular la de Oruro, asumo la decisión de declinar a la invitación del C. Samuel Doria Medina, agradeciendo la consideración de partido por tomar en cuenta el trabajo que desempeño.

En tiempos de Unidad, como los que requerimos con urgencia, hacen falta renunciamientos y por supuesto, es una obligación de los que realmente creemos en ella. No dejo de lamentar la imposibilidad de poder representar a Oruro, algo que seguramente muchos aspirar como es mi caso; sin embargo, está muy claro que el bien mayor es lograr una candidatura unitaria.

Desde la función que cumplo en el seno de la Asamblea Departamental de Oruro, continuare con las acciones de representación de los postulados de UN, convencido de que Oruro merece mejores días.

La Unidad es el Camino!!!

Eduardo Campos Velasco
Asambleísta Departamental – UN

28 Junio 2014

Publicado por: El Diario (La Paz - Bolivia)

“La contaminación de tierra y aire es evidente y nadie resuelve los problemas del medioambiente”, aseguran los vecinos.

Oruro, (EL DIARIO).- Los habitantes de Huanuni soportan los olores de los minerales que a diario salen por la calle principal, en los volquetes enormes de 12 toneladas, pero también por la acumulación de basura en las calles, canales y ríos, donde se alimentan los cerdos.

El asambleísta departamental de Unidad Nacional, Eduardo Campos Velasco, dijo que “el canal que cruza la localidad, como siempre, contaminado por las colas de la mina y la basura, mientras que las obras siguen paralizadas como siempre, en pleno deterioro”.

Campos dijo que ni siquiera funciona el sistema del alcantarillado sanitario, que está conectado al río donde los “mineros relaveros” tienen que escoger minerales, en medio de la basura y los desechos líquidos que se juntan en el río.

“Evo cambia, Huanuni sigue igual”, dijo, pero al mismo tiempo, advirtió que el coliseo está a medio construir, paralizado y en deterioro, mientras que los dirigentes que tranzan con el Gobierno, no aparecen en ningún lado ni reclaman por la solución de esta clase de problemas del medioambiente, de la salud de su población.

Varias fotografías fueron logradas por el asambleísta, para demostrar que los comentarios son verificables en cualquier momento.

El problema fue denunciado por la Coordinadora de Defensa del río Desaguadero y los lagos Uru Uru y Poopó, hace varios años, pero los primeros en oponerse a la solución del conflicto del medioambiente fueron los dirigentes mineros de Huanuni.

Coridup pidió la construcción de un dique de colas, para que los desechos mineros sean concentrados en ese lugar, para que las aguas contaminadas no lleguen hasta las comunidades y poblaciones que viven alrededor de los lagos Uru Uru y Poopó.

“Basta ingresar a Huanuni, para sentir los olores de minerales, desechos sólidos y líquidos y la población de Huanuni pasa y repasa por el lugar, sin reparar esta clase de problemas que provocan problemas en la salud de los mismos habitantes”, afirmó Campos.

http://www.eldiario.net/noticias/2014/2014_05/nt140523/nacional.php?n=22&-habitantes-de-huanuni-soportan-olores-de-minerales-y-basura

28 Junio 2014

Publicado por: Ña patria (Oruro - Bolivia)

Asambleísta, Eduardo Campos Velasco (UN)

El gobernador de Oruro, Santos Tito Veliz no responde al trabajo de fiscalización que realiza la Asamblea Legislativa Departamental de Oruro (ALDO), como el caso de la censura que hizo dicha instancia en contra del secretario Departamental de Medio Ambiente, Félix Callata.

Ese fue el concepto del asambleísta, Eduardo Campos, manifestó en horas precedentes que la Asamblea emitió una minuta de comunicación para el Gobernador, para reiterarle los deberes que tiene que cumplir con dicho órgano legislativo.

"Lamentablemente ha transcurrido mucho tiempo, hace más de un mes y medio que se pidió la presencia del secretario de Medio Ambiente (Félix Callata) para que responda a un pliego interpelatorio, él no asistió y producto de su inasistencia el pleno de la Asamblea, lo censuró. Esa resolución de esa sesión fue entregada y enviada al Gobernador y en este plazo no ha emitido criterio alguno, es más el Secretario de Medio Ambiente continúa cumpliendo funciones", indicó.

Argumentó que esa decisión es del pleno de la Asamblea Legislativa y no de un asambleísta, que de manera unánime se pronunció por la censura, ante los evidentes elementos de las muchas fallas que cometió Callata.

"Como hubo cambio de directiva, el argumento es que se dejó sin efecto algunos trámites, pero la directiva pidió al pleno, que aprobemos una minuta de comunicación recordándole al Gobernador que tiene la obligación de pronunciarse sobre esa resolución que emitió la Asamblea hace más de un mes", informó.

Campos dijo que el Gobernador acata la decisión de censura de la Asamblea, que sería la destitución de Félix Callata o de lo contrario la representa tomando en cuenta los criterios para evitar esa destitución.

Señaló que la Asamblea recibió documentación vinculada a la problemática medio ambiental firmada por el mencionado secretario, pero la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea respondió que mientras firme Callata, dichos documentos no se aceptará porque el pleno tomó la decisión de censurarlo.

Respecto a las observaciones, Campos aseguró que fue un largo proceso para llegar a ese fin.

"Primero se ha pedido informes particularmente ante el interés de los comunarios de Chuquiña por la falta de acciones concretas de parte del Gobierno Departamental para la implementación de las recomendaciones de la auditoría ambiental que se realizó a las operaciones de Koricollo. Esto sucedió el anteaño pasado, por lo tanto los comunarios de Chuquiña le pedían a la Asamblea que haga cumplir eso y se le exija a la Secretaría de Medio Ambiente cumpla su labor", aseguró.

Añadió que en forma constante asistieron ante la Asamblea, funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente, pero no así el titular de la cartera Félix Callata, que solo lo hizo en contadas ocasiones.

Tras cumplirse con los actuados que están en el Reglamento, es que la Asamblea pidió ir a una interpelación del secretario. Se preparó el pliego y tras tantas postergaciones, nunca se hizo presente en la Asamblea y por el contrario envió a sus técnicos.

"Finalmente, al no tener su presencia la interpelación terminó en censura", indicó.

http://www.lapatriaenlinea.com/?t=gobernador-no-responde-al-trabajo-de-fiscalizacion-de-la-asamblea¬a=187037

25 Junio 2014

Publicado por: El Diario (La Paz - Bolivia)

Asambleísta denuncia que durante los últimos ocho años “el Gobierno no ha hecho mucho para concluir el tramo Oruro-Pisiga”.

Oruro, (EL DIARIO).- La mayor parte de los proyectos de este departa se trasladan hacia la zona de Caracollo, provocando preocupación entre las instituciones de la ciudad de Oruro.

El asambleísta departamental de Unidad Nacional,Eduardo Campos Velasco denunció que “se sospecha que se pretende ladear” (dejar a un lado) a esta capital, especialmente de los corredores bioceánicos”.

El presidente Evo Morales inauguró la semana pasada las obras de construcción de la doble vía en la localidad de Caracollo, en presencia de autoridades departamentales y nacionales y comunarios de diferentes regiones aledañas a esa población, ubicada a 36 kilómetros al Norte de la ciudad de Oruro.

“Éste es un proyecto grande que está encarando el gobierno, pero está ladeando a la ciudad de Oruro. El camino de la doble vía, ni siquiera ha de beneficiar a Caracollo, sino a Patacamaya, para unirlo con Tambo Quemado. En este momento, Caracollo simplemente es un lugar de paso y no es como antes, un centro de convergencia, de estacionamiento”, explicó el asambleísta.

Dijo que los vehículos pasarán rápidamente y el lugar de descanso será Patacamaya, si es que sigue la construcción del proyecto bioceánico; el beneficio será para otras regiones y menos para Oruro.

“Incluso hemos conocido la preparación el proyecto ferroviario bioceánico, que tampoco incluye a Oruro, sino a La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, únicamente. Después se conectará con el proyecto de Ilo, Perú, donde aún ni siquiera es un puerto de gran calado, como tiene Iquique y Arica, por el lado de Chile”, expresó Campos.

Los otros proyectos, como la construcción de una fábrica de cemento y el Puerto Seco en Caracollo, “debe motivarnos una preocupación por los intereses de la ciudad de Oruro; es fácil explicar que esos proyectos se encuentran en el departamento de Oruro, pero hay una intención velada de querer ignorar a una ciudad”.

El pasado miércoles 18 de junio, también se realizó un seminario sobre los corredores bioceánicos, sugiriéndose la construcción de un camino de Oruro hacia Charaña, en vez de impulsar el proyecto Oruro-Pisiga y el desvío de Ancaravi-Turco-Tambo Quemado, que “son proyectos más cortos para el transporte de mercadería nacional e internacional”.

“Es como si se juntaran el hambre y las ganas de comer, pero los hechos están desconociendo que los tramos más cortos para llegar a los puertos del Océano Pacífico son el Oruro-Pisiga, con salida a Iquique, Chile, y su variante Ancaravi-Turco-Tambo Quemado, con acceso a Arica”, explicó el asambleísta.

Consideró que durante los últimos ocho años, “el Gobierno no ha hecho mucho para concluir el tramo Oruro-Pisiga y se sigue haciendo por partes, mientras que otros proyectos en el país se avanzan aceleradamente; el Puerto Seco sigue siendo una ilusión”.

http://www.eldiario.net/noticias/2014/2014_06/nt140624/nacional.php?n=29

25 Junio 2014

Publicado por: La Patria (Oruro - Bolivia)

La conclusión del seminario que se realizó la semana anterior: "Oruro eje de Bolivia para la alianza del Pacífico", que determinó pedir un camino hacia Charaña, fue observada ayer por el asambleísta departamental, Eduardo Campos, quien afirmó que es una tesis paceña que aleja a la región de su desarrollo.

"Me llamó la atención que en las conclusiones señalen construir un camino hacia Charaña, eso es parte de la tesis paceña. Por su parte, don Gustavo Aliaga es un experto en el tema de comercio exterior y relaciones internacionales y al final es un ciudadano paceño, obviamente defiende los intereses de su región", indicó.

Campos aseguró que los dos caminos fundamentales para hacer de Oruro la puerta de ingreso y salida de la economía boliviana al mundo, son Oruro-Pisiga y Oruro-Tambo Quemado.

"El Oruro-Pisiga no se acaba y el Tambo Quemado recién está hasta Turco, falta Turco-Cosapa y Cosapa-Tambo Quemado. Por mucho tiempo se ha peleado por esto y no se ha acabado de concluir. En cambio La Paz tiene cuatro puntos de salida, está el Desaguadero, está el Hito IV, está Charaña e incluso Tambo Quemado es utilizado por ellos. El Patacamaya-Tambo Quemado es una tesis paceña", indicó.

DOBLE VÍA

Asimismo, señaló que el miércoles 17 de julio el Presidente Evo Morales inició las obras de la doble vía Caracollo-Confital, aspecto que aísla a la ciudad de Oruro.

"Recordemos que en la década del 60 del siglo pasado el tramo Caihuasi-Caracollo fue el primer acto en el que se ladeaba a Oruro de su vinculación con las principales ciudades. Ese camino lo que hizo fue consolidar el eje La Paz-Cochabamba-Santa Cruz, ignorándonos a los orureños. Posteriormente, se construyó el camino Patacamaya-Tambo Quemado y con eso el comercio exterior de Bolivia ignoró a Oruro, ahora con la doble vía se está consolidando eso ya que la doble vía debería partir de Oruro", afirmó.

Dijo que la carga que viene de Santa Cruz y Cochabamba se irá por Caihuasi a Caracollo y de allí hasta Patacamaya para luego salir a Tambo Quemado.

"Ahí nos están ignorando y los orureños no decimos nada", añadió.

Reiteró que se ignora a Oruro con este proyecto y lamentó que las autoridades departamentales estén "soliviantando" esas ideas, cuando los orureños deberían estar unidos por un fin, indistintamente de qué partido político sean.

"Este propósito debería unirnos para consolidar nuestros dos ejes, el Oruro-Pisiga y el Oruro-Tambo Quemado nos llevan a los dos principales puertos del Norte de Chile que son Arica e Iquique. Chile está preparado para que el comercio exterior fluya con mayor facilidad, en realidad están preparando cuatro puertos internacionales, Arica, Iquique, Mejillones y Antofagasta", afirmó.

http://www.lapatriaenlinea.com/?t=asambleista-opositor-cuestiona-pedido-de-camino-hacia-charana¬a=186742

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